Jubileo
Monseñor Irizar colocó primera piedra para construcción de convento de Madres Carmelitas
Madres Carmelitas, encargadas de ser la «fuerza oculta de la misión»; y cuyo nombre será el de «La Sagrada Familia».
Así lo manifestó el actual Obispo del Callao, durante la ceremonia llevada a cabo el viernes siete de abril en el ex fundo Oquendo, lugar donde se posee un terreno donado hace años por la familia Mujica.
Monseñor Irízar recordó que si bien dentro de la Iglesia hay diferentes carismas, no debemos olvidar la importancia que la vida contemplativa tiene dentro de la misión de la Iglesia, pues «aunque su rostro no aparezca muchas veces al mundo, es la llamada a ser el pararrayos de la misión»; tal como le indicó Su Santidad, cuando en el año 1982 Monseñor Irízar, entonces Obispo de Yurimaguas, le solicitó la bendición para el convento de las Carmelitas que construiría en dicha ciudad.
En cierta ocasión Juan Pablo II le respondería: «ellas, las carmelitas, serán el pararrayos y la fuerza mayor en su misión», frase que con el transcurrir de los años se ha ido consolidando, pues fruto de la gran amistad que existe entre el Obispo del Callao y las Madres Carmelitas, ha sido la edificación de un convento en Yurimaguas, y el ya pronto levantamiento de uno en el Callao.
Actualmente son ocho las madres que viven en una casa contigua al terreno. Ellas, que vinieron en Julio del año pasado desde Yurimaguas, cuentan con dos postulantes, una perteneciente al Callao, otra de Lima y una novicia venida desde Yurimaguas.
«Hay que cuidar la familia y recuperarla en su plenitud,
teniendo como modelo a la Familia Santa de Nazareth», que es el ejemplo y prototipo de
toda familia; fue lo que dijo monseñor al hablar sobre el nombre que lleva este
Monasterio de Clausura,
«La Sagrada Familia de Nazareth», que «no sólo cuidará del Monasterio, sino de toda
la diócesis del Callao».