SÍNODO DE LAS
AMERICAS
Padres Sinodales escogieron Santuario Mariano como sede de presentación de documento final.
El día 9 de diciembre en el aula sinodal se anunciaron los resultados de la votación para el consejo post sinodal, así como la ciudad que eventualmente visitaría el Santo Padre para presentar la exhortación post sinodal.
Los miembros del consejo post-sinodal son: el Cardenal Jean-Claude Turcotte, Mons. Theodore McKarrick y Mons. Francis George de Estados Unidos, Cardenal Juan Sandoval (México), Mons. François Gayot (Haití), Mons. Alvaro Leonel Ramazzini (Guatemala), Mons. Luciano Mendes de Almeida y Demetrio Valentini, del Brasil, Mons. Estanislao Esteban Karlic (Argentina), Mons. Baltazar Porras (Venezuela) y Mons. Edmundo Abastoflor (Bolivia).
Los tres elegidos por el Santo Padre son Mons. Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Presidente del CELAM, Mons. Darío Castrillón Hoyos, pro-prefecto de la Congregación para el Clero y Mons. William Joseph Levada, Arzobispo de San Francisco.
Se supo también que más de 100 padres sinodales votaron porque el Santo Padre visitara eventualmente una sola ciudad, México D.F., para presentar la Exhortación Apostólica post-sinodal en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Por tanto, el Sínodo pedirá formalmente al Papa que la Exhortación apostólica sea presentada en el Santuario de Guadalupe.
Fuentes de la Secretaría del Sínodo, sin embargo, advirtieron que la propuesta no puede ser todavía tomada como un hecho, pues debe ser aceptada por el Papa y programada por Secretaría de Estado.
De concretarse el pedido, será la cuarta vez que el Papa Juan Pablo II visite México. El país fue elegido como meta del primer viaje internacional pontificio en enero de 1979. Sucesivamente el Papa regresó en mayo de 1990 y en agosto de 1993.
EL PAPA CLAUSURA EL SÍNODO PROMETIENDO LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
Haciendo derroche de buen humor y fortaleza de ánimo, el Papa Juan Pablo II ofreció el día 12 de Diciembre - Fiesta de la Virgen de Guadalupe - el discurso de clausura que estaba previsto originalmente para las primeras horas de la mañana del día 13 agradeciendo el esfuerzo de los padres sinodales y asegurando la pronta publicación de la Exhortación Apostólica post-sinodal.
"¿Cómo podemos olvidar que la asamblea ha sido preparada por la oración, por la reflexión y por la consulta de todas las Iglesias particulares y de los otros organismos elegidos para este efecto?", dijo el Papa en francés, la lengua que escogió para iniciar su mensaje.
En español, señaló que "como es costumbre después de cada Sínodo, tengo la intención de emanar una Exhortación Apostólica, que tendrá en cuenta las "Propositiones" aprobadas por la Asamblea y toda la riqueza de las intervenciones y de las diversas relaciones, con objeto de hacer eficaces las sugerencias pastorales surgida a lo largo de los trabajos sinodales". De esta manera, el Santo Padre dejó en claro el carácter indicativo no determinante de las proposiciones y el valor de las intervenciones producidas en el aula.
También en español, el Papa hizo referencia a los hermanos y hermanas que "se encuentran en condiciones contrarias a la dignidad de los hijos de Dios" y mencionó la pobreza extrema y la explotación, así como "las presiones psicológicas ejercidas sobre la población en las sociedades desarrolladas que impiden, de diversos modos, su acceso a las fuentes vivas del Evangelio".
Hablando en portugués, el Santo Padre hizo referencia con optimismo al crecimiento de las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa, así como a los "muchos y beneméritos sacerdotes y tantas personas consagradas, fieles a los carismas de sus diversos institutos, que os acompañan, venerables hermanos, en vuestro apostolado". "Y ¿cómo no recordar tantos millares de laicos que, en respuesta a vuestro llamado, se hacen vuestros estrechos colaboradores en vuestra acción apostólica?"
Finalmente, en inglés, el Santo Padre pronunció un llamado enérgico a la solidaridad "nacida del amor fraterno". "El Espíritu trae nuestra conversión y nos pone en comunión con otros hermanos y hermanas. Es Él quien nos empuja a vivir el más grande de los dones: el amor cristiano que hoy se expresa en la solidaridad", dijo el Santo Padre, antes de concluir impartiendo su bendición apostólica.
EN MENSAJE NAVIDEÑO A LA CURIA SANTO PADRE DESTACA IDEAS CENTRALES DEL ENCUENTRO SINODAL
En el marco del habitual discurso de fin de año a la Curia Romana el Santo Padre hizo un significativo resumen del Sínodo de América, realizado precisamente a inicios del segundo año preparatorio al Jubileo y destacó los acentos generales en la evangelización y la reconciliación: "Ha concluido hace muy poco la Asamblea Especial para América del Sínodo de los Obispos, que ha visto por primera vez reunidos juntos a Representantes de los Episcopados de todo el Continente y de la Curia Romana. La reflexión común sobre las grandes riquezas humanas y espirituales y sobre las contradicciones, a veces dramáticas, presentes en el "Nuevo Mundo", ha conducido a los Padres Sinodales a delinear los actuales caminos de evangelización y de reconciliación, para responder a los desafíos del Continente. La fidelidad a la enseñanza auténtica de la Iglesia, el redescubrimiento de las diversas vocaciones y ministerios y el empeño por su interacción, la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su término natural, el papel primario de la familia en la sociedad, el empeño por lograr que la sociedad sea compatible con las enseñanzas de Cristo, el valor del trabajo humano y el anuncio del Evangelio en el mundo de la cultura han sido indicados cada uno como itinerarios fundamentales para una renovada misión eclesial en todo el Continente. Espero que de tan grande gracia espiritual y pastoral nazca una nueva solidaridad y una nueva comprensión entre los creyentes y los Pueblos de América".