| JÓVENES
CHALACOS RECIBIRÁN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN |
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Sacramento será conferido por Monseñor Miguel Irizar
El Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar, conferirá,
el sábado 13 de diciembre, el sacramento de la confirmación
a doscientos jóvenes chalacos. La celebración del sacramento
se realizará en primer lugar en la parroquia Santa Rosa,
a partir de las 11:00 a.m. Después, Monseñor Miguel Irizar
se trasladará en horas de la tarde a la parroquia María
Madre del Redentor, donde será recibido por cincuenta jóvenes
a quienes administrará el mismo sacramento. |
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El
domingo 14 de diciembre, Monseñor Miguel Irizar seguirá
confirmando. Esta vez lo hará a ochenta jóvenes de la parroquia
San Luis Gonzaga, en Ventanilla. La celebración se
realizará a las 10:00 a.m. Luego, el Obispo del Callao, a las 5:00
p.m. ungirá con el Santo Crisma a treinta jóvenes de la
parroquia La Familia de Nazareth. |
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| SE
BUSCA HIMNO OFICIAL PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2005 |
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Se recibirán propuestas hasta febrero del 2004
Como
una ocasión irrepetible para músicos y compositores de
todo el mundo se presenta la convocatoria internacional para elegir
el himno oficial de la XX Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que
se celebrará en la ciudad alemana de Colonia en el 2005.
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Los trabajos presentados, según anuncia la página web
http://www.korazym.org , deben seguir ciertos requisitos. Ante todo,
el texto de la partitura debe estar relacionado con el lema elegido
para el encuentro de Colonia: «Hemos venido a adorarle»
(Mt 2, 2).
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El himno de la JMJ tradicionalmente es portador del mensaje del encuentro,
igual que lo fueron «Emmanuel» de Roma 2000 o «Luz
del mundo» de Toronto 2002.
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Los que deseen presentar sus trabajos, deberán preparar sus melodías.
Letra y música tienen que respetar los rasgos de la cultura del
país anfitrión así como la de los grupos lingüísticos
más numerosos.
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El canto tendrá que poder ser traducido en cinco idiomas: alemán,
inglés, francés, español e italiano.
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La fecha límite para enviar las propuestas al comité de
Colonia es el 29 de febrero de 2004. Un jurado se encargará de
elegir al vencedor, que recibirá un premio de 5.000 euros.
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Más
información a partir de ahora también en castellano en
www.wjt2005.de.
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| X
CURSO DE FORMACIÓN PERMANENTE DEL CLERO |
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Desafíos Pastorales: Bioética y Nuevos Movimientos
Religiosos
Del 2 al 20 de febrero, la Comisión Episcopal del Clero llevará
a cabo el X Curso de Formación Permanente dirigido a todos los
sacerdotes del Perú, bajo el tema Desafíos Pastorales:
Bioética y Nuevos Movimientos Religiosos. Este encuentro
busca actualizar los conocimientos teológicos, ministeriales y
litúrgicos para una mayor profundización humana, espiritual,
intelectual y pastoral. |
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El curso tendrá un Retiro Espiritual y el resto de días
estarán dedicados al estudio, actualización y trabajo
personal y grupal. Habrá plenarios, diálogos y convivencia
fraterna.
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Este encuentro se realizará en la Casa de Retiros Santo
Toribio ubicada en (Cushing) Chacrasana, Chaclacayo, Lima.
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Informes
e inscripciones en la Comisión Episcopal del Clero, Estados Unidos
838 Jesús María, Telefax 4631010 anexo 260-261 o al e-mail:
clero@iglesiacatolica.org.pe.
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III
DOMINGO DEL TIEMPO DE ADVIENTO.
So
2, 14-18; Sal Is 12, 2-6; Flp 4, 4-7; Lc 3, 10-18,
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| «La
gente le preguntaba: "Pues, ¿qué debemos hacer?"
Y él les respondía: "El que tenga dos túnicas,
que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga
lo mismo." Vinieron también publicanos a bautizarse, que le
dijeron: "Maestro, ¿qué debemos hacer?" Él
les dijo: "No exijáis más de lo que os está
fijado." Preguntáronle también unos soldados: "Y
nosotros, ¿qué debemos hacer?" Él les dijo:
"No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias
falsas y contentaos con vuestra soldada." |
| Como
el pueblo estaba expectante y andaban todos pensando en sus corazones
acerca de Juan, si no sería él el Cristo, declaró
Juan a todos: "Yo os bautizo con agua; pero está a punto de
llegar el que es más fuerte que yo, a quien ni siquiera soy digno
de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará
en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para bieldar
su parva: recogerá el trigo en su granero, pero quemará
la paja con fuego que no se apaga." Y con otras muchas exhortaciones,
anunciaba al pueblo la Buena Nueva."» |
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Lc 3, 10-18
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En
este segundo domingo de Adviento, en medio de la celebración
resuena la voz que va delante, voz del mensajero. El heraldo
que grita en el desierto: ...Preparad el camino del Señor....
La Palabra de Dios de este domingo nos hace una doble invitación:
... convertíos y sed anunciadores de conversión....
La voz de Juan Bautista, su eco, atraviesa la historia y se oye en medio
de toda asamblea, como si actualizáramos la escena y el personaje.
La liturgia mira al pasado, pero no se queda en él, sino que
la fuerza del memorial llega hasta el hoy de la celebración.
La misión profética de Juan reclama nuestro papel profético
en el mundo. La Iglesia nos llama a anunciar la salvación a través
de todos los medios posibles que estén a nuestro alcance.
La figura de Juan el Bautista aparece en este domingo como la señal
de la llegada de la salvación. ...Preparad el camino del
Señor... significa entrar en comunión con Él.
El primer hecho es, que la palabra de Dios vino sobre Juan. El Bautista
es llamado y enviado como el último de los profetas, cerrando
con ello la serie de las misiones proféticas anteriores a Cristo,
tanto mediante su existencia como mediante su tarea, que corresponde
a la gran promesa de Isaías, que según se nos dice: la
cumple. Su misión personal, que no es una simple repetición
de profecías, se distingue por su bautismo. Los llamamientos
de los profetas anteriores quedan aquí, al final del tiempo de
la promesa, superados mediante una acción que afecta a todo el
pueblo. Juan llama a la conversión, luego bautizaba a cuantos
daban muestra de arrepentimiento y confesaban sus pecados; los sumergía
en el agua del río, signo visible de que el Señor los
perdonaba. Cuando se sumerge en el agua del bautismo, el que se
convierte testimonia, con su inmersión-emersión,
que en lo sucesivo quiere ser otro, vivir como un ser purificado, convertir
su camino torcido en un camino recto. En Juan Bautista toda la Antigua
Alianza reconoce que ella no es más que un preámbulo de
lo decisivo que está por venir, que viene ahora.
Es por eso que en la primera lectura se nos muestra las promesas de
un nuevo tiempo de salvación (a la vuelta del exilio). Nos anuncia
algo glorioso que no se realiza inmediatamente. El profeta se sitúa
en el tiempo de la destrucción de Jerusalén por parte
de Babilonia y proclama que Dios intervendrá para revertir esta
situación. Esta gloria prometida era una promesa que debía
cumplirse más tarde y de un modo totalmente distinto a como se
esperaba. La verdadera gloria anunciada era la llegada de Jesucristo
proclamada por el Bautista, la cual no será un esplendor terreno,
sino lo que el evangelio de Juan designará como la gloria visible
para el que cree en la vida, la muerte y la resurrección de Cristo.
El profeta Baruc invita a Jerusalén a ... ponerse en pie
... y a ... mirar hacia oriente.. para ver venir esta
gloria sobre sí.
La segunda lectura nos traslada a la Nueva Alianza. No se puede decir
sin más que con la venida de Jesús hayamos llegado a la
meta, pues él es el camino nuevo y vivo. Él
sigue siendo también para la Iglesia peregrina el precursor,
el que precede y ningún cristiano puede permitirse
el lujo de descansar prematuramente. La carta de Pablo a los Filipenses
habla constantemente de este estar en camino, ciertamente
ahora ya con una mayor confianza que en la Antigua Alianza: porque Cristo
ha inaugurado una empresa buena, y si nosotros permanecemos
en su camino, creciendo en penetración y sensibilidad,
Él la llevará adelante hasta el día
de su venida última y definitiva.
Como nos dice san Pablo ... avanzamos hacia el día de Cristo...,
no dejemos pues de mirar hacia delante, con una mirada de fe que nos
impide reducir todo al presente.
Más bien, anhelemos el día y momento gozoso de gloria
que nos llevará al encuentro con el Señor, cuando alcanzaremos
la plenitud de vivir con un Dios que es Amor, Padre Misericordioso que
nos está esperando en un banquete de vida eterna.
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| Pbro.
Oscar Balcázar Balcázar |
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