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Oficina de Prensa de la Diócesis del Callao
Informativo Semanal

12 de Diciembre de 2003

Titulares

JÓVENES CHALACOS RECIBIRÁN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓNO
* Sacramento será conferido por Monseñor Miguel Irizar
SE BUSCA HIMNO OFICIAL PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2005
* Se recibirán propuestas hasta febrero del 2004
X CURSO DE FORMACIÓN PERMANENTE DEL CLERO
* “Desafíos Pastorales: Bioética y Nuevos Movimientos Religiosos”

Reflexión de la Semana
III DOMINGO DEL TIEMPO DE ADVIENTO
So 2, 14-18; Sal Is 12, 2-6; Flp 4, 4-7; Lc 3, 10-18

Desarrollo de las Noticias

JÓVENES CHALACOS RECIBIRÁN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
* Sacramento será conferido por Monseñor Miguel Irizar

El Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar, conferirá, el sábado 13 de diciembre, el sacramento de la confirmación a doscientos jóvenes chalacos. La celebración del sacramento se realizará en primer lugar en la parroquia “Santa Rosa”, a partir de las 11:00 a.m. Después, Monseñor Miguel Irizar se trasladará en horas de la tarde a la parroquia “María Madre del Redentor”, donde será recibido por cincuenta jóvenes a quienes administrará el mismo sacramento.
El domingo 14 de diciembre, Monseñor Miguel Irizar seguirá confirmando. Esta vez lo hará a ochenta jóvenes de la parroquia “San Luis Gonzaga”, en Ventanilla. La celebración se realizará a las 10:00 a.m. Luego, el Obispo del Callao, a las 5:00 p.m. ungirá con el Santo Crisma a treinta jóvenes de la parroquia “La Familia de Nazareth”.
SE BUSCA HIMNO OFICIAL PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2005

* Se recibirán propuestas hasta febrero del 2004
Como una ocasión irrepetible para músicos y compositores de todo el mundo se presenta la convocatoria internacional para elegir el himno oficial de la XX Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en la ciudad alemana de Colonia en el 2005.

Los trabajos presentados, según anuncia la página web http://www.korazym.org , deben seguir ciertos requisitos. Ante todo, el texto de la partitura debe estar relacionado con el lema elegido para el encuentro de Colonia: «Hemos venido a adorarle» (Mt 2, 2).

El himno de la JMJ tradicionalmente es portador del mensaje del encuentro, igual que lo fueron «Emmanuel» de Roma 2000 o «Luz del mundo» de Toronto 2002.

Los que deseen presentar sus trabajos, deberán preparar sus melodías. Letra y música tienen que respetar los rasgos de la cultura del país anfitrión así como la de los grupos lingüísticos más numerosos.

El canto tendrá que poder ser traducido en cinco idiomas: alemán, inglés, francés, español e italiano.

La fecha límite para enviar las propuestas al comité de Colonia es el 29 de febrero de 2004. Un jurado se encargará de elegir al vencedor, que recibirá un premio de 5.000 euros.

Más información a partir de ahora también en castellano en www.wjt2005.de.

X CURSO DE FORMACIÓN PERMANENTE DEL CLERO
* “Desafíos Pastorales: Bioética y Nuevos Movimientos Religiosos”
Del 2 al 20 de febrero, la Comisión Episcopal del Clero llevará a cabo el X Curso de Formación Permanente dirigido a todos los sacerdotes del Perú, bajo el tema “Desafíos Pastorales: Bioética y Nuevos Movimientos Religiosos”. Este encuentro busca actualizar los conocimientos teológicos, ministeriales y litúrgicos para una mayor profundización humana, espiritual, intelectual y pastoral.

El curso tendrá un Retiro Espiritual y el resto de días estarán dedicados al estudio, actualización y trabajo personal y grupal. Habrá plenarios, diálogos y convivencia fraterna.

Este encuentro se realizará en la Casa de Retiros “Santo Toribio” ubicada en (Cushing) Chacrasana, Chaclacayo, Lima.

Informes e inscripciones en la Comisión Episcopal del Clero, Estados Unidos 838 Jesús María, Telefax 4631010 anexo 260-261 o al e-mail: clero@iglesiacatolica.org.pe.

 

III DOMINGO DEL TIEMPO DE ADVIENTO.

So 2, 14-18; Sal Is 12, 2-6; Flp 4, 4-7; Lc 3, 10-18,

 
«La gente le preguntaba: "Pues, ¿qué debemos hacer?" Y él les respondía: "El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo." Vinieron también publicanos a bautizarse, que le dijeron: "Maestro, ¿qué debemos hacer?" Él les dijo: "No exijáis más de lo que os está fijado." Preguntáronle también unos soldados: "Y nosotros, ¿qué debemos hacer?" Él les dijo: "No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas y contentaos con vuestra soldada."
Como el pueblo estaba expectante y andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo, declaró Juan a todos: "Yo os bautizo con agua; pero está a punto de llegar el que es más fuerte que yo, a quien ni siquiera soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para bieldar su parva: recogerá el trigo en su granero, pero quemará la paja con fuego que no se apaga." Y con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva."»

Lc 3, 10-18

 

En este segundo domingo de Adviento, en medio de la celebración resuena la voz que va delante, voz del “mensajero”. El heraldo que grita en el desierto: “...Preparad el camino del Señor...”. La Palabra de Dios de este domingo nos hace una doble invitación: “... convertíos y sed anunciadores de conversión...”. La voz de Juan Bautista, su eco, atraviesa la historia y se oye en medio de toda asamblea, como si actualizáramos la escena y el personaje. La liturgia mira al pasado, pero no se queda en él, sino que la fuerza del “memorial” llega hasta el hoy de la celebración. La misión profética de Juan reclama nuestro papel profético en el mundo. La Iglesia nos llama a anunciar la salvación a través de todos los medios posibles que estén a nuestro alcance.
La figura de Juan el Bautista aparece en este domingo como la señal de la llegada de la salvación. “...Preparad el camino del Señor...” significa entrar en comunión con Él. El primer hecho es, que la palabra de Dios vino sobre Juan. El Bautista es llamado y enviado como el último de los profetas, cerrando con ello la serie de las misiones proféticas anteriores a Cristo, tanto mediante su existencia como mediante su tarea, que corresponde a la gran promesa de Isaías, que según se nos dice: “la cumple”. Su misión personal, que no es una simple repetición de profecías, se distingue por su bautismo. Los llamamientos de los profetas anteriores quedan aquí, al final del tiempo de la promesa, superados mediante una acción que afecta a todo el pueblo. Juan llama a la conversión, luego bautizaba a cuantos daban muestra de arrepentimiento y confesaban sus pecados; los sumergía en el agua del río, signo visible de que el Señor los perdonaba. Cuando se sumerge en el agua del bautismo, “el que se convierte” testimonia, con su inmersión-emersión, que en lo sucesivo quiere ser otro, vivir como un ser purificado, convertir su camino torcido en un camino recto. En Juan Bautista toda la Antigua Alianza reconoce que ella no es más que un preámbulo de lo decisivo que está por venir, que viene ahora.
Es por eso que en la primera lectura se nos muestra las promesas de un nuevo tiempo de salvación (a la vuelta del exilio). Nos anuncia algo glorioso que no se realiza inmediatamente. El profeta se sitúa en el tiempo de la destrucción de Jerusalén por parte de Babilonia y proclama que Dios intervendrá para revertir esta situación. Esta gloria prometida era una promesa que debía cumplirse más tarde y de un modo totalmente distinto a como se esperaba. La verdadera gloria anunciada era la llegada de Jesucristo proclamada por el Bautista, la cual no será un esplendor terreno, sino lo que el evangelio de Juan designará como la gloria visible para el que cree en la vida, la muerte y la resurrección de Cristo. El profeta Baruc invita a Jerusalén a “... ponerse en pie ...” y a “... mirar hacia oriente..” para ver venir esta gloria sobre sí.
La segunda lectura nos traslada a la Nueva Alianza. No se puede decir sin más que con la venida de Jesús hayamos llegado a la meta, pues él es “el camino nuevo y vivo”. Él sigue siendo también para la Iglesia peregrina “el precursor”, el que “precede” y ningún cristiano puede permitirse el lujo de descansar prematuramente. La carta de Pablo a los Filipenses habla constantemente de este “estar en camino”, ciertamente ahora ya con una mayor confianza que en la Antigua Alianza: porque Cristo “ha inaugurado una empresa buena”, y si nosotros permanecemos en su camino, creciendo en “penetración y sensibilidad”, Él “la llevará adelante” hasta el día de su venida última y definitiva.
Como nos dice san Pablo “... avanzamos hacia el día de Cristo...”, no dejemos pues de mirar hacia delante, con una mirada de fe que nos impide reducir todo al presente.
Más bien, anhelemos el día y momento gozoso de gloria que nos llevará al encuentro con el Señor, cuando alcanzaremos la plenitud de vivir con un Dios que es Amor, Padre Misericordioso que nos está esperando en un banquete de vida eterna
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Pbro. Oscar Balcázar Balcázar


Boletín Semanal de Noticias de la Diócesis del Callao
N# 132 Emitido el 12 de diciembre de 2003

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