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Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

15 de abril de 2004

Titulares

FELICES PASCUAS FELICES PASCUAS FELICES PASCUAS
MONSEÑOR IRIZAR Y EL ALCALDE DEL CALLAO PRESIDIRAN CEREMONIA DE HOMENAJE A MONSEÑOR RICARDO DURAND
* Al cumplirse el primer mes de su sensible fallecimiento
* Misa de mes será el lunes 19 de abril a las 6:00 p.m.
LA ESCUELA DIOCESANA DE CATEQUISTAS DEL CALLAO INICIÓ AÑO ACADÉMICO 2004
* Obispo del Callao presidirá Misa inaugural
CURSO DE CATEQUESIS FAMILIAR PARA SACERDOTES Y RELIGIOSAS
* Impulsando este instrumento de evangelización
EL PAPA JUAN PABLO II BEATIFICARÁ A LA MADRE LAURA MONTOYA
* Congregación en el Callao lleva 13 años

Reflexión de la Semana
SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA
Ó DE LA DIVINA MISERICORDIA

Hch 5, 12-16; Sal 117; Ap 1, 9-13. 17-19; Jn 20, 19-31

Desarrollo de las Noticias

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MONSEÑOR IRIZAR Y EL ALCALDE DEL CALLAO PRESIDIRAN CEREMONIA EN HOMENAJE A MONSEÑOR RICARDO DURAND


* Al cumplirse el primer mes de su sensible fallecimiento
* Misa de mes será el lunes 19 de abril a las 6:00 p.m.

El Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y el Alcalde chalaco, Dr. Alexander Kouri, rendirán una ceremonia en homenaje a la memoria de Monseñor Ricardo Durand Flórez, S.J., quien fue llamado a la casa del Padre el 19 de marzo, solemnidad de “San José”.

Esta ceremonia se realizará frente al santuario “Virgen del Carmen de la Legua”, el lunes 19 de abril, a las 12 m. Ahí se develará la placa en la que se nombra, según Resolución de Alcaldía, al intercambio vial de la avenida Fauccett y la Av. Colonial, con el nombre de nuestro ilustre y muy recordado Arzobispo..
Mas tarde, a la 6:00 p.m., en la Catedral – Iglesia Matriz del Callao, Monseñor Irizar presidirá la Santa Misa por el primer mes del fallecimiento de Monseñor Durand. Por ello, invitamos a todos los fieles chalacos a participar en esta Eucaristía en la que rezaremos por el eterno descanso del que fue Arzobispo – Obispo Emérito del Callao, conocido como el “Obispo de los pobres”.
LA ESCUELA DIOCESANA DE CATEQUISTAS DEL CALLAO INICIA AÑO ACADÉMICO 2004

* Obispo del Callao presidirá Misa inaugural

El Obispo del Callao, Monseñor Irizar, presidirá la Misa inaugural del año académico de la Escuela Diocesana de Catequistas del Callao (EDICAT). La ceremonia eucarística se realizará hoy jueves, a las 8:00 p.m. en la Capilla de la Casa de Retiros “Betania”.

Son cerca de 200 alumnos de distintas parroquias chalacas, y de otras diócesis, que recibirán a lo largo de este año, a través de 6 ciclos, cursos referidos al área antropológica y social, catequética, teológica, bíblica, litúrgica y espiritual.
CURSO DE CATEQUESIS FAMILIAR PARA SACERDOTES Y RELIGIOSAS

* Impulsando este instrumento de evangelización

Desde el miércoles 14 al viernes 16 de abril, los sacerdotes y las religiosas de la Diócesis del Callao tendrán la oportunidad de asistir al curso organizado por la Oficina Nacional de Catequesis Familiar. El Curso se realiza en la Casa de Retiros “Betania” y tiene como finalidad informar sobre los contenidos, metodología y fines de la Catequesis Familiar.

La inauguración del curso estará a cargo del Vicario general, Monseñor Javier Del Río, y la clausura la hará el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar.

EL PAPA JUAN PABLO II BEATIFICARÁ DE LA MADRE LAURA MONTOYA

* Congregación en el Callao lleva 13 años

El domingo 25 de abril, III domingo de Pascua, el Papa Juan Pablo II presidirá en la Plaza de San Pedro la beatificación de la Madre Laura Montoya, fundadora de la Congregación de las “Hermanas Misioneras de María Inmaculada de Santa Catalina de Siena” (Lauritas).
La Madre Laura es muy conocida en Colombia por el trabajo que realizó desde 1914, cuando organizó un grupo de jóvenes consagradas al servicio de Dios y los más necesitados. Asimismo, se hizo conocida por su fuerte defensa de los derechos del indígena y su fidelidad al anuncio del Evangelio.
Este grupo luego se convertiría en la Congregación de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, que se ha extendido a varios países de América Latina. Las “Lauritas”, como se las conoce popularmente, llegaron al Callao hace 13 años y ahora tienen en nuestra Diócesis su casa de formación y pre-noviciado

 

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA Ó DE LA DIVINA MISERICORDIA .

Hch 5, 12-16; Sal 117; Ap 1, 9-13. 17-19; Jn 20, 19-31

 

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros." Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." Dicho esto, sopló y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor." Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré." Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: "La paz con vosotros." Luego dice a Tomás: "Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente." Tomás le contestó: "Señor mío y Dios mío." Dícele Jesús: "Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído."
Jesús realizó en presencia de los discípulos otros muchos signos que no están escritos en este libro. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Jn 20, 19-31

 

Luego de haber celebrado el memorial de la Pascua de Cristo, la Iglesia nos introduce a vivir este acontecimiento, este memorial, durante cincuenta (50) días. El gozo del acontecimiento pascual ha introducido a la humanidad en la eternidad. Así como Cristo ha retornado al Padre a través de su misterio pascual, nosotros retornamos al Padre por medio del Hijo. Por el perdón de nuestros pecados y reconciliados con el Padre, somos conducidos de regreso a la casa paterna como el hijo pródigo; emprendemos el camino de retorno hacia las moradas del Padre de la Misericordia por medio del Hijo, en quien se ha manifestado la misericordia que nos reconcilia y nos salva.

En este segundo domingo de Pascua, el Papa Juan Pablo II nos llama a celebrar la fiesta del Señor de la Misericordia, que nos invita a contemplar el gran amor del Padre. El misterio pascual de Cristo ha regenerado y recreado al género humano, pero esto no habría sido posible sin la acción misericordiosa del Padre de la Misericordia. Como dice en el libro del Génesis, capítulo 6: "... ya no volveré más a atentar contra el hombre...". En este pasaje del Génesis se expresa con claridad cómo el Dios del Antiguo Testamento, es el Padre de la Misericordia. También hay un pasaje en el Éxodo, cuando Dios hablando a Moisés le dice: "...hasta mis oídos ha llegado el clamor de mi pueblo..."; este clamor que Dios ha escuchado y sentido por su pueblo, en la muerte de Cristo ha sido cumplido, porque también Cristo en la cruz clamó al Padre diciendo:

"...Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado...". Entonces, este clamor del pueblo de la Antigua Alianza, como en la cruz de Cristo, ha hecho que el Padre de la Misericordia no abandonase a su pueblo ni al Hijo amado. En la cruz, Cristo ha abierto un camino de salvación en medio de la esclavitud y de la muerte del hombre. Por eso, nosotros hoy podemos ver la cruz gloriosa en Cristo. El profeta Oseas, en el capítulo 11, dice también: "...aunque una madre se olvidase de su hijo, yo nunca me olvidaré de ti...".

En este sentido, celebrar este segundo domingo la fiesta de la Misericordia, o del Dios misericordioso, nos debe llevar verdaderamente a seguir acrecentando en nosotros el gozo pascual; proclamando desde nuestra vida al Padre de Amor que lo hemos conocido en el Hijo que dio su vida por amor a nosotros.

En el evangelio del presente domingo, podemos señalar algunos aspectos importantes, como el miedo a lo judíos y las puertas cerradas. Esta actitud de los apóstoles expresa y remarca que sin la participación del Espíritu del resucitado, el ser del hombre está privado de anunciar la vida eterna, porque está encerrado en el miedo a una muerte sin sentido, privado del amor de Dios que aún en su vida no lo vive como un don y una garantía. Por eso, el que las puertas se encuentren cerradas por el miedo, está significando que este miedo es fruto de que todavía el acontecimiento pascual no ha recreado toda su existencia, el hombre no ha pasado de la muerte a la vida en Cristo.

Por esto, Cristo infunde el viento del Espíritu sobre sus apóstoles como signo de la participación en esta nueva era, la nueva humanidad. Todos aquellos que participamos de este don que regenera nuestra vida estamos llamados a testificar al Padre que perdona, al Dios que se ha hecho carne para reconciliarnos con el Padre de la Misericordia. Cabe añadir, que solamente aquellos que hemos recibido el sacramento del Orden tenemos la facultad, según nuestros obispos nos la concedan, de poder perdonar los pecados en nombre de Dios a través del sacramento de la Reconciliación y Penitencia.

La primera y segunda lectura presentan a los creyentes como testigos de esta vida nueva a la que, en Cristo, Dios nos llama a participar. El hecho que Pedro en la primera lectura aparezca realizando milagros, significa que Cristo ha dado a su Iglesia esta potestad de continuar su obra en este mundo, de liberar a los hombres del poder del mal, de la muerte eterna, y reconciliar a los hombres con Dios. La figura de Pedro nos hace presente la figura que hoy continúa encarnando el Sumo Pontífice en la Iglesia.

Salgamos proclamando a Cristo nuestra Pascua, no tengamos miedo de esta gracia que recrea y desborda nuestra vida; no cerremos las puertas para que así otros hombres, viendo la obra de Dios en nosotros, puedan encontrarse en sus vidas con el Padre de la Misericordia y con el Hijo que ha encarnado su amor para con nosotros cuando aceptó la muerte de cruz para llevar a cumplimiento la obra del Padre.

Felices Pascuas y que el Señor, en estos cincuenta días de fiesta, nos llene de los dones del Resucitado.

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
 


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 149 Emitido el el 15 de abril de 2004

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