Historia de la Diócesis Dctos: Papa Juan Pablo II
Mons. Miguel  Irízar C.
Informativo Semanal Boletín Diocesano
Stella Maris
Boletín Oficial Advocaciones Chalacas Jubileo del 2000 La Curia Romana
  Links Católicos Archivos  

index

 

 

 

 

 

Ver archivo

Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

20 de mayo de 2004

Titulares

OBISPO DEL CALLAO PRESENTARÁ LA PRIMERA MESA DE TRABAJO Y CONCERTACIÓN SOBRE LA PROBLEMÁTICA CARCELARIA EN EL CALLAO
* La población carcelaria en el Callao aumentó del 2000 al 2004 en un 66 %
IMAGEN DEL “SEÑOR DEL MAR” SALDRÁ EN PROCESIÓN
* Eucaristía será en la Parroquia “Santa Rosa”
MONSEÑOR MIGUEL IRIZAR BENDECIRÁ SALÓN PARROQUIAL QUE LLEVARÁ EL NOMBRE DE “MONSEÑOR RICARDO DURAND” EN LA PARROQUIA SAN ANTONIO DE BELLAVISTA
FIELES CHALACOS REZARON EL SANTO ROSARIO POR LA PAZ DEL MUNDO
* Encuentro fue en el Santuario de la Sagrada Familia

Reflexión de la Semana
SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Hch 1, 1-11; Sal 46; Ef 1, 17-23; Lc 24, 46-53

Desarrollo de las Noticias

> > > >
OBISPO DEL CALLAO PRESENTARÁ LA PRIMERA MESA DE TRABAJO Y CONCERTACIÓN SOBRE LA PROBLEMÁTICA CARCELARIA EN EL CALLAO


* La población carcelaria en el Callao aumentó del 2000 al 2004 en un 66 %

Con el objetivo de discutir cómo mejorar las condiciones de vida de las personas que sufren privación de la libertad, el Obispado del Callao, presentará la “Primera Mesa de Trabajo y Concertación sobre la Problemática carcelaria en el Callao”, el viernes 21 de mayo, a las 10:00 a.m.

Esta reunión será presidida por el Obispo de la Diócesis, Monseñor Miguel Irizar, y contará con la participación de la Dra. Susana Silva, del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) -quien expondrá la problemática penitenciaria en la región chalaca-, además de Víctor Vargas Machuca, coordinador del proyecto de la Mesa de Concertación.
Este evento, realizado por el Proyecto “Humanización y Democratización de las Cárceles en el Perú” del Obispado del Callao, congregará autoridades de los gobiernos central, local y regional, además de representantes de la Iglesia Católica, el Poder Judicial, organismos públicos autónomos e internacionales. La sesión se realizará en el Seminario Diocesano “Corazón de Cristo”, (calle Elías Chunga, cuadra 6 s/n, Urbanización Benjamín Doig, La Perla, Callao).
El proyecto busca ofrecer propuestas para humanizar las cárceles en el Perú, además de mejorar el proceso de tratamiento y reinserción del encarcelado a la sociedad. Asimismo, se busca comprometer a las instituciones públicas, privadas y a la sociedad civil, en las tareas de reafirmación del respeto irrestricto a los derechos humanos de la persona encarcelada.
El Proyecto “Democratización y Humanización de la Cárceles en el Perú” tiene el auspicio de la Diputación de Ávala y el Gobierno Vasco. Desde el año 2003, el establecimiento penitenciario del Callao es el primer beneficiado y para el próximo año se espera extender esta labor en el penal “Santa Mónica”, de Chorrillos.
Según un estudio estadístico elaborado en marzo de este año por el INPE, revela que la población carcelaria en el Callao desde año 2000 hasta la fecha creció en un 66%. Además, el 88% de los internos de la región aún se encuentran en situación de procesados, sin condena alguna.
“La libertad no es un lujo que todos pueden permitirse, pero aquellos negados de la libertad, necesitan una oportunidad en la vida, incluso tras los fríos barrotes de una celdas o paredes de un penal”
IMAGEN DEL “SEÑOR DEL MAR” SALDRÁ EN PROCESIÓN

* Eucaristía será en la Parroquia “Santa Rosa”

La imagen del “Señor del Mar” recorrerá las calles del Callao en una procesión que se realizará el lunes 24 de mayo.

La celebración se iniciará, a partir de las 7 de la mañana, con una Eucaristía que será presidida por el Vicario General del Obispo, Monseñor Juan De Dios, en la Parroquia “Santa Rosa”. Luego de la celebración eucarística, los fieles acompañarán a la imagen del patrono de esta Diócesis en un recorrido procesional por diversas calles del Callao.
La historia de la imagen del “Señor del Mar” se remonta a 1756, año en que fue hallada en el fundo “Aguilar”. La imagen permaneció intacta en una caja de madera, durante 10 años, a pesar del terrible terremoto que sacudió a Lima y Callao el 28 de octubre de 1746. La talla de fina madera representa a Cristo sentado con una caña entre las manos. Debido a ello, la imagen de Cristo se llamó primero “Señor de la Caña” y, después, “Señor del Justo Juez”. Finalmente, fue denominada como “Señor del Mar” y despertó un profundo sentimiento religioso. Los fieles le construyeron una gruta que luego se convertiría en la Capilla de Bellavista y cada 28 de julio era trasladado en andas para que se le rindiera honores.
El 21 de octubre de 1931 se formó la Hermandad de Cargadores y Sahumadoras del “Señor del Mar”. A partir de esa fecha, esta Hermandad es la encargada del cuidado de la imagen y de la procesión que se realiza cada 24 de mayo.
MONSEÑOR MIGUEL IRIZAR BENDECIRÁ SALÓN PARROQUIAL QUE LLEVARÁ EL NOMBRE DE “MONSEÑOR RICARDO DURAND” EN LA PARROQUIA SAN ANTONIO DE BELLAVISTA

El Domingo 23 de Mayo, Día de la Ascensión del Señor, a las 9:00 a.m., el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irízar, bendecirá la remodelación del Salón que llevará el nombre de nuestro recordado Obispo Monseñor Ricardo Durand Flores, en la Parroquia San Antonio de Bellavista.

Esta ceremonia se iniciará con la Celebración Eucarística que presidirá nuestro Obispo del Callao, y que dará inicio a la “I Feria Misionera” con participación de todos los grupos, pastorales, movimientos apostólicos y comunidades religiosas que integran la comunidad parroquial.
Este nuevo Salón Parroquial tiene capacidad para acoger a más de 250 fieles. La remodelación se inició en febrero de este año y demandó una inversión de 20 mil soles.
FIELES CHALACOS REZARON EL SANTO ROSARIO POR LA PAZ DEL MUNDO

* Encuentro fue en el Santuario de la Sagrada Familia

En un ambiente de comunión y reflexión, cientos de fieles chalacos se reunieron, este 15 de mayo, en una jornada de oración denominada “Recemos por la paz del Mundo”. Este encuentro fue organizado por la Pastoral del Diezmo de la Diócesis del Callao y fue presidido por nuestro Obispo Monseñor Miguel Irizar, quien además realizó un especial homenaje a la Virgen del Carmen de la Legua.

La jornada de oración se realizó en el Santuario de la Sagrada Familia, anexo al Monasterio de las Madres Carmelitas Descalzas y comprendió el rezo del Santo Rosario.
El mes de mayo es especialmente mariano y, por ello, como un gesto de agradecimiento a la Virgen María por sus cuidados maternales hacia la Iglesia del Callao, la Pastoral del Diezmo invitó a todos los diezmistas, así como a los demás fieles de la Diócesis del Callao, para unirse en una misma voz y orar a nuestra Madre pidiendo su intercesión, especialmente por la paz en nuestro país y en el mundo.
“Seamos constantes en rezar el Rosario, tanto en la comunidad eclesial como en la intimidad de nuestras familias”. (Juan Pablo II)

SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR.

Hch 1, 1-11; Sal 46; Ef 1, 17-23; Lc 24, 46-53

 
Y les dijo: “Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas”. «Mirad, y voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto.» Los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante él, se volvieron a Jerusalén con gran gozo, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.

Lc 24, 46-53

 

   En este domingo celebramos en la Iglesia la Solemnidad de la Ascensión del Señor: "...Cristo que salió del seno del Padre vuelve al Padre...", como dice la Constitución Gaudium et Spes: "en Cristo, en el misterio de Cristo se revela el misterio de la vida del hombre"; por lo tanto así como el Hijo de Dios se encarnó en el seno virginal de la Virgen María, y hoy celebramos su vuelta al Padre; igualmente nosotros los hombres creados a imagen y semejanza de Dios, por el don de la vida entramos en el tiempo, y como decía San Francisco de Asís: "la hermana muerte"; mediante la muerte retornamos al seno del Padre, pues la muerte es el paso, el puente de retorno a la Casa del Padre de la Misericordia.

   Es importante señalar que hay una gran diferencia entre la fiesta de la Ascensión del Señor, y la de la Asunción de la Virgen María. Cristo retorna al seno del Padre, o sea asciende al cielo; la Virgen María, según el dogma de la Asunción, es llevada al cielo; porque aquella que había llevado en su seno a Dios mismo, no podía experimentar su cuerpo la corrupción.

   A continuación presentaremos un pequeño comentario a las lecturas de esta solemnidad.

   La primera lectura, el inicio de los Hechos de los Apóstoles, da término a las pocas expectativas de los discípulos, quienes siguen esperando todavía la restauración del reino de Israel, y amplía de manera expresa el campo misionero de la Iglesia, el cual parte de Jerusalén, pasa por Judea, Samaria, y llega hasta los confines de la tierra. La reconciliación, que Dios nos concede en Cristo, afecta a todos, al mundo entero, todos los pueblos han de conocerla. Los apóstoles no propagan una religión simplemente, ellos anuncian un acontecimiento divino que concierne a todos desde el principio, que afecta a todos, lo sepan o no. Este hecho o acontecimiento divino todos deben conocerlo para poder poner sus vidas bajo esta nueva luz que le dará sentido y orden. La universalidad de la verdad de Cristo exige que su verdad objetiva sea afirmada también subjetivamente por los hombres. Afirmada o negada, aceptada o rechazada, lo que es también una forma de ser conocida.

   La segunda lectura remarca el carácter único y definitivo del acontecimiento de Cristo. Si este acontecimiento fuera repetible, no tendría una validez universal. La Antigua Alianza estaba bajo el signo de la repetición, porque la ofrenda de la sangre de los animales no podía producir una expiación definitiva ante Dios; pero el sacrificio de Cristo fue tan irrepetible y suficiente que en virtud de él podemos entrar en el santuario de Dios a través de la cortina que antes era un elemento separador: lo que parecía separarnos de Dios, nuestra carne mortal, se ha convertido, por la ascensión de Cristo, en lo que ha penetrado hasta el Padre, ha purificado nuestra mala conciencia y nos ha dado la "... firme esperanza que profesamos..." en la fidelidad de Dios, ahora definitivamente demostrada.

   En el evangelio, San Lucas nos narra la ascensión del Señor, con una mirada retrospectiva que conduce al mismo tiempo a la misión en el futuro. En el evangelio el Señor remite a la esencia de la Sagrada Escritura: la pasión y la resurrección del Mesías, y esto es lo que se anunciará de ahora en adelante a todos los pueblos. Los discípulos han sido y siguen siendo los testigos oculares de esta esencia de toda la revelación, y esta gracia única: "...dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis...", los convierte en los "testigos privilegiados". Pero el testigo principal es el propio Dios, su Espíritu Santo, que conferirá a sus palabras humanas "... la fuerza de lo alto...". Los discípulos han de esperar a este Espíritu de Dios, de modo que su misión exigirá una obediencia permanente al Espíritu Santo. La ascensión de Jesús hacia el Padre está precedida de una bendición final que envuelve a todo el futuro de la Iglesia, una bendición cuya eficacia durará siempre y bajo la que hemos de poner toda nuestra actividad.

   Un hecho que podemos resaltar en esta solemnidad que celebramos hoy día en la Iglesia, es que Cristo en esta fiesta aparece como el Sumo Sacerdote, según el rito de Melquisedec. El gesto último de la despedida de Cristo, en donde Él bendice a sus apóstoles y éstos lo adoran. Para entender este hecho es bueno recordar un texto del Antiguo Testamento que ponía en evidencia la bendición que impartía al pueblo el Sumo Sacerdote al final de la fiesta de la Expiación:

"... El pueblo suplicaba al Señor Altísimo, permanecía en oración ante el Misericordioso, hasta que terminaba la ceremonia del Señor y concluía el servicio litúrgico. Entonces él bajaba y elevaba las manos sobre toda la asamblea de los hijos de Israel, para pronunciar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de invocar su nombre. Y por segunda vez todos se postraban para recibir la bendición del Altísimo..." (Eclo 50, 19-22)

   Durante el transcurso de la vida pública-terrena de Cristo, se había manifestado más de una vez, y sobre todo en sus últimas apariciones de resucitado de entre los muertos como el Supremo Sumo Sacerdote. Esto quiere decir que no hay una necesidad de celebrar la fiesta de expiación como el pueblo de la antigua Alianza, en Cristo con su muerte en cruz ha llevado a cumplimiento todos los sacrificios de la antigua alianza, y ha expiado todos los pecados de la humanidad reconciliándonos con el Padre. La Ascensión por tanto nos invita a ver en Cristo al Altísimo, ante el cual todos los hombres somos llamados a postrarnos, porque Él mismo es el Señor; por esto como dice el texto del evangelio: "... y viéndolo elevarse sobre las nubes lo adoraron...".

   La bendición que Cristo da a sus apóstoles en el momento que los va dejando no explica solamente el perdón de los pecados obtenido mediante su muerte en cruz. Esta bendición es sobre todo el signo que expresa el manantial de beneficios que a través de su misterio pascual consumado en la cruz, Él nos los adquiere y nos lo retorna con lo cual nos colma de los beneficios del Padre, por eso San Pablo dice: "... hemos sido adoptados en Cristo,... y si hijos también herederos...".

   Esta bendición significa también que aunque Cristo no estará visiblemente presente entre nosotros, Él mismo en el evangelio de Mateo nos ofrece una continua presencia invisible, por eso el evangelista dice: "... yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo..."; dándonos a entender que nos proveerá las gracias y dones abundantes de parte de Dios para nuestra vida y la misión para la cual Dios nos llamará, sea para la vida matrimonial como para la vida consagrada. De esta manera el amor que Cristo nos ha manifestado durante su vida terrena, la Iglesia no dejará de sentirlo ni vivirlo, porque este amor de Cristo que nos lleva al conocimiento del Padre, permanecerá también con nosotros aunque Él esté ahora a la diestra del Padre; como nos dijo el evangelio de San Juan la semana pasada en la liturgia del domingo: "...si me amáis, guardareis mis Palabras, (...) yo y el Padre haremos morada en él...".

   Hermanos, esta bendición en particular, nosotros la recibimos hoy en esta fiesta de la Ascensión del Señor. Entre todas las bendiciones que nosotros quisiéramos recibir, ésta es la más perfecta, la mayor entre todas. En ésta se fundamentan las demás, de esta bendición brota la vida de la Iglesia, porque en el Cristo Glorioso que hoy contemplamos, ésta bendición inaugura y sostendrá a la nueva humanidad recreada en el misterio pascual de Cristo, porque esta bendición: es el bien que de parte de Cristo recibimos como Señor de la muerte y de la vida, en Aquel que ha abierto las puertas del infierno, nos ha rescatado a todos los hombres y nos ha trasladado al Reino del Padre. Por eso esta bendición es vivir de los bienes de Dios a través del Cristo Glorioso que hoy en la liturgia celebramos que Asciende al cielo, para desde allí interceder por nosotros.

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
 


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 154 Emitido el 20 de Mayo de 2004

Teléfonos: 465-3575 / 429-4918 Anx. 120
Fax: 465-4040