Historia de la Diócesis Dctos: Papa Juan Pablo II
Mons. Miguel  Irízar C.
Informativo Semanal Boletín Diocesano
Stella Maris
Boletín Oficial Advocaciones Chalacas Jubileo del 2000 La Curia Romana
  Links Católicos Archivos  

index

 

 

 

 

 

Ver archivo

Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

2 de Julio de 2004

Titulares

MONSEÑOR IRIZAR: “SE NECESITAN PESCADORES DE HOMBRES”
* Exhortó el Obispo del Callao en la celebración eucarística por el día de “San Pedro y San Pablo”
CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA REALIZARÁ CURSO DE CAPACITACIÓN PARA PROYECTOS EN LAS DIÓCESIS
*Evento se llevará a cabo en la Villa Maristas de Chosica, del 1 al 3 de julio
“LOS PODERES DE LOS MEDIOS: ¿QUÉ HACEMOS?”
* Comisión Episcopal de Comunicación Social (CONAMCOS) realizará simposio

Reflexión de la Semana
DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO
Is 66, 10-14; Sal 65; Ga 6, 14-18; Lc 10, 1-12. 17-20

Desarrollo de las Noticias

> >
MONSEÑOR IRIZAR: “SE NECESITAN PESCADORES DE HOMBRES”


* Exhortó el Obispo del Callao en la celebración eucarística por el día de “San Pedro y San Pablo”

“¡Pescadores, hacen falta vocaciones, pescadores de hombres, capaces de entregar su vida por el amor a Cristo!”, fue la exhortación del Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar, durante la Misa por la Solemnidad de san Pedro y san Pablo, invocando así a los vecinos del primer puerto a seguir el camino del sacerdocio..

En la liturgia, el Obispo expresó que en el país hacen falta hombres como el almirante Miguel Grau y el historiador Jorge Basadre, que llevaron la identidad del valor humano y del Perú.
Monseñor Irizar, durante su homilía, lamentó que los gobiernos europeos en la actualidad no siguan los valores cristianos que siempre han caracterizado su cultura. “Es una pena que en la actualidad los gobiernos como Italia o España consideren a la Iglesia, al propio Jesucristo, como un estorbo. Simplemente la palabra de Dios ya no es tomada en cuenta. Pero no se preocupen, mis hermanos, nadie podrá contra la Iglesia”. En otra parte de su mensaje, rogó al Santísimo para que proteja a los hombres de mar.
Al finalizar la Eucaristía, como es ya tradicional, se llevó la imagen de San Pedro sobre una lancha, en procesión por el litoral chalaco. En esta oportunidad, aproximadamente 500 personas siguieron, ya sea desde el muelle o en botes alquilados, el recorrido de la imagen en la lancha “lito 1”, salida que ayer duró más de lo habitual debido a que por primera vez el “Yacht Club Perú” intercambió ofrendas. El trayecto transcurrió en un ambiente de fiesta. La banda de la Marina de Guerra del Perú alegró con valses el recorrido de las decenas de lanchas que acompañaron al santo patrón.
Fuente: Diario “El Comercio”; diario “Expreso”
CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA REALIZARÁ CURSO DE CAPACITACIÓN PARA PROYECTOS EN LAS DIÓCESIS

*Evento se llevará a cabo en la Villa Maristas de Chosica, del 1 al 3 de julio

La Conferencia Episcopal Peruana, con el auspicio de la Conferencia Episcopal de Italia, llevará a cabo un curso de capacitación para las diócesis del país, denominado: “Fortalecimiento y Desarrollo de capacidades en los Agentes Pastorales, para el manejo de herramientas de formulación, gestión y monitoreo de proyectos en el Perú”.

El curso se realizará en la Villa Marista, en Santa Eulalia (Chosica), del 1 al 3 de julio y contará con la participación de los delegados de cada jurisdicción eclesiástica.
El evento contará con importantes ponentes de la Comisión Episcopal de Acción Social y Cáritas del Perú.
“LOS PODERES DE LOS MEDIOS: ¿QUÉ HACEMOS?”

* Comisión Episcopal de Comunicación Social (CONAMCOS) realizará simposio

La Comisión Episcopal de Comunicación Social (CONAMCOS) realizará, el jueves 8 de julio, el simposio titulado “Los poderes de los medios: ¿qué hacemos?”.

El evento, que se llevará a cabo en el Auditorio de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú, de 6:00 p.m. a 9:00p.m., tiene el objetivo de fomentar la participación ciudadana con respecto a los medios y difundir temas relevantes a las comunicaciones que puedan aclarar y corregir percepciones erróneas.
Asimismo, intenta exponer la importancia de los medios ante la ciudadanía, tomando en cuenta la interacción entre ambos.
Participarán como ponentes Alberto Ku King, Director de Prensa de CPN Radio; Gilberto Hume, Director de Noticias de Frecuencia Latina; Rodolfo León, Director de la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA); y Carlos Castro, Sub-Director del Diario La República.
Los expositores responderán preguntas como: ¿cuánto ayuda la televisión al desarrollo de la población?, ¿cómo contribuye la radio a mejorar la percepción pública?, ¿qué criterios informativos manejan los diarios en la actualidad? y ¿qué iniciativas ciudadanas se realizan en defensa del consumidor?
El costo de inscripción es de 10 nuevos soles e incluye un certificado de participación. Informes: Conferencia Episcopal Peruana, Calle Estados Unidos 838 - Jesús María Teléfonos: 4637724/ 4631010 anexo 256-257 e-mail: conamcos@iglesiacatolica.org.pe

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO .

Is 66, 10-14; Sal 65; Ga 6, 14-18; Lc 10, 1-12. 17-20

 
Después de esto designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas la ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id, mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis decid primero: “Paz a esta casa”. Y si hubiere allí un hijo de paz vuestra paz reposará sobre él, sino, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El Reino de Dios está cerca de vosotros”. En la ciudad en que entréis y no os reciban salid a sus plazas y decid: “Sacudimos sobre vosotros hasta< el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies. Sabed, de todas formas, que el Reino de Dios está cerca”. Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.

Regresaron los setenta y dos, y dijeron alegres: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”. Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.”


Lc 10, 1-12. 17-20

 

La semana anterior las lecturas y el evangelio remarcaron fuertemente el aspecto de la llamada de Cristo a seguirle. De manera particular lo remarcó la primera lectura y luego el evangelio, a través de la figura del profeta Eliseo, y la llamada del mismo Jesús. En la presente semana las lecturas nos hablan, expresamente, sobre la misión de aquellos a quienes Dios llama, y la actitud de parte de éstos que son llamados a la misión.

A continuación como ya hace varias semanas atrás presentaremos en primer lugar algunos alcances con respecto a cada lectura.

En la primera lectura, el profeta Isaías nos dice: “…como a un niño a quien su madre consuela…”, estas palabras contienen toda la riqueza de la Iglesia, que es la madre que nos alimenta y de cuyas ubres abundantes, como dice la misma lectura, debemos mamar y saciarnos. La Iglesia no tiene más consuelo para sus hijos que el que le ha sido dado por Dios, que en la cruz de Jesús. El amor de Dios se ha convertido en algo definitivamente tangible para el mundo, que sólo a partir de ella puede hacerse derivar hacia la Iglesia, y a través de ella hacia el mundo: “…la paz como un torrente en crecida…”.

En la segunda lectura, el apóstol Pablo, habla en nombre de la Iglesia de Cristo. La indefensión de Jesús y de sus discípulos se ha transformado ahora en su estar crucificado, en que la aparente derrota se mostrará como la verdadera victoria. El mundo aparentemente victorioso está crucificado, es decir, está muerto y es inofensivo, mientras que el apóstol: “… está crucificado para el mundo…”, ha hecho inofensivo lo que es mundano en él. Y estas dos cosas en virtud de la cruz de Cristo, que es lo único de que san Pablo se gloría. Que “…lleve en su cuerpo las marcas de Jesús…”, es sólo el signo de su seguimiento estricto, un seguimiento en el que Pablo es ciertamente consciente de la distancia que le separa del Señor, por eso dice la palabra: “… ¿ha muerto Pablo en la cruz por vosotros?...” (1Co 1, 13). Sólo a partir de la cruz de Cristo puede Pablo, en nombre de la Iglesia prometer “…paz y misericordia…” a todos los que “…se ajustan a esta norma…”: que la victoria sobre el mundo se encuentra únicamente en la cruz de Jesús y en sus efectos sobre la Iglesia y sobre el mundo.

En el evangelio, en un discurso misional Jesús envía a sus discípulos: “…como corderos en medio de lobos…”, Jesús puede decir algo así únicamente porque Él mismo ha sido enviado por el Padre como el “Cordero” en medio de los hombres, que se comportan como lobos con respecto a Él, para que así se consiga el triunfo del: “…Cordero como degollado…”. Jesús ha venido a los hombres completamente indefenso; su única arma era su misión, la cual, mientras duró le protegió contra el ataque de sus enemigos, aunque a veces tuvo que librarse de ellos al escape. Jesús desarma primero completamente a los que tienen que anunciar su mensaje: a los “… pocos obreros…”, éstos en primer lugar deben desear la paz, no importa que ésta sea aceptada o no; y si esta paz no es aceptada, en modo alguno hay que tratar de imponerla por la fuerza, sino que hay que marcharse a otro sitio. Pero tanto a los que los acogen como a los que los rechazan, sus mensajeros deben anunciarles que el Reino de Dios está cerca, para que la gente pueda prepararse convenientemente, pues el tiempo apremia. No deben alegrarse o entristecerse por el éxito o el fracaso; el éxito no está incluido en la misión; el verdadero éxito se encuentra únicamente en el Señor de las misiones, que mediante su cruz ha expulsado a Satanás del cielo. El Cordero de Dios solo “…ha vencido…”. Únicamente en Él, y no en sí mismos, tienen los enviados “… potestad para pisotear… todo el ejército del enemigo…”. Esta certeza debe bastarles a los enviados.

Hay dos expresiones que podemos conjugar en este con tributo nuestro para la presente semana. San Pablo por una parte en la segunda lectura dice al inicio: “… Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz del Señor Jesucristo…”; y lo que Jesús les dice a los discípulos después de regresar de la misión: “… no estéis alegres porque se os sometan los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están escritos en los cielos…”. Como una introducción a estas dos expresiones que proponemos, el Papa Juan Pablo II en el último libro que ha escrito, dice lo siguiente: “… aquellos que viven el ministerio episcopal como un honor no llegan a cumplir plenamente la misión para la cual han sido elegidos…, p. 43-ss.; “Levantaos, vamos”.

Estas dos expresiones están conteniendo de trasfondo la actitud del discípulo, como dirá Jesús en otra parte del evangelio de Mateo: “… el discípulo no es más que el maestro…”. También tenemos que añadir que así como Cristo padeció en su vida pública, igualmente los discípulos de Cristo estarán llamados a lo que Pablo tenía muy en claro:“… en mi cuerpo completo la pasión de Cristo…”. Y el mismo san Pablo en otro pasaje dirá: “...una de las características del discípulo es tener capacidad en el sufrimiento…”. Entonces como podemos ver, el anunciar el evangelio no debe tomarse como una forma de conquistar la mente y las conciencias de las personas, sino que el discípulo, el testigo del evangelio ha sido transformado y vive como un hombre nuevo por el Misterio Pascual de Cristo: su muerte y su resurrección del Señor.

Desde este punto de partida, entonces podemos comprender las recomendaciones que Cristo les da a los discípulos antes de salir a la misión, pues ya la vida del discípulo está anunciando la Buena Nueva que va a proclamar. Podemos dar como aceptable el ejemplo que vamos a proponer: “más importante es la carta que se recibe que el cartero que porta el mensaje”. Pero hoy, sobre todo en un mundo secularizado y agnóstico en el cual vivimos, increyente; la vida de aquellos a quien Dios elige y envía para una misión, puede gravitar grandemente para aquellos oyentes que no conocen la Buena Nueva del cristianismo, para que puedan abrir sus corazones y acoger el mensaje cristiano.

San Pablo dice por lo tanto en una de sus cartas: “… el Reino de los cielos no es comida ni bebida sino gozo y paz en el espíritu…”. A esto podemos añadir el Comentario que hace san Agustín sobre los malos pastores, donde dice: “… se comen la lana y la leche de las ovejas y a las gordas las matan con sus malos ejemplos…” (Comentario al cap. 34 de Ezequiel). Por eso tanto las palabras de San Pablo en la segunda lectura como las de Cristo en el evangelio son una llamada al discípulo a encarnar su vida con la misión. Esto quiere decir lo que muchas veces decimos un testigo. Y un testigo, según estas lecturas es aquel que con su vida misma está anunciando a Cristo, a Dios Padre como el Señor. Por eso un comentario de san León Magno con respecto a los pastores dice lo siguiente: “… hay muchos ministros pero pocos servidores…”; este comentario San León Magno lo hace refiriéndose a que tantas veces los ministros de la Iglesia ejercen su ministerio de manera funcional pero no como Cristo, que ha venido a servir y no a ser servido.

Entonces, en este sentido podemos entender que el discípulo que vive su vida en la esperanza del mensaje que está llamado a anunciar, no se amilanará ante las dificultades, porque a un discípulo que vive en esperanza su fe, podemos asemejarlo con el buen pastor, que ve llegar al lobo y no abandona a las ovejas. Pero al discípulo que vive de una manera divorciada su vida de su misión podemos parangonarlo con el pastor asalariado, que cuando ve llegar al lobo huye y abandona a sus ovejas.

En este presente comentario, quisiéramos enlazarlo con el comentario de la semana pasada, pues todo bautizado en la Iglesia está llamado a ser un discípulo de Cristo, y su misión la vivirá en grado según sea la vocación a la cual ha sido llamado: como laico (casado, soltero o a través de la vida religiosa consagrada); o a través del orden sagrado (diácono permanente, diácono transitorio, sacerdote, obispo). Pues, el mandato de Cristo es para todos aquellos que lo han aceptado a Él como el Señor. Pero aquí podemos añadir que en la libertad del hombre, en la medida que acepte a la persona de Cristo podrá decir, como san Pablo nos dice en la segunda lectura: “… el mundo está crucificado para mí…”. Pues de esta manera, el discípulo que no ha muerto a los presupuestos y atractivos del mundo no vivirá la misión de una manera plena; y estará tentado a buscar el salario; cuando el salario Cristo mismo nos lo dice al final del evangelio: “…estad alegres porque vuestros nombres están escritos en el cielo…”.

Así podemos decir como san Pablo, cada día en medio del combate de la fe: “…todo lo puedo en Aquél que me conforta…”; o como en otro pasaje dice: “…para mí la vida es Cristo y la muerte una ganancia…”. Aquí esta palabra muerte, para san Pablo, puede significar no sólo la muerte física, sino morir a todo aquello que de manera inmediata el mundo nos ofrece como felicidad, y el discípulo lo rechaza por amor a Dios y a la misión encomendada por amor a los hermanos-hombres..

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
 


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 160 Emitido el 01 de julio de 2004

Teléfonos: 465-3575 / 429-4918 Anx. 120
Fax: 465-4040