Historia de la Diócesis Dctos: Papa Juan Pablo II
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Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

22 de abril de 2004

Titulares

FELICES PASCUAS FELICES PASCUAS FELICES PASCUAS
MONSEÑOR MIGUEL IRIZAR PRESIDIÓ CELEBRACIONES POR MONSEÑOR RICARDO DURAND
* Al cumplirse el primer mes de su sensible fallecimiento
CIENTOS DE FIELES CHALACOS REZARAN EL SANTO ROSARIO POR LA PAZ DEL MUNDO
* Encuentro será en el Santuario de la Sagrada Familia el 15 de mayo
OBISPO DEL CALLAO PARTICIPARÁ EN LA CEREMONIA DE INGRESO DEL NUEVO OBISPO DE HUACHO
CONTINÚAN INSCRIPCIONES PARA EL CURSO DE MISIONOLOGÍA 2004
* Se inicia el miércoles 28 de abril
JUAN PABLO II PROCLAMARÁ A SEIS NUEVOS BEATOS

Reflexión de la Semana
III DOMINGO DE PASCUA
Hech. 5,27-32.40-41; Sal 29; Ap 5,11-14; Jn 21,1-19

Desarrollo de las Noticias

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MONSEÑOR MIGUEL IRIZAR PRESIDIÓ CELEBRACIONES POR MONSEÑOR RICARDO DURAND


* Al cumplirse el primer mes de su sensible fallecimiento

El Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y el Alcalde chalaco, Dr. Alexander Kouri, presidieron una ceremonia en homenaje a la memoria de Monseñor Ricardo Durand Flórez, S.J., quien fue llamado a la casa del Padre el 19 de marzo, solemnidad de “San José”.

Esta ceremonia se realizó en el patio lateral del Santuario “Virgen del Carmen de la Legua”, con la presencia del sobrino del extinto religioso Gregorio Durand Malatesta, familiares y las principales autoridades civiles y eclesiásticas del Callao. Ahí se develó la placa en la que se nombró, según Resolución de Alcaldía, al intercambio vial de la avenida Fauccett y la Av. Colonial, con el nombre de nuestro ilustre y muy recordado Arzobispo.
Mas tarde, a la 6:00 p.m., en la Catedral – Iglesia Matriz del Callao, Monseñor Irizar concelebró con los sacerdotes chalacos la Eucaristía por el primer mes del fallecimiento de Monseñor Durand. Después de la Santa Misa, Monseñor Irizar, junto a los sacerdotes de la Diócesis, bajaron a la cripta para orar por el descanso eterno de Monseñor Durand.
Finalmente, a las 8:30 p.m., Monseñor Irizar celebró nuevamente la Eucaristía, esta vez con los Padres Jesuitas y los familiares de Monseñor Durand, en la Parroquia “Virgen de Fátima”, en Miraflores.
CIENTOS DE FIELES CHALACOS REZARAN EL SANTO ROSARIO POR LA PAZ DEL MUNDO

* Encuentro será en el Santuario de la Sagrada Familia el 15 de mayo

En un ambiente de comunión y reflexión, cientos de fieles chalacos se unirán, este 15 de mayo, a las 5 p.m., en una jornada de oración denominada “Recemos por la Paz del Mundo”. Este encuentro es organizado por la Pastoral del Diezmo de la Diócesis del Callao y será presidido por nuestro Obispo Monseñor Miguel Irizar, quien además realizará un especial homenaje a la Virgen del Carmen de la Legua.

Esta jornada de oración se realizará en el Santuario de la Sagrada Familia de las Madres Carmelitas Descalzas (Ex Fundo Oquendo, Alt. Km. 7.5 Av. Nestor Gambeta, Callao) y comprenderá el rezo del Santo Rosario.
El mes de mayo, es especialmente mariano y, por ello, como un gesto de agradecimiento a la Viregen María por sus cuidados maternales hacia la Iglesia del Callao; la Pastoral del Diezmo invita a todos los diezmistas, así como a los demás fieles de la Diócesis del Callao, a unirse en una misma voz y orar a nuestra Madre pidiendo su intercesión, especialmente por la paz en nuestro país y en el mundo.
Mayor información comunicarse con la responsable de la Pastoral del Diezmo de la Diócesis del Callao. Srta. Ada Collazos. Teléfono:4294918 - 4294595 anexo 119
“Seamos constantes en rezar el Rosario tanto en la comunidad eclesial como en la intimidad de nuestras familias”.
Juan Pablo II
OBISPO DEL CALLAO PARTICIPARÁ EN LA CEREMONIA DE TOMA DE POSESIÓN DEL NUEVO OBISPO DE HUACHO


El próximo domingo 25 de abril, Monseñor Antonio Santarsiero tomará posesión como Obispo de Huacho. La ceremonia se llevará a cabo en la Iglesia – Catedral “San Bartolomé”, de esa jurisdicción eclesiástica, a las 11 de la mañana.

La ceremonia será concelebrada por el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, y por el Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Rino Passigato, además del Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y otros Obispos del país.

Monseñor Antonio Santarsiero fue designado por el Santo Padre para hacerse cargo de la Diócesis de Huacho, el 4 de febrero de este año, y reemplazará en el cargo a Monseñor Eduardo Velásquez Tarazona que ha sido trasladado a la sede de Huaraz.

CONTINÚAN INSCRIPCIONES PARA EL CURSO DE MISIONOLOGÍA 2004

* Se inicia el miércoles 28 de abril

El Centro Nacional Misionero (CENAMIS) continúa con la convocatoria a todos los agentes pastorales del país para participar en el Curso de Misionología 2004, que se desarrollará todo los miércoles desde el 28 de abril hasta el 7 de julio.

El Curso de Misionología estará dirigido a sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, formadores, animadores parroquiales y personas interesadas en profundizar el conocimiento teológico de la Misión.

Este curso permitirá ilustrar a los participantes en temas fundamentales de la Misión universal de la Iglesia y brindará elementos amplios para la actividad evangelizadora de los agentes pastorales.

Para mayores informes e inscripciones, dirigirse a la Oficina del CENAMIS, sito en Jirón Estados Unidos Nº 838 – Jesús María. Teléfono: 463-1010 anexo 284, de 9:00 a.m. a 3:00 p.m. E-mail: cenamis@iglesiacatolica.org.pe

JUAN PABLO II PROCLAMARÁ A SEIS NUEVOS BEATOS

El Papa Juan Pablo II celebrará la Eucaristía en la Plaza de San Pedro el próximo domingo, 25 de abril, a las 10:00 a.m. y proclamará seis nuevos beatos: Augusto Czartoryski, sacerdote de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco (1858-1893); Laura Montoya, fundadora de la Congregación de las Religiosas Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena (1874-1949); María Guadalupe García Zavala, cofundadora de las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres (1878-1963); Nemesia Valle, de la Congregación de las Religiosas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret (1847-1916); Eusebia Palomino Yenes, del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (1899-1935); Alejandrina María da Costa, laica, de la Unión de los Cooperadores Salesianos (1904-1955).

 

III DOMINGO DE PASCUA.

Hech. 5,27-32.40-41; Sal 29; Ap 5,11-14; Jn 21,1-19

 

Después de esto, se manifestó Jesús otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se manifestó de esta manera.
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.
Simón Pedro les dice: «Voy a pescar». Le contestan ellos: «También nosotros vamos contigo». Fueron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.
Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla, pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Díceles Jesús: «Muchachos, ¿no tenéis pescado?» Le contestaron: «No».
El les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, pues, y ya no podían arrastrarla por la abundancia de peces.
El discípulo a quien Jesús amaba dice entonces a Pedro: «Es el Señor», se puso el vestido - pues estaba desnudo - y se lanzó al mar.
Los demás discípulos vinieron en la barca, arrastrando la red con los peces; pues no distaban mucho de tierra, sino unos doscientos codos.
Nada más saltar a tierra, ven preparadas unas brasas y un pez sobre ellas y pan.
Díceles Jesús: «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar».
Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aun siendo tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice: «Venid y comed». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres tú?», sabiendo que era el Señor.
Viene entonces Jesús, toma el pan y se lo da; y de igual modo el pez.
Esta fue ya la tercera vez que Jesús se manifestó a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.
Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos».
Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas».
Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: “Apacienta mis ovejas”
«En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras».
Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».

Jn 21,1-19

 

En la semana anterior, segundo domingo de Pascua hemos celebrado la fiesta del Dios Misericordioso. Este Dios que para curar la incredulidad de Tomás se deja tocar las llagas que los clavos le marcaron. Dios no sólo ha llevado a cumplimiento las promesas en Cristo, sino que nos concede la gracia de creer en Él y, para esto, Cristo aparece resucitado frente a sus discípulos. De esta manera, da garantía de que Él ha vencido a la muerte, y como dice una expresión de los primeros cristianos: “sus llagas no solo nos han salvado sino que han curado nuestra incredulidad”. La figura de Tomás, como dice San Agustín, es providencial, porque en éste apóstol que no creyó, Cristo se le aparece para curarnos de nuestra incredulidad. La incredulidad de Tomás es como signo de la realidad humana, marcada por el pecado. Solamente una acción divina puede cerrar la brecha que separa a Dios con el hombre.

Hoy tenemos en la primera lectura nos relata que los apóstoles son maltratados por anunciar el nombre de Cristo. En nuestros días, esta frase parece que se diluye en un mundo secularizado que absorbe al creyente, y a nosotros los creyentes muchas veces débiles y cautivados por aquello que este mundo nos ofrece, nos faltan las fuerzas para decir: “es mejor obedecer a Dios que a los hombres”. Esta frase, puesta en la boca de San Pedro, es toda una confesión de fe, que se equipara a poder decir: ¡Cristo es nuestra Pascua y está Resucitado! . En nuestros días, nosotros los creyentes, muchas veces ante nuestro actuar nos diluimos por la comodidad, los intereses propios o porque tenemos nuestra forma de ser en la vida independientemente del sentido cristiano. Y así ante la vida, el comportamiento de cientos católicos no se distingue en nada con un no creyente. Así, en una sociedad donde constantemente la verdad es “mutable” y los principios éticos son cambiados según la propuesta de las mayorías, nosotros los creyentes en vez de decir como los apóstoles y Pedro: “es mejor obedecer a Dios que la los hombres”, nos callamos. Este enmudecimiento nuestro no solo demuestra la debilidad de nuestra fe, sino que impide a otros poder creer en Dios, y así lo dice Cristo en el evangelio de Mateo: “para que los hombres viendo vuestras buenas obras den gloria a Dios”.

Siguiendo en esta misma orientación, la frase de Jesús hecha a Pedro en el evangelio es muy elocuente, en cuanto que indica el camino que les espera a aquellos que son sus discípulos – amigos: “y cuando seas viejo otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Pues ya Cristo mismo decía en el discurso de despedida: “si a mí me han perseguido, os perseguirán también a vosotros”.

Esto es lo que muchas veces es incomprensible para los creyentes, aceptar que en nuestra vida se debe realizar el misterio pascual de Cristo, es decir pasión y muerte para luego resucitar. Esta pasión en la vida de cada uno se puede manifestar de diversas maneras, como por ejemplo a través de una enfermedad o de la precariedad en la misma situación de nuestra vida y, muchas veces, por los errores cometidos que posteriormente revierten sobre nosotros. La pasión es llevar la cruz a cuestas y podemos entenderla como dice San Pablo: morir al hombre viejo, al hombre de la carne, al hombre de las pasiones, para que en la muerte y luego en la resurrección brote el hombre nuevo.

Por eso está profecía hecha a Pedro: “otro te ceñirá y te llevara a donde no quieras”, nos esta revelando que el camino de la pasión, el hombre, nosotros, no nos lo fabricamos, es Dios el que nos conducirá por este camino para encontrarnos con él.

Por eso que esta triple afirmación que le pide Cristo a Pedro: ¿me amas?... esta queriendo decir que en este camino por el cual Pedro será llevado estará llamado a confesar el amor a Cristo y confirmar a sus hermanos en este amor, por eso la expresión de Jesús: “apacienta mis ovejas”. Pues en este amor de Cristo que lo ha llevado a entregarse a la muerte por nosotros, Pedro siguiendo las huellas de su Maestro, como los de todos los sucesores, están llamados a apacentar a las ovejas.

Por eso, en el libro del Apocalipsis, cuando se habla de la imagen del Cordero a quien se le debe tributar toda honra y toda gloria, nos está revelando que es Cristo el Cordero sin mancha, nuestra Pascua, el Maestro, el Mesías, a quien nosotros siguiéndolo, imitándolo en su obediencia al Padre, con la gracia del Espíritu Santo podemos ser revestidos de esta vida nueva que es el fruto de su Pascua y su victoria sobre la muerte.

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
 


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 150 Emitido el el 22 de abril de 2004

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