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Boletín Digital :: Diócesis del Callao

    CALLAO-PERÚ, 24 de Marzo del 2006 | Nº 244    
   
  NOTICIAS:

TRES NUEVOS SACERDOTES PARA NUESTRA DIÓCESIS

Monseñor Irizar presidirá ceremonia de ordenaciones sacerdotales
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  CHALACOS CELEBRARAN LOS 250 AÑOS DEL HALLAZGO DE LA IMAGEN DEL SEÑOR DEL MAR
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MOVIMIENTO SHOENSTATT DEL CALLAO ORGANIZA X JORNADA NACIONAL DE LA FAMILIA

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BENEDICTO XVI DESTACA IMPORTANCIA DE LA RELACIÓN PERSONAL CON CRISTO PARA LA EVANGELIZACIÓN

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  Reflexión Semanal:

DOMINGO IV DE CUARESMA

2Cro 36, 14-16.19-23; Sal 137; Ef 2,4-10; Jn 3,14-21
Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
  DESARROLLO DE LAS NOTICIAS:

TRES NUEVOS SACERDOTES PARA NUESTRA DIÓCESIS

Monseñor Irizar presidirá ceremonia de ordenaciones sacerdotales
El sábado 25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor, el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar presidirá la ceremonia de Ordenación Presbiteral de tres diáconos pertenecientes a nuestra Diócesis.
 


Se trata de los diáconos: Arnoldo Carranza Olivas, José Arcadio Nazario Ayala y Rutilio Pinedo Salinas; los tres formados en el Seminario Diocesano “Corazón de Cristo”.

La ceremonia se llevará a cabo a las 10:00 a.m., el Santuario de la Sagrada Familia anexo al Monasterio de las Madres Carmelitas Descalzas (Ex Fundo Oquendo –Callao).

La Eucaristía será concelebrada por el Obispo Auxiliar del Callao, Monseñor Javier Del Río, y por numerosos párrocos y sacerdotes del Callao con la participación de religiosos, familiares, amigos y fieles chalacos.

El seminario Diocesano “Corazón de Cristo”, del Callao, tiene a su cargo la formación de 140 seminaristas, 45 de los cuales pertenecen a la misma Diócesis y el resto provienen de otras cinco jurisdicciones eclesiásticas cuyos Obispos han confiado la formación de los futuros sacerdotes procedentes de diferentes diócesis como: Piura, Ayacucho, Carabayllo, Huacho, etc.

CHALACOS CELEBRARAN LOS 250 AÑOS DEL HALLAZGO DE LA IMAGEN DEL SEÑOR DEL MAR
 

El domingo 26 de marzo, cientos de fieles del Callao celebrarán los 250 años del hallazgo de la imagen del “Señor del Mar”, una de las más importantes advocaciones chalacas en el Callao.

Esta celebración es organizada por la Hermandad de Culto, Cargadores y Sahumadoras del “Señor del Mar”.

Para esta ocasión, Monseñor Juan de Dios Rojas, Vicario General del Obispo y Director Espiritual de esta Hermandad presidirá una Santa Misa en la Parroquia “Santa Rosa”, a las 11:45 a.m.


La historia de la imagen del “Señor del Mar” se remonta a 1756, año en que fue hallada en el fundo “Aguilar”. La imagen permaneció intacta en una caja de madera, durante 10 años, a pesar del terrible terremoto que sacudió a Lima y Callao el 28 de octubre de 1746. La talla de fina madera representa a Cristo sentado con una caña entre las manos. Debido a ello, la imagen de Cristo se llamó primero “Señor de la Caña” y, después, “Señor del Justo Juez”. Finalmente, fue denominada como “Señor del Mar” y despertó un profundo sentimiento religioso. Los fieles le construyeron una gruta que luego se convertiría en la Capilla de Bellavista y cada 28 de julio era trasladado en andas para que se le rindiera honores.

El 21 de octubre de 1931 se formó la Hermandad de Cargadores y Sahumadoras del “Señor del Mar”. A partir de esa fecha, esta Hermandad es la encargada del cuidado de la imagen y de la procesión que se realiza cada 24 de mayo.

MOVIMIENTO SHOENSTATT DEL CALLAO ORGANIZA X JORNADA NACIONAL DE LA FAMILIA

El Movimiento Shoenstatt del Callao ha sido elegido para la organización de la X Jornada Nacional de la Familia, que se llevará a cabo el 25 y 26 de marzo en la Casa de Retiros de los Padres Pasionistas.

A diferencia de otros años, esta jornada, no sólo contará con la asistencia de los Dirigentes de este Movimiento, sino con la presencia de toda la Familia en general.
 

Dentro de la Jornada se abarcarán los temas sobre el Apostolado del Movimiento Schoenstatt. Asimismo, se reflexionará acerca de la Campaña de la “Virgen Peregrina”, “La Corriente de Madrugadores”, “María Ayuda en Perú” y sobre el trabajo de los ministros extraordinarios y el Acolitado.

Con el desarrollo de esta Jornada, los integrantes de este movimiento buscan seguir los caminos de su fundador Padre José Kentenich. Asimismo, se buscará dar respuesta a los desafíos actuales de nuestra Patria, ahora más en época de elecciones generales, y con ello dar un aporte para la construcción de un mundo mejor.
 

El Movimiento se encuentra establecido en tres Diócesis: Trujillo, Callao y Chiclayo (Provincia de Ferreñafe) y en la Arquidiócesis de Lima, distritos de San Borja y La Molina. Además, la Campaña de la “Virgen Peregrina” se encuentra visitando las ciudades de Tacna, Arequipa, Ica, Cuzco, Loreto y Piura.

Como sustento espiritual para esta Jornada, los organizadores chalacos han elaborado la siguiente Oración:

“Madre, atrae a tus manos corazones firmes que bajo esta X Jornada de la Familia de Schoenstatt haya abundante Capital de Gracia, demostrando con hechos nuestra labor en la tierra. Nuestro apostolado son contribuciones al capital, que de sacrificios, oraciones y buenas acciones seamos dignos de mirarte a los ojos y como Cristo reconocernos como hijos tuyos”. Amen.

 

BENEDICTO XVI DESTACA IMPORTANCIA DE LA RELACIÓN PERSONAL CON CRISTO PARA LA EVANGELIZACIÓN

Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro con ocasión de la tradicional audiencia de los miércoles, el Papa Benedicto XVI subrayó la necesidad de una relación personal con Jesús para la evangelización que no consiste en anunciar una idea sino en dar testimonio de una persona.

"La aventura de los Apóstoles comienza como un encuentro de personas que se abren recíprocamente. Comienza para los discípulos un conocimiento directo del Maestro. Ellos no tendrán que ser anunciadores de una idea, sino testimonios de una persona”, dijo el Santo Padre durante la catequesis sobre “Los Apóstoles, testimonios y enviados de Cristo”.
“Antes de ser enviados a evangelizar, tendrán que estar con Jesús, estableciendo con Él una relación personal. Sobre esta base, la evangelización no será otra cosa que un anuncio de aquello que se ha experimentado y una invitación a entrar en el misterio de la comunión con Cristo”, agregó el Pontífice al reflexionar sobre el llamado a los apóstoles que transmiten los evangelistas.

Sobre el particular, el Obispo de Roma precisó que “los Evangelios concuerdan en indicar que el llamado de los Apóstoles marcó los primeros pasos del ministerio de Jesús”.

Cristo llama a los Apóstoles "con decisión y ellos con prontitud lo siguen”, dijo el Santo Padre, explicando que el evangelio según San Lucas "muestra el camino de fe de los primeros discípulos, precisando que la invitación al seguimiento llega a ellos tras haber escuchado la primera predicación de Jesús y experimentando los primeros signos prodigiosos realizados por Él”.

Respondiendo a críticas racionalistas modernas que afirman una falta de conciencia universalística de Cristo, el Papa dijo: “Jesús es el pastor escatológico que reúne las ovejas perdidas de la casa de Israel y va en búsqueda de ellas, porque las conoce y ama. A través de esta reunión el Reino de Dios se anuncia a todas las gentes. El primer paso es la reunión del pueblo de Israel, para que así todas las gentes llamadas a reunirse en la comunión con el Señor, puedan ver y creer”.

Al final de la catequesis, Benedicto XVI señaló que “el carácter universal de la misión de los Apóstoles se hace explícito tras la pasión y resurrección de Cristo". “Cristo -continuó- enviará a los Apóstoles por todo el mundo. Continúa siempre el mandato del Señor de reunir a los pueblos en la unidad de su amor”.

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DOMINGO IV DE CUARESMA
2Cro 36, 14-16.19-23; Sal 137; Ef 2,4-10; Jn 3,14-21

 
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios."

Jn 3,14-21
 

El tiempo de cuaresma siempre representa para el creyente un combate, porque en ese combate el hombre debe ser consciente que es libre, pero cuando la vida del hombre está iluminada y llena de la gracia de Dios, su corazón, sus deseos se inclinarán siempre a abrirse a que en su vida se realice el plan divino. El libro del Deuteronomio en el capítulo 30, al respecto es muy significativo, pues dice: “...pongo delante de ti el camino del bien y del mal, de la bendición o de la maldición...”; no se debe entender que si el hombre no obedece a Dios, la vida del hombre se convierte en una maldición, o sea, que la vida tendrá un sabor de no bendición. De esta manera, la cuaresma nos debe ayudar a que nuestra libertad se ejercite en el inclinarse a realizar lo que viene de Dios y no tanto ejercitarse en sólo realizar nuestros propios deseos. Por eso la vida cristiana se debate como en un binomio: muerte – vida; esclavitud – libertad; odio – amor; luz y tinieblas; así es como termina el evangelio de este domingo diciendo aquellos que no aman la luz permanecen en las tinieblas y aquellos que aman la luz, sus obras quedan de manifiesto a la vida de los hombres.

Siguiendo con el evangelio del presente domingo, la cruz representa el signo a través del cual Dios sondea el corazón de los hombres. En la profecía de Simeón, éste le dice a la Virgen María: “...este será para el pueblo para algunos salvación y para otros caída, y a ti una espada te atravesará el alma para que quede de manifiesto la intención de muchos corazones...”. Por eso que el evangelio de esta semana dice: “... cuando sea elevado atraeré a todos hacia mí...”; porque el hombre cuando está delante de Dios, sus obras quedan de manifiesto, pues en muchos pasajes de los evangelios, los evangelistas dicen que Cristo conocía el pensamiento de los hombres. Pero así como la cruz es el signo con el cual Dios hace descubrir la intención del corazón de los hombres, así también a través de la cruz nosotros hemos podido conocer, y hasta ahora incluso no llegamos a comprender en toda su dimensión, el amor de Dios, porque la cruz nos revela el insondable e inalcanzable amor de Dios. De esta manera, la cruz para el creyente se convierte en el medio a través del cual el hombre puede experimentar profundamente la salvación y la redención, porque experimentando quién es, descubre en su profundidad el misterioso amor de Dios, que lo ama radicalmente como el hombre es.

En la segunda lectura su contenido se convierte como un canto a la misericordia de Dios, a través del cual se hace presente el don inmenso del amor de Dios que se ha concretizado cuando Cristo se ha hecho carne, ha tomado la condición del hombre para rescatar al hombre. De esta manera, la vida del creyente debe transformarse en un canto de gratitud a Dios. Pero, tantas veces hay ciertos creyentes que viven su vida pensando que la vida sobre la tierra es una vía crucis, sólo una pasión, o sea vivir sufriendo solamente. Al respecto tenemos que decir que la vida cristiana no es una resignación, ni tampoco es una vía dolorosa o simplemente la pasión de dolor, Dios ha creado al hombre para que en nombre de Él gobierne la tierra y no para que viva como un esclavo de aquello que ha creado y ha puesto en las manos del hombre. La vida que Dios nos tiene reservada en el cielo no será el premio a los sufrimientos de la vida sobre la tierra; sino que la vida eterna la vivamos plenamente porque ya en este mundo mientras éramos peregrinos la comenzamos a vivir como un signo de hombres redimidos, de hombres que ante el amor de Dios nada nos podrá separar; por eso que la cruz, ha este punto podemos decir que, significa la muerte del hombre viejo como diría San Pablo y vivir ya la vida del hombre nuevo, por eso como el mismo San Pablo dice en una de sus cartas: “...la cruz se convierte para unos en escándalo y necedad y para otros en vía o camino de salvación...”.

San Juan Crisóstomo en su Tratado sobre la Divina Providencia, dice: Cristo ha llamado a la cruz gloriosa, y San Pablo ha dicho de la cruz que él solamente se gloría en la cruz de Cristo. Profundizando en este pensamiento de San Juan Crisóstomo con respecto al evangelio de este domingo podemos decir que la cruz nos revela la gloria de Dios, porque el término gloria en el Antiguo Testamento significaba al Dios invisible que se daba a conocer a través de un signo sensible, ejemplo tenemos cuando la Shekinah de Dios, o sea la gloria de Dios, bajaba sobre el monte Sinaí para dialogar con Moisés. Usando términos más asequibles, la gloria de Dios es la misma vida de Dios que se manifiesta al hombre, entonces la gloria de Dios se ha hecho visible en el Hijo Amado, o sea, en Cristo. Por eso, la respuesta que da Cristo a Felipe: “...Felipe quien me ve a mí ha visto al Padre...”. La primera lectura, en este sentido, nos ayuda a poder ver con claridad la providencia amorosa de Dios, pues por medio de un hombre pagano como el rey Ciro, Dios hace tornar a su pueblo esclavo nuevamente a retomar en posesión la tierra. Esta es la providencia de Dios, que Dios tantas veces ante la dureza del corazón del hombre abre caminos inesperados a nuestra razón para manifestarse en nuestra vida, y para portarnos de retorno hacia Él; porque así como el pueblo de Israel esclavo en el exilio retornó a su pueblo, los hombres exiliados por sus propias actitudes, en la providencia amorosa de Dios, podemos retornar hacia nuestra tierra, encaminados hacia Dios que es el buen puerto.

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar.
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