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Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

13 de junio de 2003

Titulares

FIELES CHALACOS SE PREPARAN PARA LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI
* Eucaristía y procesión serán presididas por el Obispo del Callao
OFICINA DIOCESANA DE EDUCACIÓN CATÓLICA ORGANIZA CONFERENCIAS PARA FORMACIÓN PERMANENTE DE PROFESORES
* Con destacados catedráticos de universidades peruanas y extranjeras
FAMILIA SODÁLITE CELEBRARÁ 20 AÑOS DE PRESENCIA EN EL CALLAO
* Se realizará un encuentro con el fundador D. Luis Fernando Figari
OBISPOS DEL PERÚ ENVÍAN MENSAJE SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTRA SOCIEDAD
* “Queremos propiciar la verdad, la justicia, el amor y la libertad”
Reflexión de la Semana
SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
* Pbro. Oscar Balcázar Balcázar

Desarrollo de las Noticias

FIELES CHALACOS SE PREPARAN PARA LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI

Con cantos, bandas de música y alfombras de flores, los fieles chalacos celebrarán, el domingo 22 de junio, la Fiesta del Corpus Christi. La celebración de esta Solemnidad será una ocasión propicia para dar testimonio de la fe y la devoción del pueblo chalaco al Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

La sagrada Eucaristía será presidida por el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar, y se llevará a cabo a las 9:00 a.m. en Santuario de “Nuestra Señora del Carmen de la Legua” (Avdas. Faucett y Colonial). Concluida la Misa, los fieles realizarán, junto al Obispo, el recorrido procesional del Corpus Christi por las calles Manuel Vidaurre, Pablo Olavide, Ruy Díaz y la avenida Colonial. A las 12:30 de la tarde, la procesión retornará al Santuario para recibir la bendición solemne.
La Fiesta del Corpus Christi conmemora la devoción a la Santa Eucaristía y se celebra en la Iglesia Católica el jueves o el domingo después del la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Esta celebración fue propiciada por santa Juliana de Mont Cornillon (1193-1258), religiosa agustina que tuvo desde joven una gran veneración por el Santísimo Sacramento. La primera celebración de la Fiesta del Corpus Christi se realizó en 1247 en la Diócesis de Liége a solicitud de la santa y por orden del entonces Obispo, Monseñor Roberto Thorete.

Años más tarde el Papa Urbano IV publicó la bula Transiturus (1264) en la cual ordena que se celebre la Solemnidad del Corpus Christi en todo el mundo. A la muerte de Urbano IV, fue el Papa Clemente V quien intensificó la difusión de la fiesta y ordenó nuevamente, en el Concilio General de Viena (1311), la celebración de esta solemnidad. La procesión, ya sostenida en algunos lugares, fue dotada de indulgencias por los papas Martín V y Eugenio IV.

OFICINA DIOCESANA DE EDUCACIÓN CATÓLICA ORGANIZA CONFERENCIAS PARA FORMACIÓN PERMANENTE DE PROFESORES

La Oficina Diocesana de Educación Católica (ODEC) viene organizando un ciclo de conferencias sobre temas de Humanismo Cristiano y Educación, dirigido a profesores y fieles en general. Los “sábados culturales”, como se denomina a este ciclo de conferencias, están a cargo de destacados catedráticos de universidades peruanas y extranjeras.

El sábado 14, a las 9:00 a.m., se realizará la exposición correspondiente al mes de junio en el local del CEP San José (Av. Mariscal Castilla Cdra. 8 – La Perla). El tema será “La clonación humana: alcances éticos” y estará a cargo del Pbro. Francisco Iglesias, Licenciado en Teología de la Universidad Urbaniana (Propaganda Fide) de Roma.

El ingreso es libre. Al final del ciclo de conferencias se entregará un certificado de participación. Informes: 429 5736.

FAMILIA SODÁLITE CELEBRARÁ 20 AÑOS DE PRESENCIA EN EL CALLAO
En el marco de las celebraciones por el 20° Aniversario de presencia en la Diócesis del Callao, miembros de la Familia Sodálite asistirán a un encuentro con el fundador del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari.

El evento, que se llevará a cabo el sábado 14 de junio en el Colegio San Antonio de Mujeres (Av. Sáenz Peña 1330 – Callao), será un espacio en el que los asistentes compartirán una tarde llena de música y expresiones artísticas. Asimismo, el P. Javier Del Río, Vicario General del Obispo del Callao, asistirá en representación de Monseñor Miguel, quien se encuentra en el Vaticano participando en un encuentro convocado por la Congregación para la Educación Católica.

OBISPOS DEL PERÚ ENVÍAN MENSAJE SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTRA SOCIEDAD
A continuación, reproducimos el Mensaje que la Conferencia Episcopal Peruana ha publicado hoy respecto a la coyuntura que se vive en nuestra sociedad.
MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL

  1. Los Obispos del Perú no podemos permanecer indiferentes ante la actual situación social, económica y política que afecta a todos los peruanos y, en particular, a los más pobres y desfavorecidos, pues nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en el corazón de los discípulos de Cristo (Cf. G. et S. 1).
  2. Vivimos en estos momentos en un ambiente de desconfianza generalizada y de falta de credibilidad en las instituciones, sean públicas o privadas, lo que propicia el desaliento y la inseguridad en el presente y de cara al futuro. Las desigualdades económicas, ofensivas a la dignidad de la persona humana, las justas demandas expresadas en forma desproporcionada de algunos, las expectativas insatisfechas de muchos favorecen un clima de frustración preocupante y de inestabilidad social, que algunos pretenden aprovechar para desestabilizar políticamente el país. La violencia, que tanto dolor y angustia ha causado a nuestro pueblo en tiempos recientes, ha vuelto a aparecer en el escenario patrio con acciones que dificultan el normal desarrollo de la vida y atropellan derechos de los ciudadanos.
  3. Como Pastores, sentimos la necesidad de decir una palabra serena de orientación y de aliento. Queremos propiciar relaciones fundadas sobre la base de la verdad, la justicia, el amor y la libertad, pilares que el Papa Juan XXIII y, más recientemente Juan Pablo II (Mensaje para la Jornada mundial por la Paz, enero 2003), han señalado como necesarios para la consecución de la paz auténtica. Somos conscientes de que la mentira, el engaño, la manipulación de la información y las desigualdades insultantes empañan nuestro diario vivir y socavan la paz y el auténtico progreso del país. Queremos, como siempre lo hemos hecho, acompañar, orientar e impulsar desde nuestra misión de pastores el proceso democrático del país por caminos de paz y justicia, que favorezcan el desarrollo humano que anhelamos.
  4. En consecuencia:
    • Juzgamos necesario poner todos los medios que contribuyan a defender el sistema democrático, con valores, como la forma de convivencia política que mejor responde a la dignidad de las personas, salvaguardando el estado de derecho, y propiciar la participación cívica y política de los ciudadanos dentro de los cauces de responsabilidad ética y legalidad propios de un estado de derecho.
    • Nos aunamos al rechazo general de la violencia, venga de donde venga, como camino para la solución de los problemas, porque la violencia engendra más violencia. Creemos, más bien, que es necesaria una cultura de diálogo donde la leal confrontación de ideas haga posible la convivencia en paz.
    • Instamos al Gobierno y demás poderes del Estado a asumir el deber que les corresponde de velar por el bien común, que es el bien integral de toda persona, y a trabajar decididamente por superar las actuales condiciones que hacen muy difícil la vida de la mayoría de los ciudadanos y provocan la desesperación de muchos.
    • Invitamos a las instituciones públicas y privadas a poner los medios a su alcance que permitan la unidad de todos en torno a los grandes ideales y valores éticos que nos lleven a construir una patria grande en la que haya lugar para todos. Una señal clara de austeridad y sobriedad, tanto por parte de ellas como del Estado, sería recibida con beneplácito por la ciudadanía, como expresión de solidaridad con los más necesitados.
    • Asimismo invitamos a los comunicadores sociales para que resalten cuanto contribuye a la paz y eviten lo que pueda parecer exaltación de la violencia, descalificación de personas o fomento de la cultura de la sospecha, que provocan desaliento, desconcierto y divisiones.
    • A todos los peruanos les animamos a vivir el momento presente como un llamado a fortalecer la solidaridad a todos los niveles y a mantener viva la esperanza, esa virtud cristiana que se funda en la certeza de que en toda circunstancia estamos en las manos de Dios, Señor de la Vida y de la Historia.
  5. Que el Señor de los Milagros, siempre presente en la vida de nuestro pueblo, nos ayude a superar las graves dificultades actuales.

Lima, 11 de junio de 2003
Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana

 

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Dt 4, 32-34, 39-40¸ Sal 32; Rm 8, 14-17;
Evangelio:Mt 28, 16-20

 
«Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verlo le adoraron; algunos sin embargo dudaron. Jesús se acercó a ellos y les habló así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»

Mt 28, 16-20

 
Después de concluir el Tiempo Pascual con la Solemnidad de Pentecostés, la Iglesia nos presenta esta fiesta de la Santísima Trinidad para entender que la obra de Cristo ha sido fundamentalmente revelarnos al Padre por medio del Misterio Pascual. Esto quiere decir que el creyente en su vida de fe está llamado, como Cristo, a manifestar y dar a conocer a Dios Padre a través de su vida.
La revelación del Misterio de Dios alcanza su plenitud en Cristo. A través de Él podemos entrar en el Misterio de la Trinidad. A la expresión de Felipe, “muéstranos al Padre y nos basta”, Jesús responde: “...Felipe, hace tanto tiempo que estoy entre vosotros, quien me ve a mí, ve al Padre”. Es como si dijera: ¿no crees que estoy en el Padre y el Padre en mí? De esta manera, al revelarse Jesús como Hijo nos revela al Padre. Cristo, de esta manera, inaugura la nueva religión, el nuevo culto a Dios, pues la manera como el Hijo nos lleva al Padre no será más a través de los sacrificios de machos cabríos o de una serie de ritos sacrificiales, sino a través de sí mismo y su Misterio Pascual.
Podemos hacer una pregunta al respecto: ¿cómo el Hijo nos lleva nuevamente de retorno al Padre?
San Pablo nos dice que somos hijos en el Hijo. Para esto, es necesario retornar al libro del Génesis. En el momento de la creación encontramos a Dios diciendo: “...hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza... varón y mujer los creó.” Esto quiere decir que, desde el principio, cuando crea al hombre lo crea para la comunión; y esta comunión a la cual el hombre y la mujer están llamados, tiene como su fuente a la Santísima Trinidad.
De esta manera, podemos comprender que la obra de Cristo ha sido que a través de Él podemos recobrar esa imagen divina que por el pecado se ha dañado profundamente. Ahora la comunión a la cual estamos llamados los hombres tiene como su fuente y manantial la comunión de la Santísima Trinidad.
Ya en el Evangelio de San Juan, Cristo dice: “...Padre para que sean uno como nosotros somos uno.” Al respecto, San Hilario en su Tratado sobre la Trinidad dice: “La fe no admite dudas..., haz que pueda escuchar tu voz, para que mi retorno a ti, me mantenga en la verdad.” San Agustín dice: “Tú que hiciste que te encontrara y me has dado esperanza para un conocimiento perfecto, ... ante ti está mi fuerza y mi debilidad (pobreza), sana (cura) esta y conserva aquella...”. El mismo San Agustín comentando la Epístola a los Romanos dice: "... tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento, el Espíritu es el mismo, con la diferencia que en el primero existe en tablas de piedra, a las que va asociado el temor; mientras que en el segundo momento las tablas son el propio corazón donde se inscribe la ley y asocia el amor..." (Sermón 156, 14-15).
Ya en el Evangelio de San Juan, Cristo dice: “...Padre para que sean uno como nosotros somos uno.” Al respecto, San Hilario en su Tratado sobre la Trinidad dice: “La fe no admite dudas..., haz que pueda escuchar tu voz, para que mi retorno a ti, me mantenga en la verdad.” San Agustín dice: “Tú que hiciste que te encontrara y me has dado esperanza para un conocimiento perfecto, ... ante ti está mi fuerza y mi debilidad (pobreza), sana (cura) esta y conserva aquella...”. El mismo San Agustín comentando la Epístola a los Romanos dice: "... tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento, el Espíritu es el mismo, con la diferencia que en el primero existe en tablas de piedra, a las que va asociado el temor; mientras que en el segundo momento las tablas son el propio corazón donde se inscribe la ley y asocia el amor..." (Sermón 156, 14-15).
Estas breves reseñas tanto de San Agustín como de san Hilario tienen el objeto de ayudarnos a ser prudentes y humildes en cuanto al Misterio de la Santísima Trinidad que hoy celebramos en la Iglesia. Y el signo más apropiado por el cual podemos experimentar su presencia y su actuación es a través de la comunión. Porque así como Dios es una comunión perfecta, nosotros al ser creados a su imagen y semejanza hemos sido creados para la comunión, estamos llamados a vivir en el amor y para el amor.
Así como los esposos en la vida matrimonial antes de constituir la comunidad conyugal han descubierto que están llamados a vivir en el amor mutuo, de manera análoga el cristiano está llamado a vivir con Dios Uno y Trino.
Por eso, el mandato de Cristo tiene sentido. La acción del creyente sólo puede estar inspirada por Dios (Uno y Trino) y, al mismo tiempo, el creyente está llamado a dar aquello que cree. De esta manera el mandato que tenía el pueblo de Israel de amar a Dios con el corazón, el alma y la mente, en la nueva economía, es posible gracias al Espíritu que por el Hijo hemos recibido. En conclusión, como dice San Pablo en la Carta a los Romanos: por el Espíritu que hemos recibido, el Espíritu de Cristo, podemos llamar a Dios “Padre”.
Pbro. Oscar Balcázar Balcázar


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 107 Emitido el 13 de junio de 2003

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