|
REPORTAJE LA VOCACION |
|
|
 |
“HABLA SEÑOR QUE TU SIERVO ESCUCHA”
* Tres frutos sacerdotales, una sola vocación, una sola respuesta
Durante el sínodo de los obispos dedicado al tema de la Eucaristía (octubre de 2005) se discutió en numerosas ocasiones sobre el problema de la falta de sacerdotes.
En muchos lugares del mundo no hay sacerdotes o los sacerdotes deben atender simultáneamente varias comunidades. Por este motivo, existen hoy en día poblados en los que durante semanas, meses, o incluso años, no se celebra la Eucaristía. Es decir, no se vive plenamente el domingo, pues “sin Eucaristía no podemos vivir”. |
|
Frente esta realidad, la Diócesis del Callao siempre ha estado preocupado por fomentar las vocaciones sacerdotales, y más allá de la cantidad de ordenaciones que se puede ambicionar, los Obispos y los formadores de los dos seminarios en el Callao apuntan sus esfuerzos en la formación intelectual y espiritual de cada uno de nuestros seminaristas.
Resultado de este esfuerzo, es que en los últimos años se ha incrementado la confianza de muchos Obispos de otras jurisdicciones en enviar sus seminaristas a que sean formados en nuestro Seminario Diocesano “Corazón de Cristo”.
En la actualidad el Seminario “Corazón de Cristo” tiene a su cargo la formación de más de 100 seminaristas.
FRUTOS DEL LLAMADO
25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación de Cristo, desde muy temprano cientos de fieles, religiosos, religiosas, seminaristas y sacerdotes se preparaban para participar de un gran acontecimiento en el Santuario de la “Sagrada Familia”.
Todo estaba listo, apenas el coro empezó a entonar el canto de entrada, los sacerdotes del Callao hicieron su ingreso en un ambiente de algarabía entre aplausos y sonrisas. La marcha de los sacerdotes al paso lento vislumbraban a los lejos a tres diáconos, quienes visiblemente emocionados hacían su camino al altar, seguido del Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y su Auxiliar Monseñor Javier Del Río.
José, Rutilio y Arnoldo, veían asombrados que por fin había llegado el día que tanto anhelaban, el día en que el Señor, a través del Obispo, les ordenaría como Sacerdotes. |
Una escena impresionante y signo de entrega total Cristo, fue cuando los tres diáconos se pusieron rostro al suelo; en seguida el Obispo, los sacerdotes y todos en comunión oraron por José, Rutilio y Arnoldo.
Durante la homilía, el Obispo del Callao manifestó a los nuevos sacerdotes: “No olvidar que han sido llamados, consagrados y enviados…Esta triple dimensión explica y determina vuestra conducta y vuestro estilo de vida…Estáis ‘puestos aparte’; ‘segregados’, pero ‘no separados’…Así os podéis dedicar plenamente a la obra que se os va a confiar: el servicio de vuestros hermanos… Comprended, pues, que la consagración que recibís os absorbe totalmente, os dedica radicalmente, hace de vosotros instrumentos vivos de la acción de Cristo en el mundo, prolongación de su misión para gloria del Padre…Seamos ante todo sacerdotes y pastores del pueblo de Dios que nos ha sido confiado”. Señaló el Obispo del Callao. |
 |
|
 |
“EN CUANTO MÁS ME ENTREGO A LOS HERMANOS MÁS FELIZ SOY, EN CUANTO MÁS MUERO POR ELLOS, MÁS VIDA TENGO”
* Testimonio del Padre Rutilio
El Padre Rutilio Pinedo: Proviene del Lago Naranjal, Distrito de Santa Cruz, Provincia del Alto Amazonas, cerca de Yurimaguas. Octavo entre diez hermanos. El P. Rutilio dedicará su labor pastoral en la Capilla “San Francisco Solano”, en Pachacútec.
¿Cómo descubriste tu vocación?
Esta vocación surgió desde mi primera comunión…luego ya en una edad 15 años, mediante el amor a la Iglesia y a los hermanos se fortaleció más este llamado. Concretamente mi experiencia de ver a los sacerdotes su forma de vida en comunión me atrajo mucho…yo me dije ‘Yo quiero vivir así, yo quiero vivir feliz, así como vive la Iglesia’. |
|
Empecé en la congregación pasionista, ahí sufrí mi primera crisis, pues me cuestioné mucho, me preguntaba si finalmente esta era mi vocación…opte, en ese entonces por dejar la congregación, estuve fuera cerca de tres años... pero veo que finalmente es Dios quien encamina y enamora a uno…en mi corazón siempre anhelaba esa vida de comunión y alegría que experimente en el principio. Finalmente mi retorno al Seminario ha sido a la Diócesis del Callao, donde fui presentado por mis formadores.
¿Cómo fue tu formación en el Seminario?
La experiencia en el seminario ha sido muy interesantes, ha sido una convivencia y comunión…también han existido momentos difíciles, sobre todo de poder aceptar al compañero, al hermano, al presbítero tal como es… mi lucha era esa y Dios con el tiempo me ha ido enseñando.
Asimismo existe dentro de la misma formación momentos en que se requirió de mucha paciencia, pues entra el cuestionamiento, tiempos en que se nubla todo, pero es una crisis que todo seminarista pasa…finalmente el Señor nunca abandona, va reafirmando a través de muchas cosas. Lo importante que soy muy feliz.
El ministerio presbiteral es otra cosa, es estupendo lo que estoy viviendo ahora y como se suele decir “merece la pena sufrir un poco para disfrutar de este ministerio”.
El día de mi ordenación no tuve otra actitud que el de una gratitud total a Dios, a los formadores, en las personas que me han ayudado económicamente y con sus oraciones…ha sido una experiencia de dar gracias a Dios hasta las lágrimas.
¿Que mensaje darías a los jóvenes que como tu al principio tienen miedo de dar este gran paso?
Yo les diría que no tengan miedo de entregar su vida al Señor, como dice San Juan de la Cruz: “La vida del hombre esta en dar la vida por el hombre”, ahí esta la felicidad… y yo concretamente he experimentado en este tiempo que, en cuanto más me entrego a los hermanos más feliz soy, en cuanto más muero por ellos, más vida tengo.
Ahora estoy haciendo mi trabajo pastoral en Pachacútec, no te imaginas la experiencia estupenda que estoy viviendo de estar con los jóvenes a tiempo completo, dictándole clases, siendo sus amigos, ahora confesando, entrando más en su vida íntima y así ayudándolos. Una experiencia incomparable. |
“YO ME RESISTÍ, NO ME DEJABA ENAMORAR DE DIOS, PERO EL SEÑOR ME HA PODIDO…ME HA SEDUCIDO”
* Padre José Nazario considera que su reciente Ordenación Sacerdotal es una Victoria de Jesucristo
José Nazario: Proviene del Callao, de Sarita Colonia, mayor de cuatro hermanos. Después de los estudios secundarios, recibió la formación profesional en mecánica textil en el SENATI y ejerció su profesión durante años hasta que el Señor lo llamó a la vida sacerdotal en la Parroquia de “San Agustín”, dentro de la comunidad de Koinonía, junto al P. Miguel Ranera, quien lo presentó al Seminario “Corazón de Cristo”. El Padre José, a partir de ahora trabaja en la Capilla “San Martín de Porres”. |
 |
|
¿Cómo puedes resumir todo esta historia que Dios ha hecho en tu vida?
Todo ha sido una pedagogía de Dios, pues al inicio desde mi niñez, nunca pensé en nada de eso de ser sacerdote, siempre pensé en que terminaría estableciéndome en una familia y trabajando…Todo esta historia ha ido formándose en medio de un ambiente de buscar la felicidad, en mis estudios, en el trabajo, en el porvenir y sobre todo en el dinero, ya que era el mayor de cuatro hermanos, mis padre separados…Más adelante en la etapa del Sacramento de la Confirmación, el Señor me empezó a jalar poco a poco, empecé a sentir un llamado, no sabía concretamente a qué…pero sentía que debía ser algo más. Quizá pensé que podía ser el Sacerdocio, no lo tenía claro…en principio y con mucho temor me acerque al Padre Miguel Ranera para buscar una respuesta, sobre todo a este vacío que había en mí. Quizá, pienso ahora, que no fue mi tiempo, pero en esa ocasión no veía nada claro. Entonces, sin embargo continúe yendo a la Parroquia, seguí con mi vida, estudiaba e hice mis prácticas en SENATI y fue donde entre más de lleno a la vida de la Iglesia, a pesar que antes yo decía que todo eso era una perdida de tiempo…perseveré con mis alejamientos y caídas…más que todo empecé a descubrir lo que Dios quería de mí.
En muchas ocasiones, el Padre Miguel Ranera me sugirió la alternativa de ser sacerdote, a lo que yo manifesté de que no, pues no me veía como un sacerdote. Entonces que yo continué con mis estudios en el SENATI. El Padre Miguel me invitó tres veces más, pero yo me resistí porque tenía miedo. Mi miedo se debía sobre todo el de dejar a mi familia, no quería desprotegerlos…aquello fue uno de los combates más fuertes que tuve que afrontar, en especial a mi madre que en un principio rechazó todo aquello en lo que me estaba metiendo, más aún con el tema del sacerdocio…Seguí trabajando, asistía a la parroquia, tuve mi enamorada y el Padre Miguel me seguía insistiendo en que estaba llamado al sacerdocio, y yo le dije que ya me había decidido por el matrimonio. Cosa que en el fondo era falso…Entonces busque al padre Martín Saavedra y le hice la consulta sobre las dudas que tenía, el Padre Martín me manifestó que el Sacerdocio era una bonita alternativa pero que yo al final decidiera.
Entonces finalmente en viaje que realice al norte aproveche para discernir mi vocación de cara a Dios…Fue entonces que fui hablar con el Padre Miguel, y con cierto temor, ya que siempre había rechazado sus invitaciones, le comente mi deseo de ser formado para sacerdote…Yo pensé que me iba a rechazar, pero me acogió con tanta alegría y fue entonces que entre al día siguiente al seminario
El afrontar a mi familia fue algo muy duro para mi…sentí que Dios me había puesto una prueba, y gracias a él seguí firme en mi decisión… “Señor me voy a ser tu voluntad, por favor te encomiendo a mi familia” le pedí. , fue así que entre al seminario con mucho miedo. Tenia todo, profesión, dejar todo eso fue duro, pero ha sido una alegría y victoria para Jesucristo…pues lo logre gracias a él, porque yo viéndome así, no lo hubiera podido lograr por mis propias fuerzas. Finalmente Dios nunca me ha defraudado, ha cuidado bien a mi familia, parte de ella participa en la Iglesia…yo considero todo esto una victoria de Jesucristo.
Tres años que me resistí… como dice el salmo: yo me resistí, no me dejaba enamorar de Dios, pero el señor me ha podido…me ha seducido y esta haciendo conmigo lo que el quiere.
¿Cómo han sido todos estos años de formación?
Pase una formación en el seminario, y persevere en el grupo “koinonia” que después se disolvió, sentí que debía nutrirme en una comunidad, en mi formación de la fe…He visto que la iglesia me ha presentado mucho carismas, pase por la Renovación Carismática, luego al siguiente año me decidí por las Comunidades Neocatecumenales.
Mi formación ha ido acompañado de combates, alegrías, muchas crisis, tentaciones tribulaciones….hoy veo de cara a Dios, que estuvo bien el sufrir por que así aprendí tus justos mandamientos…hoy día veo todo lo que he aprendido y que aprendo y que voy a aprender como sacerdote y todo esto es para la misión. Toda la misericordia, el perdón, la pedagogía de Dios me ayuda a volcarlo a los niños, a los pobres, los ancianos, de diferentes formas…Y lo seguiré haciendo mientras me deje guiar por Dios por la iglesia y los obispos. |
“PREDICAR EL EVANGELIO SIN DINERO, SIN COMIDA, SIN ALFORJA HA SIDO UN SIGNO DE DIOS QUE REAFIRMO MI VOCACIÓN”
* El Padre Arnoldo consideró trascendental su formación en el Seminario
Arnoldo Carranza: Llegó de Chimbote al Callao. Sintió el llamado del señor desde la Primera Comunión, trabajo 13 años en seguridad. A los 32 años entro al Seminario “Corazón de Cristo”.
En mi caso el llamado a la Visa Sacerdotal ha sido en diversos momentos, el primero en mi Primera Comunión, mi experiencia de ver a misioneros en mi parroquia me movió a esta interrogante de ¿por qué yo no?...Eso fue lo que me toco...y bueno desde ahí ha ido madurando…después vine a Lima y postule al CITEN, porque mi padre quería que fuera marino…en ese tiempo se desvaneció la vocación… pero ya en el momento dado hacia planes para casarme, sin embargo en mi corazón surgió nuevamente este llamado..es cuando entro en una crisis existencial…pero algo curioso que me paso y que ahora lo veo como un signo de Dios, es que un día que fui al hospital San Juan de Dios, observe a lo alto un cartel grande que decía : “Oración por las vocaciones, Juan Pablo II”..y eso fue el signo que estaba buscando y que me hizo nuevamente abrazar la vocación…en ese entonces ya tenia 32 años, pensé que ya no tenía opción y con cierto miedo…fue así que recibí la ayuda vocacional y discernimiento Santo Toribio de Mogrovejo, que curiosamente es la Parroquia donde ahora he sido enviado para hacer mi trabajo pastoral. |
 |
Todo ha sido un proceso…recuerdo que mi familia allá en Chimbote ya cuando se enteraron de esta decisión, pues sólo se sonreían y decían que esta actitud mía era algo sentimental…al principio mi rezaba para que yo saliera del Seminario…pues ahora al ya al verme contento y feliz mi familia acoge todo esto con mucho agradecimiento.
|
|
En este tiempo de formación ¿qué signos has visto de Dios que han reafirmado en ti este llamado al sacerdocio?
Lo más patente y que para mi siempre ha sido importante, el experimentar salir de misión de dos en dos, sin dinero, sin alforja, sin nada e ir a predicar el Evangelio por una semana en Pachacútec, vivir en medio de la arena, hacer un huequito para dormir, el ver de cerca de familias destruidas… predicar en medio de todo eso ha sido fundamental para mi, pues me ha reafirmado la vocación y me he sentido amado… y medio de los enfermos he podido tocar al Señor.
REPORTAJE
Realizado por:
Franklin Nieves Cruz |
|
|
|
|
MISIÓN CONTINENTAL EN EL PERÚ |
|
|
|
Comision Diocesana de Vocaciones |
|
|
|
GRAN CONCIERTO BENEFICO POR NAVIDAD |
|
|
|
Boletin Informativo Digital |
|
|
|
Carta Pastoral |
|
Descargue el documento en formato
word haciendo click
aquí. |
|
|