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CALLAO-PERÚ,
23 deSetiembre del 2005 | Nº 221 |
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Domingo XXVI del Tiempo
Ordinario |
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Ez 18,
25-28; Sal 24; Flp 2, 1-11; Mt 21, 28-32 |
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Pbro.
Oscar Balcázar Balcázar |
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DESARROLLO
DE LAS NOTICIAS: |
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INAUGURAN
AULA PARA LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA DE LOS HIJOS DE LAS
INTERNAS DEL PENAL DE CHORILLOS |
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Gracias al proyecto
Derechos Humanos y Cárceles de la Diócesis del Callao |
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Monseñor Miguel Irizar, a través del proyecto
“Derechos Humanos y Cárcel” de la Diócesis del
Callao, inauguró el viernes 23 de setiembre un
aula de estimulación temprana en el Penal de de
Mujeres, en Chorrillos. Esta aula servirá para la
atención de los menores hijos de las internas que
se encuentran recluidas en el establecimiento
penitenciario de Régimen Especial.
Este nuevo ambiente infantil cuenta con los
implementos necesarios para el desarrollo de los
niños que viven y sufren junto con sus madres la
privación de la libertad. Además, gracias a este
proyecto del Obispado del Callao, se ha construido
una gruta.
El proyecto “Democratización y Humanización de la
Cárceles en el Perú”, del Obispado del Callao,
bajo el auspicio del Gobierno Vasco, busca ofrecer
propuestas para humanizar las cárceles de nuestro
país, además de mejorar el proceso de tratamiento
al encarcelado y coadyuvar a su reinserción en la
sociedad. Asimismo, busca comprometer a las
instituciones públicas, privadas y a la sociedad
civil, en las tareas de reafirmación del respeto
irrestricto a los derechos humanos de la persona
encarcelada. |
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“EL
COMPROMISO DE LA IGLESIA CATÓLICA CON LAS PERSONAS
RECLUIDAS” |
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Monseñor Irizar dará
ponencia en el marco de la celebración por los 50 años
del documento internacional de las Naciones Unidas
sobre las reglas mínimas para el tratamiento de los
reclusos |
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El Proyecto “Derechos Humanos y Cárcel”, de la
Diócesis del Callao, llevará a cabo la
conferencia: “A 50 años de las Reglas Mínimas para
el Tratamiento de los Reclusos”, que se realizará
el 4 de octubre a las 6:00 p.m., en el Auditorio
del Colegio de Abogados de Lima (Av. Santa Cruz Nº
255, Miraflores).
El objetivo de esta conferencia es el de analizar
el sistema penitenciario peruano a partir de las
reglas mínimas de las Naciones Unidas para el
tratamiento de los reclusos. Asimismo, se
presentarán propuestas políticas y legislativas en
materia penitenciaria.
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Dentro de la Conferencia participarán ponentes
como: Sr. Jorge Luís Chediek, Representante
Residente del Programa de las Naciones Unidas en
el Perú, quien abordará la ponencia “Significado
y alcance de las Reglas Mínimas”; Dra. Elizabeth
Salmón Gárate, del Instituto de Democracia y
Derechos Humanos de la Pontificia Universidad
Católica del Perú, expondrá el tema “Detenidos y
Derechos Humanos”; Dr. Wilfredo Pedraza Sierra,
Presidente del INPE, abordará el tema “Las
Reglas Mínimas y los Sistemas Penitenciarios,
una mirada al Perú”. Asimismo, participarán
otras autoridades como el Defensor del Pueblo,
Dr. Walter Albán Peralta y el Dr. César Eugenio
San Martín Castro, Vocal de la Corte Suprema de
Justicia del Perú.
Finalmente, Monseñor Miguel Irizar, Obispo del
Callao, principal gestor del Proyecto “Derechos
Humanos y Cárcel” expondrá el tema “El
compromiso de la Iglesia Católica con las
personas recluidas”.
El ingreso es libre y se otorgaran certificados.
Inscripciones e información en Jr.
Bolognesi 283 Bellavista-Callao 2-Perú
Teléfono.4291850/Fax
4654040, correo:
obcall_ddhh@speedy.com.pe |
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FIELES
DEL CALLAO PARTICIPAN EN TALLERES PARA ADULTOS Y
JÓVENES |
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En el marco de la
celebraciones por la Semana de la Familia |
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Hasta el viernes 23 de setiembre, cientos de fieles de
la Diócesis del Callao participarán en la “Semana de
la Familia”, organizado por la Comisión Diocesana de
la Pastoral Familiar.
La reunión tiene como propósito impulsar la valoración
de la familia y los jóvenes en la Iglesia y la
sociedad, así como apoyar la reflexión de la familia,
como iglesia doméstica y consolidar la pastoral
familiar en esta Diócesis.
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Las jornadas se realizan en la parroquia “San Antonio”
de Bellavista y el Centro Educativo Ocupacional
“Virgen del Carmen” de La Perla.
“Familia en situaciones especiales”, “Divorcio”,
“Embarazo en adolescentes” e “Impacto de los medios de
comunicación sobre los niños y jóvenes”, son algunos
de los talleres que se ofrecerán esta semana, tanto
para adultos como jóvenes.
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El domingo 18 se inició la Semana de la Familia con
una Eucaristía presidida por el Obispo del Callao,
Monseñor Miguel Irizar, en ella asistieron fieles
laicos de diversas parroquias del Callao.
Durante su homilía, Monseñor Irizar animó a las
familias chalacas a ser cunas de la vida y del amor,
donde se viva la solidaridad entre sus miembros.
Asimismo, manifestó que la familia debe ser una
comunidad abierta a la vida y a la sociedad: “La
familia es la Iglesia doméstica, obra de salvación
para mundo….Es a través del matrimonio donde se
fundamenta la familia cristiana, siendo éste un
Sacramento donde se realiza la obra del
Señor…Recuperemos el día de la familia, donde padre
madre e hijos compartan la comunión del hogar y la del
domingo, día del Señor”, afirmó Monseñor Irizar. |
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SACERDOTES DE LA DIÓCESIS DEL CALLAO PARTICIPAN EN
REUNIÓN DE PRESBITERIO |
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Será presidida por
Monseñor Miguel Irizar y se analizarán entre otros
temas la problemática actual
del país |
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Sacerdotes de la Diócesis del Callao
participarán junto a su Obispo Monseñor Miguel
Irizar en una reunión de presbiterio, que se
llevará a cabo en el Seminario Diocesano
“Corazón de Cristo”.
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Dentro de la agenda se abordarán temas como la
Clausura del Año de la Eucaristía, la Semana
Social a celebrarse del 18 al 21 de octubre en
el Callao, entre otros. Finalmente se hará un
breve comentario sobre la coyuntura nacional en
temas como: la pena de muerte, la pastilla del
día siguiente, etc.
Como se sabe, nuestro Plan Pastoral Diocesano
establece que se mantengan las Reuniones de
Presbiterio mensuales (cfr.I.3.1). Es importante
que todos los sacerdotes que ejercen el
ministerio en el Callao, sean del clero secular
o religioso, participen en estas reuniones. |
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SEMANA
BÍBLICA EN LA DIÓCESIS DEL CALLAO |
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Eucaristías y
Reflexiones en los cuatro decanatos |
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Con
motivo de la celebración del “Mes de la Biblia”, la
Diócesis del Callao ha programado una semana bíblica
del 26 al 29 de setiembre. Dentro de esta semana
bíblica se desarrollaran diversos temas de formación y
reflexión, los mismos que se llevarán a cabo en cuatro
parroquias, cada una de ellas representando a los
cuatro Decanatos que posee nuestra Diócesis.
Las reflexiones estarán a cargo de los sacerdotes del
Callao, quienes orientarán sobre parte de las
Bienaventuranzas según el Evangelio de san Mateo.
La Agenda es la siguiente:
* Lunes 26 setiembre:
Tema: Felices los Pobres de Espíritu, porque de
ellos es el Reino de los cielos...”
Expositor: R.P Alfonso Santos
Parroquia San Juan Bosco - Decanato I
(García Caldero 350 – Callao)
* Martes 27 setiembre:
Tema: Felices los que lloran, porque recibirán
consuelo...”
Expositor: R.P Pedro Alva
Parroquia Divino Maestro – Decanato III
(Ramón Castilla 362 – Playa Rimac - Callao)
* Miércoles 28 setiembre:
Tema: Felices los pacientes, porque recibirán la
tierra en herencia...”
Expositor: R.P Tulio Sánchez
Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes –
Decanato IV
(Av. Huara, Sector G s/n A.H Mi Perú – Ventanilla)
* Jueves 29 setiembre:
Tema: Felices los que tiene hambre y sed de
justicia, porque serán saciados...”
Expositor: R.P Francisco Iglesia
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe – Decanato
II
(Av. Brasil 757 – La Perla - Callao)
“Las verdades reveladas por Dios, que se contienen
y manifiestan en la Sagrada Escritura, se
consignaron por inspiración del Espíritu Santo...”
(Concilio Vaticano II: Dei Verbum)
* Cualquier información llamar al telefax
465-5012. (Centro Pastoral Parroquia Santa Rosa) |
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BENEDICTO XVI: DIOS VIVE LAS VICISITUDES
DE LA HISTORIA Y OFRECE SU BENDICIÓN |
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En su habitual catequesis semanal, el Papa
Benedicto XVI reiteró que Dios acompaña al hombre
en la historia, viviendo las vicisitudes con él y
ofreciéndole su bendición.
Al meditar sobre la segunda parte del Salmo 131
"Elección de David y de Sión", el Santo Padre
indicó que “se experimentará entonces la presencia
de Dios en medio del pueblo: será como un
habitante entre los habitantes de Jerusalén, como
un ciudadano que vive con los demás ciudadanos las
vicisitudes de la historia, ofreciendo la potencia
de su bendición". |
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En
la Plaza de San Pedro y ante unas 26 mil personas, el
Papa indicó que este salmo es "un canto que evoca un
evento fundamental en la historia de Israel: el
traslado del arca del Señor a la ciudad de Jerusalén".
"El rey había jurado que no se establecería en el
palacio real antes de haber encontrado una morada para
el arca de Dios, signo de la presencia del Señor junto
a su pueblo. A aquel juramento del soberano responde
ahora el juramento del mismo Dios: ‘El Señor juró a
David una promesa firme de la que no se retractará’",
señaló.
Benedicto XVI subrayó que "a la promesa y al don de
Dios, debe responder la adhesión fiel y activa del ser
humano en un diálogo que une la libertad divina y la
libertad humana".
"El Salmo 131 se convierte pues en una celebración del
Dios-Emmanuel, que está junto con sus criaturas, vive
junto a ellas y las bendice siempre que estén unidas a
él en la verdad y en la justicia. El centro espiritual
de este himno –concluyó– es el preludio de la
proclamación del Evangelista San Juan: 'Y el Verbo se
hizo carne y habitó entre nosotros'".
Dirigiéndose a los peregrinos de habla hispana, el
Papa saludó “en particular a la peregrinación de
Osma-Soria con su Obispo, a las Misioneras Apostólicas
de la Caridad y a los sacerdotes del Colegio Mexicano
en Roma, así como a los demás grupos de España,
Argentina, México y otros países latinoamericanos.
Invitó a todos a dar gracias a Dios por su maravilloso
designio de llevar al género humano y a cada uno de
nosotros hacia Cristo, el Salvador”.
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Reflexión
Semanal
Pbro. Oscar Balcázar
Balcázar
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Domingo XXVI del Tiempo Ordinario
Ez 18, 25-28; Sal 24; Flp 2, 1-11; Mt 21, 28-32
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En el presente domingo vamos a ofrecer como ayuda para el
proyecto de la homilía un comentario de San Agustín que nos
parece muy oportuno, y que nos explica, en líneas generales
lo que significa la obediencia en el sentido evangélico.
Hoy, en nuestros días, la palabra obediencia en la Iglesia
no sólo está decayendo en su uso como expresión, sino en
cuanto a su contenido, e incluso en algunos ámbitos se dan
ciertas interpretaciones que se alejan de la raíz bíblica.
La obediencia en la Iglesia como lo ha sido en la vida de
Cristo, no es dialogar, o sea no es producto de un acuerdo
democrático entre dos partes. Por esto ante el evangelio de
la presente semana y como un servicio a la Iglesia (y sobre
todo a nuestros lectores), ofrecemos de esta manera el
presente comentario.
Dios se encuentra con los hombres en su vida cotidiana;
lleva a cabo su historia de la salvación, participando de su
historia terrena. “¿Qué nación hay tan grande que tenga
dioses tan cercanos a ella como lo está de nosotros Yahvé,
nuestro Dios, siempre que lo invocamos?” (Dt4, 7). Un Dios
que habita cerca de los hijos de los hombres establece con
ellos múltiples y ricas relaciones; crea relaciones de
autoridad-sumisión, de mando-obediencia, de
superioridad-respeto. La adhesión humana a la voluntad
divina se convierte en un momento privilegiado de la
historia de la salvación; se constituye como signo de que se
ha establecido una convivencia de amor con Dios salvador. La
comunidad de los creyentes consigue su propia liberación en
la medida en que sabe acoger y vivir en coloquio continuado
en la intimidad vital con su Dios; en la proporción con que
se sabe expresar amor y obediencia a ese Dios.
La obediencia a Dios se hace posible solamente en virtud de
un don divino, gracias a su voluntad salvífica y por su
gratuita benevolencia. En efecto, es un signo de su amor el
hecho de que Él manifieste su voluntad, que eleve a la
criatura a mantener coloquio con él, que la haga capaz de
vivir según su beneplácito. Dios salva al hacer a los
hombres conscientes de su voluntad, al constituirlos capaces
de obedecer a sus designios, al educarlos dentro de su
historia de manera que sean respetuosos con él, al
destinarlos a convivir en la intimidad de sus confidencias
de amigo.
La obediencia por ser un modo de convivir en la intimidad de
amistad con Dios, orienta a los hombres hacia una vida
divina, al modo de la vida de Dios; los capacita para una
existencia de amor caritativo; los hace madurar hacia la
participación en las relaciones intratrinitarias divinas.
San Pablo precisaba que la obediencia cristiana está
encaminada hacia la libertad de los hijos de Dios; orienta a
experimentar un vivir libre en el Espíritu de Cristo en
comunión con el Padre. La obediencia, en el espíritu de la
alianza, es vivir como Dios vive.
Jesús a través de su palabra y de su vida, vuelve a proponer
la autoridad-obediencia dentro del espíritu de la alianza,
que él renueva y perfecciona. Muestra que la obediencia debe
tender a realizarse como vida íntima de amor con el Padre
por encima de todo intermediario; como convivencia con Dios
y en Dios. Toda su existencia tuvo como único intento
uniformarse con la voluntad del Padre, de manera que se
sentía una sola cosa con él. La experiencia pascual de
Cristo manifestó no sólo su adhesión a la voluntad divina,
sino también un modo de convertirse en espíritu resucitado y
de poder introducirse de esa forma en la vida divina de
caridad, para conocer así la voluntad del Padre dentro de
una intimidad confidencial.
La vida de obediencia de Cristo se ofrece como modelo para
todos los hombres; obediente es el que participa del
misterio pascual del Señor para ser hecho capaz de esta
forma de convivir caritativamente con el Padre, y de
aprender a conocer así sus deseos y vivirlos con amor
respetuoso.
Jesús replanteó dentro del contexto de la nueva alianza no
sólo la obediencia, sino también la misión de la autoridad.
Prescribió que toda autoridad se esforzase en reflejar
realmente la voluntad divina. Este nuevo rostro de la
autoridad es el que el mismo Cristo vivió entre los hombres;
él quiso ser sacramento perfecto de la autoridad del Padre.
Fue no tanto un representante de Dios Padre cuanto el que
pone en contacto inmediatamente con lo que el Padre desea:
“Las palabras que os digo no las digo de mi cuenta, mas el
Padre, que está en mí, hace sus obras. Creedme que yo estoy
en el Padre y el Padre en mí”. Para el evangelio, la
autoridad no hace las veces de Dios; no lo sustituye
mandando según sus propios criterios humanos sobre los
súbditos. La autoridad está llamada a poner en una
convivencia inmediata al súbdito con Dios en el Espíritu de
Cristo: “Tiene la misión de hacer presentes y como visibles
a Dios Padre y a su Hijo encarnado” (GS 21); tiene la
función de educar a los fieles a la escucha de la voz del
Padre.
San Agustín, en el Sermón 49, dice lo siguiente: “Mirad el
trabajo que realizáis; esperad seguros la recompensa. Y si
consideráis quien es vuestro Señor, no tengáis envidia que
la recompensa es para todos igual. Sabéis cuál es el
trabajo, pero lo recordaré. Escuchad lo que ya sabéis y
realizad lo que olisteis.
Dijimos que el trabajo de Dios es la justicia. Preguntado
Jesús cuál era el trabajo que Dios ordenaba hacer,
respondió: Este es el trabajo de Dios, que creáis en quien
él envió (Jn 6, 29). Hubiera podido decir nuestro piadoso
Señor: la justicia es el trabajo de Dios. ¿Nos hemos
atrevido entonces nosotros, los conducidos al trabajo, a
presuponer algo contra el padre de familia? Si el trabajo de
Dios es la justicia, como yo dije, ¿cómo va a ser lo que
dijo el Señor: que crea en él, a no ser que la misma
justicia consista en creer en él? “Pero he aquí –dice- hemos
oído al Señor: Este es el trabajo de Dios, que creáis en él.
Escuchamos de tu boca que el trabajo de Dios es la justicia.
Demuéstranos que creer en Cristo es la justicia misma”. ¿Te
parece que creer en Cristo no es la justicia? ¿Qué es, pues?
Da un nombre a este trabajo. Sin duda alguna, si ponderas
bien lo que escuchaste, has de responder: “A esto se llama
fe. Creer en Cristo se llama fe”. Acepto lo que afirmas:
creer en Cristo recibe el nombre de fe.
Escucha tú otro lugar de la Escritura: el justo vive de la
fe (Rom 1, 17). Realizad la justicia: creed: el justo vive
de la fe. Es difícil que viva mal quien cree bien. Creed con
todo el corazón, creed sin cojear, sin dudar, sin argumentar
con sospechas humanas contra la misma fe. Se llama fe porque
se realiza lo que se dice. Cuando se pronuncia la palabra
fides (fe) suenan dos sílabas. La primera es hacer; la
segunda es decir. Te pregunto si crees. Dices: “creo”. Haz
lo que dices y tendrás la fe. Yo puedo oír la voz del que
responde, pero no puedo ver su corazón. ¿Pero acaso lo
conduje a la viña yo, que no puedo ver el corazón? No soy yo
quien lo conduzco, ni quien le juzgo, ni preparo yo el
denario de recompensa. Soy un obrero como vosotros; trabajo
en la viña según las fuerzas que él tiene a bien darme. Me
importa muy poco, dice el Apóstol, el ser juzgado por
vosotros (1Cor 4, 39.
También vosotros podéis oír mi voz, pero no penetrar en mi
corazón. Presentemos todos nuestros corazones a Dios, para
que lo vea, y realicemos el trabajo con ilusión. No
ofendamos a quien nos contrata, para recibir con la frente
alta la recompensa.” (Sermón 49, 2)
Pbro. Oscar Balcázar
Balcázar. |
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