| FIELES
CHALACOS SE PREPARAN PARA LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI |
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Con
cantos, bandas de música y alfombras de flores, los fieles chalacos
celebrarán, el domingo 22 de junio, la Fiesta del Corpus Christi.
La celebración de esta Solemnidad será una ocasión
propicia para dar testimonio de la fe y la devoción del pueblo
chalaco al Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.
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| La
sagrada Eucaristía será presidida por el Obispo del Callao, Monseñor Miguel
Irizar, y se llevará a cabo a las 9:00 a.m. en Santuario de “Nuestra Señora
del Carmen de la Legua” (Avdas. Faucett y Colonial). Concluida la Misa,
los fieles realizarán, junto al Obispo, el recorrido procesional del Corpus
Christi por las calles Manuel Vidaurre, Pablo Olavide, Ruy Díaz y la avenida
Colonial. A las 12:30 de la tarde, la procesión retornará al Santuario
para recibir la bendición solemne. |
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La Fiesta del Corpus Christi conmemora la devoción a la Santa Eucaristía
y se celebra en la Iglesia Católica el jueves o el domingo después del
la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Esta celebración fue propiciada
por santa Juliana de Mont Cornillon (1193-1258), religiosa agustina que
tuvo desde joven una gran veneración por el Santísimo Sacramento. La primera
celebración de la Fiesta del Corpus Christi se realizó en 1247 en la Diócesis
de Liége a solicitud de la santa y por orden del entonces Obispo, Monseñor
Roberto Thorete. |
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Años más tarde el Papa Urbano IV publicó la bula Transiturus (1264)
en la cual ordena que se celebre la Solemnidad del Corpus Christi en
todo el mundo. A la muerte de Urbano IV, fue el Papa Clemente V quien
intensificó la difusión de la fiesta y ordenó nuevamente, en el Concilio
General de Viena (1311), la celebración de esta solemnidad. La procesión,
ya sostenida en algunos lugares, fue dotada de indulgencias por los
papas Martín V y Eugenio IV.
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| OFICINA
DIOCESANA DE EDUCACIÓN CATÓLICA ORGANIZA CONFERENCIAS PARA FORMACIÓN PERMANENTE
DE PROFESORES |
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La
Oficina Diocesana de Educación Católica (ODEC) viene organizando un
ciclo de conferencias sobre temas de Humanismo Cristiano y Educación,
dirigido a profesores y fieles en general. Los “sábados culturales”,
como se denomina a este ciclo de conferencias, están a cargo de destacados
catedráticos de universidades peruanas y extranjeras.
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El
sábado 14, a las 9:00 a.m., se realizará la exposición correspondiente
al mes de junio en el local del CEP San José (Av. Mariscal Castilla
Cdra. 8 – La Perla). El tema será “La clonación humana: alcances éticos”
y estará a cargo del Pbro. Francisco Iglesias, Licenciado en Teología
de la Universidad Urbaniana (Propaganda Fide) de Roma.
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El
ingreso es libre. Al final del ciclo de conferencias se entregará un
certificado de participación. Informes: 429 5736.
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| FAMILIA
SODÁLITE CELEBRARÁ 20 AÑOS DE PRESENCIA EN EL CALLAO |
| En
el marco de las celebraciones por el 20° Aniversario de presencia
en la Diócesis del Callao, miembros de la Familia Sodálite
asistirán a un encuentro con el fundador del Movimiento de Vida
Cristiana, D. Luis Fernando Figari. |
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El
evento, que se llevará a cabo el sábado 14 de junio en el Colegio San
Antonio de Mujeres (Av. Sáenz Peña 1330 – Callao), será un espacio en
el que los asistentes compartirán una tarde llena de música y expresiones
artísticas. Asimismo, el P. Javier Del Río, Vicario General del Obispo
del Callao, asistirá en representación de Monseñor Miguel, quien se
encuentra en el Vaticano participando en un encuentro convocado por
la Congregación para la Educación Católica.
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| OBISPOS
DEL PERÚ ENVÍAN MENSAJE SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTRA SOCIEDAD |
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A continuación, reproducimos el Mensaje que la Conferencia Episcopal Peruana
ha publicado hoy respecto a la coyuntura que se vive en nuestra sociedad. |
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MENSAJE DE
LA CONFERENCIA EPISCOPAL SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
- Los Obispos del Perú no podemos permanecer indiferentes
ante la actual situación social, económica y política
que afecta a todos los peruanos y, en particular, a los más
pobres y desfavorecidos, pues nada hay verdaderamente humano
que no encuentre eco en el corazón de los discípulos
de Cristo (Cf. G. et S. 1).
- Vivimos en estos momentos en un ambiente de desconfianza
generalizada y de falta de credibilidad en las instituciones,
sean públicas o privadas, lo que propicia el desaliento
y la inseguridad en el presente y de cara al futuro. Las desigualdades
económicas, ofensivas a la dignidad de la persona humana,
las justas demandas expresadas en forma desproporcionada de
algunos, las expectativas insatisfechas de muchos favorecen
un clima de frustración preocupante y de inestabilidad
social, que algunos pretenden aprovechar para desestabilizar
políticamente el país. La violencia, que tanto
dolor y angustia ha causado a nuestro pueblo en tiempos recientes,
ha vuelto a aparecer en el escenario patrio con acciones que
dificultan el normal desarrollo de la vida y atropellan derechos
de los ciudadanos.
- Como Pastores, sentimos la necesidad de decir una palabra
serena de orientación y de aliento. Queremos propiciar
relaciones fundadas sobre la base de la verdad, la justicia,
el amor y la libertad, pilares que el Papa Juan XXIII y, más
recientemente Juan Pablo II (Mensaje para la Jornada mundial
por la Paz, enero 2003), han señalado como necesarios
para la consecución de la paz auténtica. Somos
conscientes de que la mentira, el engaño, la manipulación
de la información y las desigualdades insultantes empañan
nuestro diario vivir y socavan la paz y el auténtico
progreso del país. Queremos, como siempre lo hemos hecho,
acompañar, orientar e impulsar desde nuestra misión
de pastores el proceso democrático del país por
caminos de paz y justicia, que favorezcan el desarrollo humano
que anhelamos.
- En consecuencia:
- Juzgamos necesario poner todos los medios que contribuyan
a defender el sistema democrático, con valores, como
la forma de convivencia política que mejor responde
a la dignidad de las personas, salvaguardando el estado
de derecho, y propiciar la participación cívica
y política de los ciudadanos dentro de los cauces
de responsabilidad ética y legalidad propios de un
estado de derecho.
- Nos aunamos al rechazo general de la violencia, venga
de donde venga, como camino para la solución de los
problemas, porque la violencia engendra más violencia.
Creemos, más bien, que es necesaria una cultura de
diálogo donde la leal confrontación de ideas
haga posible la convivencia en paz.
- Instamos al Gobierno y demás poderes del Estado
a asumir el deber que les corresponde de velar por el bien
común, que es el bien integral de toda persona, y
a trabajar decididamente por superar las actuales condiciones
que hacen muy difícil la vida de la mayoría
de los ciudadanos y provocan la desesperación de
muchos.
- Invitamos a las instituciones públicas y privadas
a poner los medios a su alcance que permitan la unidad de
todos en torno a los grandes ideales y valores éticos
que nos lleven a construir una patria grande en la que haya
lugar para todos. Una señal clara de austeridad y
sobriedad, tanto por parte de ellas como del Estado, sería
recibida con beneplácito por la ciudadanía,
como expresión de solidaridad con los más
necesitados.
- Asimismo invitamos a los comunicadores sociales para
que resalten cuanto contribuye a la paz y eviten lo que
pueda parecer exaltación de la violencia, descalificación
de personas o fomento de la cultura de la sospecha, que
provocan desaliento, desconcierto y divisiones.
- A todos los peruanos les animamos a vivir el momento
presente como un llamado a fortalecer la solidaridad a todos
los niveles y a mantener viva la esperanza, esa virtud cristiana
que se funda en la certeza de que en toda circunstancia
estamos en las manos de Dios, Señor de la Vida y
de la Historia.
- Que el Señor de los Milagros, siempre presente en
la vida de nuestro pueblo, nos ayude a superar las graves dificultades
actuales.
Lima, 11 de junio de 2003
Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana
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SOLEMNIDAD
DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Dt
4, 32-34, 39-40¸ Sal 32; Rm 8, 14-17;
Evangelio:Mt
28, 16-20
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| «Por
su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús
les había indicado. Y al verlo le adoraron; algunos sin embargo dudaron.
Jesús se acercó a ellos y les habló así: "Me ha sido dado todo poder en
el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes
bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo
estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» |
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Mt 28, 16-20
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| Después
de concluir el Tiempo Pascual con la Solemnidad de Pentecostés,
la Iglesia nos presenta esta fiesta de la Santísima Trinidad para
entender que la obra de Cristo ha sido fundamentalmente revelarnos al
Padre por medio del Misterio Pascual. Esto quiere decir que el creyente
en su vida de fe está llamado, como Cristo, a manifestar y dar
a conocer a Dios Padre a través de su vida. |
| La
revelación del Misterio de Dios alcanza su plenitud en Cristo. A través
de Él podemos entrar en el Misterio de la Trinidad. A la expresión de
Felipe, “muéstranos al Padre y nos basta”, Jesús responde: “...Felipe,
hace tanto tiempo que estoy entre vosotros, quien me ve a mí, ve al Padre”.
Es como si dijera: ¿no crees que estoy en el Padre y el Padre en mí? De
esta manera, al revelarse Jesús como Hijo nos revela al Padre. Cristo,
de esta manera, inaugura la nueva religión, el nuevo culto a Dios, pues
la manera como el Hijo nos lleva al Padre no será más a través de los
sacrificios de machos cabríos o de una serie de ritos sacrificiales, sino
a través de sí mismo y su Misterio Pascual. |
| Podemos
hacer una pregunta al respecto: ¿cómo el Hijo nos lleva nuevamente de
retorno al Padre? |
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San Pablo nos dice que somos hijos en el Hijo. Para esto, es necesario
retornar al libro del Génesis. En el momento de la creación encontramos
a Dios diciendo: “...hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza...
varón y mujer los creó.” Esto quiere decir que, desde el principio, cuando
crea al hombre lo crea para la comunión; y esta comunión a la cual el
hombre y la mujer están llamados, tiene como su fuente a la Santísima
Trinidad. |
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De esta manera, podemos comprender que la obra de Cristo ha sido que a
través de Él podemos recobrar esa imagen divina que por el pecado se ha
dañado profundamente. Ahora la comunión a la cual estamos llamados los
hombres tiene como su fuente y manantial la comunión de la Santísima Trinidad. |
| Ya
en el Evangelio de San Juan, Cristo dice: “...Padre para que sean uno
como nosotros somos uno.” Al respecto, San Hilario en su Tratado sobre
la Trinidad dice: “La fe no admite dudas..., haz que pueda escuchar tu
voz, para que mi retorno a ti, me mantenga en la verdad.” San Agustín
dice: “Tú que hiciste que te encontrara y me has dado esperanza para un
conocimiento perfecto, ... ante ti está mi fuerza y mi debilidad (pobreza),
sana (cura) esta y conserva aquella...”. El mismo San Agustín comentando
la Epístola a los Romanos dice: "... tanto en el Nuevo como en el Antiguo
Testamento, el Espíritu es el mismo, con la diferencia que en el primero
existe en tablas de piedra, a las que va asociado el temor; mientras que
en el segundo momento las tablas son el propio corazón donde se inscribe
la ley y asocia el amor..." (Sermón 156, 14-15). |
| Ya
en el Evangelio de San Juan, Cristo dice: “...Padre para que sean uno
como nosotros somos uno.” Al respecto, San Hilario en su Tratado sobre
la Trinidad dice: “La fe no admite dudas..., haz que pueda escuchar tu
voz, para que mi retorno a ti, me mantenga en la verdad.” San Agustín
dice: “Tú que hiciste que te encontrara y me has dado esperanza para un
conocimiento perfecto, ... ante ti está mi fuerza y mi debilidad (pobreza),
sana (cura) esta y conserva aquella...”. El mismo San Agustín comentando
la Epístola a los Romanos dice: "... tanto en el Nuevo como en el Antiguo
Testamento, el Espíritu es el mismo, con la diferencia que en el primero
existe en tablas de piedra, a las que va asociado el temor; mientras que
en el segundo momento las tablas son el propio corazón donde se inscribe
la ley y asocia el amor..." (Sermón 156, 14-15). |
| Estas
breves reseñas tanto de San Agustín como de san Hilario tienen el objeto
de ayudarnos a ser prudentes y humildes en cuanto al Misterio de la Santísima
Trinidad que hoy celebramos en la Iglesia. Y el signo más apropiado por
el cual podemos experimentar su presencia y su actuación es a través de
la comunión. Porque así como Dios es una comunión perfecta, nosotros al
ser creados a su imagen y semejanza hemos sido creados para la comunión,
estamos llamados a vivir en el amor y para el amor. |
| Así
como los esposos en la vida matrimonial antes de constituir la comunidad
conyugal han descubierto que están llamados a vivir en el amor mutuo,
de manera análoga el cristiano está llamado a vivir con Dios Uno y Trino. |
| Por
eso, el mandato de Cristo tiene sentido. La acción del creyente sólo puede
estar inspirada por Dios (Uno y Trino) y, al mismo tiempo, el creyente
está llamado a dar aquello que cree. De esta manera el mandato que tenía
el pueblo de Israel de amar a Dios con el corazón, el alma y la mente,
en la nueva economía, es posible gracias al Espíritu que por el Hijo hemos
recibido. En conclusión, como dice San Pablo en la Carta a los Romanos:
por el Espíritu que hemos recibido, el Espíritu de Cristo, podemos llamar
a Dios “Padre”. |
| Pbro.
Oscar Balcázar Balcázar |
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