Historia de la Diócesis Dctos: Papa Juan Pablo II
Mons. Miguel  Irízar C.
Informativo Semanal Boletín Diocesano
Stella Maris
Boletín Oficial Advocaciones Chalacas Jubileo del 2000 La Curia Romana
  Links Católicos Archivo  

index

 

 

 

Regresar al Informativo Num 9

Noticias Generales


Padres de Familia satisfechos con Ley Educacional


La mayoría de padres de familia norteamericanos se mostraron "muy satisfechos" con los primeros resultados de la reciente ley de Wisconsin que posibilita a los hijos de personas con limitados recursos económicos acceder a una educación católica a través de becas otorgadas por el Estado.
Según el Catholic Herald, periódico arquidiocesano de Milwaukee, en general, los padres de familia que hasta ahora vienen aprovechando el Parental Choice Program (Programa de elección educativa de los padres) y han matriculado a sus hijos en escuelas católicas, comentaron que los nuevos centros de
enseñanza otorgan al estudiante un "ambiente religioso apropiado", mejores oportunidades académicas, disciplina y seguridad.
Por ejemplo, Betty Brown, afirmó que la nueva ley le ha permitido por fin elegir para su hija de 7 años una escuela católica porque tienen allí una educación personalizada. Mientras que Sharon Caruso transfirió a sus dos hijas gemelas de 6 años, Melissa y Miranda, de una escuela pública al primer
grado de la Escuela del Santísimo Sacramento, porque deseaba que ellas reciban la educación católica que ella misma recibió.
Otras dos estudiantes de esa escuela, Erika, de 10 años, y Lynette, de 9, han encontrado un ambiente más apropiado para una formación integral, según su madre Margaret Karpen. Ella expresó que prefería que sus hijas estudien en la escuela del Santísimo Sacramento porque tiene "mucho más que ofrecer" tanto por la instrucción, el ambiente religioso y la seguridad para el niño.
Esperanza Camarillo, una adolescente de 15 años, que asistía a la Sholes Middle School el año pasado, se ha trasladado a la escuela católica St. Joan Antida High School, "para tener una buena educación". "Quiero ser una buena estudiante, una buena abogada… porque quiero ayudar a la gente", afirmó.
Gracias al nuevo programa de becas en colegios privados, Debra y Nigel Noel, padres de Adonis, de doce años, van regularmente a un programa de orientación para padres de familia en St. Leo Catholic Urban Academy, la escuela en la que ahora estudia el niño.
Mediante estas clases, los padres son orientados para ayudar a estudiar a su hijo desde los valores cristianos y una vivencia auténtica de la vida cristiana. "No estaba aprendiendo lo suficiente (el niño)… estaba teniendo muchos problemas con los otros niños. Creemos que St. Leo lo ayudará
académicamente", pues "allí podrá concentrarse mejor en sus estudios". Nigel añade que "otra ventaja es que los niños aquí no vienen aquí para un espectáculo de moda como sucede en otras escuelas", pues el clima sobrio y austero de los colegios católicos "refleja la calidad de excelencia que St.
Leo históricamente ha ganado".
Porcha, una niña de nueve años que había obtenido calificaciones sobresalientes los últimos tres años en una escuela pública, tiene ahora una exigencia más adecuada a su nivel de rendimiento escolar.
En efecto, su madre Lisa Mitchell, viendo su capacidad se acogió a la nueva ley de Milwaukee y pidió que la trasladaran a St. Leo, donde su sobrina Yien, de 11 años, mejoró notablemente su rendimiento académico desde que la matricularon allí hace un año. "Ella no era nada buena en la escuela pública
y ahora lo está haciendo realmente bien", explicó.
Se calcula que unos 6,500 estudiantes de escuelas de primaria y secundaria esperan ser admitidos a escuelas privadas bajo esta ley. De estos estudiantes, se espera que 1,800 sean transferidos a escuelas privadas este año en el periodo 1998-99.
Las autoridades educativas informaron también que un total de 35 escuelas primarias y medias y 5 escuelas de secundaria católicas pueden participar en el programa.
El único defecto que algunos educadores católicos han encontrado al programa es que permite a los estudiantes no participar en actividades religiosas.
Por ello, algunas escuelas católicas aún están considerando si implementan el programa. "No vamos a comenzar pidiendo perdón por lo que somos", comentó el director de una escuela católica.
La Corte Suprema de Wisconsin no sólo confirmó la constitucionalidad del actual programa sino que permitió su expansión para atender a más de 15,000 niños de hogares de bajos ingresos, pero que desean acceder a una educación privada.