Historia de la Diócesis Dctos: Papa Juan Pablo II
Mons. Miguel  Irízar C.
Informativo Semanal Boletín Diocesano
Stella Maris
Boletín Oficial Advocaciones Chalacas Jubileo del 2000 La Curia Romana
  Links Católicos Archivos  

 

 

Ver archivo

Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

31 de Marzo 2005

Titulares

PARROQUIAS DEL CALLAO SERÁN CENTRO DE ACOPIO DE MATERIAL EDUCATIVO
*En el marco de la Campaña Nacional “Lápiz y papel” organizada por el Ministerio de Educación
CURSO TALLER: “SERMÓN DE LA MONTAÑA”
* Organizado por la Comisión Diocesana de Pastoral Bíblica del Callao
CARITAS DEL CALLAO Y ALICORP OFRECERÁN PROGRAMA DE NUTRICIÓN COMUNITARIA PARA LOS MÁS POBRES DEL PRIMER PUERTO
*Más de mil niños y mil madres se beneficiarán con el programa “Recuperar”
Reflexión Semanal:

DOMINGO II DE PASCUA

Hechos 2, 42-47; Salmo 117; I Pedro 1, 3-9; Juan 20, 19-31
Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
 

 

 

Desarrollo de Noticias:
PARROQUIAS DEL CALLAO SERÁN CENTRO DE ACOPIO DE MATERIAL EDUCATIVO

* En el marco de la Campaña Nacional “Lápiz y papel” organizada por el Ministerio de Educación

La Diócesis del Callao participará del 18 al 22 de abril en la Campaña Nacional “Lápiz y papel”, organizada por el Ministerio de Educación.

Durante estos días, las parroquias del Callao se convertirán en centros de acopio de todo tipo de material educativo, el mismo que será destinado a más de 300 mil niños de las escuelas más pobres del país.

Esta campaña se realiza en el marco del “Programa de Emergencia Educativa 2005”, dirigida por el Ministerio de Educación, y busca promover la participación de las instituciones públicas y privadas, empresas, organizaciones gremiales y la Iglesia.

Animamos a los chalacos a solidarizarse con esta campaña que ayudará a niños, niñas y adolescentes de los sectores más pobres y excluidos del país, que en la actualidad estudian en condiciones inadecuadas, con problemas de inequidad y acceso a recursos y condiciones mínimas.

Según el Ministerio de Educación, en el Callao, son más de 30 mil alumnos los que sufren una baja calidad educativa, asimismo de carecen de material educativo digno.

Los chalacos podrán unirse a esta campaña llevando a las parroquias, útiles escolares, libros, material didáctico, artístico y deportivo.

Titulares

CURSO TALLER: “SERMÓN DE LA MONTAÑA”

* Organizado por la Comisión Diocesana de Pastoral Bíblica del Callao

La Comisión Diocesana de Pastoral Bíblica de la Diócesis del Callao, llevará a cabo el 8 y 9 de abril, un curso taller titulado: “Sermón de la Montaña”.

Este curso esta dirigido a coordinadores y agentes pastorales, coordinadores diocesanos, profesores de educación religiosa, movimientos cristianos y público en general.

Con este taller, se busca poner en práctica la sugerencia del Santo Padre Juan Pablo II, de promover la formación permanente de los fieles laicos de las diversas realidades eclesiales de nuestra Iglesia particular.

La colaboración para asistir a este curso es de 2 nuevos soles y se realizará de 7:00 p.m. a 9:00 p.m. en el Salón Parroquial Santa Rosa – Callao (Av. Marco Polo 248 – Callao 1).

Titulares

CARITAS DEL CALLAO Y ALICORP OFRECERÁN PROGRAMA DE NUTRICIÓN COMUNITARIA PARA LOS MÁS POBRES DEL PRIMER PUERTO

*Más de mil niños y mil madres se beneficiarán con el programa “Recuperar”

Caritas del Callao y “Alicorp”, empresa privada líder en el sector de alimentos, unen esfuerzos para revertir la situación de desnutrición de los niños más pobres del Callao, a través del programa “Recuperar”.

Este programa de nutrición comunitaria en el Callao plantea un trabajo con niños menores de 5 años de edad, acompañados de sus madres. Asimismo, el programa esta dirigido a los responsables de los comedores infantiles.

El Obispo del Callao y Presidente de “Caritas del Callao”, Monseñor Miguel Irizar, junto con el Gerente General de “Alicorp”, Sr. Leslie Pierce Diez Canseco, encabezan este programa que beneficiará a los pobladores de Carmen de la Legua, Boterín, Ventanilla y Pachacútec; a través de tres dimensiones:

Evaluación y recuperación de la condición nutricional: consiste en evaluaciones médicas, antropométrica y análisis de descarte de anemia y parásitos, así como un seguimiento recuperativo de los niños y la administración de vitaminas y antiparasitarios.

Fortalecimiento de capacidades locales: con el objetivo de identificar signos de alarma y mejorar las prácticas claves para el crecimiento saludable del niño durante la infancia. Esta dimensión del proyecto tres módulos:

Módulo 1: crecimiento y desarrollo físico y mental del niño
Módulo 2: preparación y combinación de alimentos nutritivos
Módulo 3: previniendo el maltrato infantil

Vigilancia nutricional: que implica la promoción de una red de agentes en vigilancia nutricional, así como acciones de sensibilización a la comunidad en general: una feria local y un concurso de nutrición en colegios.

Son quince los equipos parroquiales comprometidos en este programa, además de la participación de las organizaciones comunitarias (comedores).

Se pretende evaluar a mil niños, capacitar a mil madres y responsables de comedores. Finalmente se establecerá una vigilancia nutricional permanente a través de una red de promotores voluntarios.

Titulares

Reflexión Semanal
Pbro. Oscar Balcázar Balcázar

DOMINGO II DE PASCUA

Hechos 2, 42-47; Salmo 117; I Pedro 1, 3-9; Juan 20, 19-31

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz con vosotros”.
Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: “La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío”.
Dicho esto, sopló y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se lo retengáis, les quedan retenidos”.

Tomás, uno de los doce, llamado el mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré “. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: “La paz con vosotros”. Luego dice a Tomás: “Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente”. Tomás le contestó: “Señor mío y Dios mío”. Dícele Jesús: “Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído”.

Jesús realizó en presencia de los discípulos otros muchos signos que no están escritos en este libro. Éstos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

Juan 20, 19-31


Luego que hemos celebrado el Misterio Pascual de Nuestro Señor Resucitado, entramos en la octava de Pascua, que explicado de manera sencilla podemos decir que es un domingo que termina a la entrada de este domingo y, se celebra como si fuera una única celebración en el arco de 7 días; llamados también “Semana de Pascua”. El Papa Juan Pablo II, en la carta de Jueves Santo que cada año nos dirige a nosotros sacerdotes, en el punto quinto expone el sentido de Memorial. Al respecto, en el tiempo que se abre de cincuenta días de fiesta hasta Pentecostés, la Iglesia nos invita, a lo que el Papa hace alusión en su carta, a vivir el Memorial del Señor Resucitado, no como un recuerdo sino en el espíritu y en el sentido como Él, Cristo, lo ha vivido, para llevar a cumplimiento la voluntad del Padre. De esta manera, nosotros seremos beneficiarios de la obra del Padre realizada y cumplida en su Hijo.

Esta fiesta Pascual va mucho más allá de un momento emotivo, debemos tener presente que estamos llamados a ser transmisores y partícipes de un hecho Salvífico.

Traigo a la memoria las primeras palabras que nos dirigió el Papa Juan Pablo II, luego de ser elegido Sucesor de Pedro: “... abrir las puertas al Redentor, no tengáis miedo,...”. Los misterios de nuestra Fe, estamos llamados a vivirlos, dejando que Dios Padre, en Cristo, obre en nuestra vida, pues tantas veces pensamos ser creyentes porque esperamos que Dios lleve adelante nuestros planes, cuando debemos pedir a Dios que nuestra vida se conforme a su diseño; y por eso no debemos tener miedo de que Cristo entre en nuestra vida; el miedo es que pensamos que si entra Él, cambiará nuestros planes y nos llevará por donde no queremos; permanecer en este miedo significaría dejar a Dios de lado en nuestra vida, y en consecuencia, seríamos sólo creyentes aparentes. Por eso la carta a los Hebreos dice en el capítulo 5: “... Señor me haz dado un cuerpo para hacer tu voluntad...”.

De esta manera tenemos en la primera lectura a la primera comunidad cristiana, que todo tenía en común, pero como dicen los primeros Padres Apostólicos: “... a diferencia de los paganos, los cristianos sólo tienen una sola mujer, y no la tienen en común...”. Pero un aspecto a destacar es el de la oración, dice el texto: “... subían al templo a orar...”. Bonhoeffer, un teólogo protestante, dice que la comunión y el amor entre los cristianos está centrado en la experiencia salvífica de Cristo Resucitado; desde este momento se dan los lazos de hermandad. La Constitución sobre la liturgia, del Concilio Vaticano II, indica que la renovación conciliar se habrá dado, cuando la Sagrada Escritura sea el libro de Oración del Pueblo de Dios. De esta manera podemos entender porque los primeros cristianos iban al templo, porque el lugar en donde el creyente, unido a sus hermanos, celebra y confiesa el amor y la fidelidad de Dios, de Cristo, y el amor materno de la Virgen María, es en la Liturgia, o sea lo que comúnmente llamamos participar de la misa dominical. En consecuencia el ir a misa cada domingo no sólo debe significar cumplir el precepto que la Madre Iglesia nos ha dado, sino ir al encuentro y celebración del amor de Dios-Padre, en el Hijo, en la comunión que vivimos con los hermanos en la Fe por la acción del Espíritu Santo; donde escuchar la Palabra de Dios se hace una necesidad, que nos introduce en un amor celebrativo, y como dice san Agustín al iniciar el comentario al libro de los salmos: “...la vida del cristiano es un ritual a vivir en la presencia del Padre, ...”.

El evangelio de este día, es un poco desconcertante, pues vemos a uno de los discípulos, Tomás, que ha visto de cerca al Maestro; ha vivido, ha comido con Él, y pone en duda el hecho de la resurrección. Al respecto, este hecho es providencial para nosotros que no hemos estado cerca al Maestro, ni comido, ni bebido con Él.

En la primera parte el evangelio nos dice que Cristo insufló sobre los presentes el Espíritu. Este gesto lo encontramos también en el libro del Génesis: “... Dios hizo al hombre de barro e insufló sobre él, el hálito de vida,...”. Entonces el Acto del Dios Creador, es el mismo Acto del Dios Redentor; pues sólo Dios mismo podía recrear su obra, porque Él no se ha arrepentido de su obra. El hecho de que Tomás no haya creído en Cristo Resucitado, es porque excedía a sus posibilidades, porque la Fe es un don, y la perícopa dice que Tomás no estaba presente con los otros discípulos.

Nosotros estamos llamados a ser de estos Bienaventurados que, sin ver hemos creído, porque hemos recibido y participamos por el Espíritu Santo de la Vida Nueva, que se nos es dado por la victoria de Cristo sobre la muerte. Participación por la gracia del bautismo recibido. Por eso Cristo dice: “... dichosos los que creen sin haber visto,...”, esto Cristo lo ha dicho por nosotros, y no sólo por nosotros; sino por todo aquel que abraza la Fe; porque la Fe en el Dios Redentor, en Dios Creador, no nace de la carne ni de la sangre, como Jesús le dice a Pedro: “...mi Padre del cielo te lo ha revelado...”. Es por esto que tantos creyentes de buen corazón, en el momento del sufrimiento o ante la muerte de cualquier ser querido, entran en gran crisis de Fe ante el Dios de la vida, o piensan que Él les ha castigado; buscando así alguna razón al hecho.

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “…el pecado ha dejado herida la naturaleza humana...”; de manera parecida lo manifiesta Santo Tomás, en el Suplemento a la Suma Teológica: “...las capacidades naturales en el hombre con el pecado, se han desordenado en su interior...”, es por esto que Santo Tomás expresa la necesidad del don de la Gracia Redentora de Cristo, que se nos da por su Misterio Pascual. Por eso que estos cincuenta días de Fiesta Pascual, la Madre Iglesia nos invita a unirnos al canto del Aleluya, y que el eñor Resucitado nos conceda vivir de los frutos de la Vida del hombre redimido.

Cristo Ha Resucitado, Verdaderamente Ha Resucitado.

 

 

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar.

Titulares

 


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 197 Emitido el 31 de Marzo del 2005
Teléfonos: 465-3575 / 429-4918 Anx. 120
Fax: 465-4040