MONSEÑOR RICARDO
DURAND FLÓREZ,
ARZOBISPO - OBISPO EMÉRITO DEL CALLAO, CELEBRARÁ BODAS DE ORO SACERDOTALES EN EL PRIMER
PUERTO
El sábado 19 de diciembre por
la mañana Mons. Ricardo Durand Flórez S.J., celebró en la Iglesia Matriz del Callao sus
bodas de oro sacerdotales, testimoniando así su gratitud a Dios por el don de su
vocación de servicio en el ministerio sacerdotal.
En una masivamente participada eucaristía, el pueblo chalaco por su parte expresó su profunda gratitud a quien fuera a lo largo de 20 años Arzobispo Obispo del Callao. Gratitud debida al testimonio generoso de servicio solidario de Mons. Ricardo a los más pobres y necesitados del Callao, así como a su presencia infatigable de pastor que animó a su grey y le inculcó el amor a la Iglesia.
Mons, Ricardo ha sido querido y reconocido en el primer puerto del país por su cercanía jovial y su constante preocupación por las necesidades pastorales y sociales de los lugareños. Como pastor fue además en los años de su ministerio un hombre ejemplar en su apertura. En contacto constante con los problemas del país, con capacidad de escucha y diálogo, supo salir con frecuencia al frente para hacer escuchar la voz de la Iglesia e iluminar desde una perspectiva de fe las dificultades por las que se atravesaba.
Mons. Ricardo nació el 16 de Abril de 1917 en Ambo, Huánuco. Realizó los estudios primarios en el Colegio Inmaculada de los Jesuitas, en Lima y los estudios secundarios en el Colegio Sagrado Corazón, también de la Compañía de Jesús, en Barcelona (España).
El año de 1934 ingresó a la Compañía de Jesús realizando sus estudios en Argentina. Allí se graduó de bachiller en Humanidades Clásicas y de licenciado en Filosofía y Teología. Tras catorce años de formación y estudio, el 18 de Diciembre del año 1948 fue ordenado sacerdote por Mons. Viola en la ciudad de Buenos Aires (Argentina).
En 1951 comenzó su trabajo pastoral como sacerdote en Lima, ejerciendo diversos cargos en la Compañía de Jesús y en la diócesis de Lima. Así desde el año 1951 fue Padre Espiritual y profesor en el Colegio Inmaculada, en Lima, cargo que ejerció durante 11 años. En 1960 la Compañía de Jesús lo llamó a servir como superior de la Residencia de San Pedro Apóstol. Allí estaría hasta 1966. Los años 1957 a 1966 fue Visitador Apostólico de Seminarios. Entre tanto enseñará a lo largo de 3 años en la Universidad Católica de Lima. Ya desde 1952 había sido nombrado Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, cargo que ejercerá hasta 1973.
Organizó y dirigió Cáritas del Perú los años 1955 a 1959 y fue Presidente de la institución entre los años 1988 y 1991. Igualmente organizó entre los años 1955 a 1957 la Comisión Católica Peruana de Migraciones, la cual dirige desde el año 1975 hasta la actualidad. Fundó la asociación "Cruz Blanca" dedicada al apostolado, la asistencia y recreación para niños pobres, siendo su Presidente Director desde 1958 a la actualidad.
Es nombrado Arzobispo del Cuzco por el Papa Pablo VI el 14 de Enero de 1966, y recibe la consagración episcopal de manos del entonces Cardenal Arzobispo de Lima Juan Landázuri Ricketts, el día 25 de Marzo de 1966, en la Iglesia de San Pedro Apóstol.
El 22 de Marzo de 1975 Mons. Ricardo es nombrado Arzobispo Obispo del Callao cargo que ejercerá hasta el 17 de Agosto de 1995.
Durante sus años de servicio a la Iglesia como Obispo, fue Presidente de La Comisión Episcopal de Educación Católica de 1966 a 1976 y Vicepresidente entre los años 1980 y 1985. Fue enviado como delegado del Episcopado peruano a Medellín, Puebla y Santo Domingo, así como al Sínodo de Obispos de 1977.
Así mismo ejerció el cargo de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana desde 1988 a 1991. Esos años trabajó con espacial solicitud solidaria y de caridad por los hermanos más afectados a causa de la crisis económica nacional de inicio de los años 90.
Mons. Ricardo Durand se ha destacado igualmente por su labor intelectual. Sus obras: "Observaciones a la Teología de la Liberación" (1985), "Utopía de la Liberación. ¿Teología de los Pobres?" (1988), "Teología de la Liberación Marxista Teología de la Liberación Cristiana" (1996), "Salvación, Misión, Teología y Liberacionismo" (1998) se sitúan en la perspectiva de un diálogo alturado y esclarecedor sobre puntos oscuros y erróneos de algunos ensayos de teologías liberacionistas, aportando además reflexiones sobre una Teología en consonancia con el Magisterio de la Iglesia y de hondo compromiso con los hombres y mujeres de nuestro tiempo.