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Boletín Digital :: Diócesis del Callao

    CALLAO-PERÚ, 23 de Diciembre del 2006 | Nº 275    
   
  NOTICIAS:

TRADICIONAL MISA DE GALLO EN EL CALLAO

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OBISPO DEL CALLAO CLAUSURO AÑO ACADÉMICO DE LA FACULTAD DE TEOLOGÍA REDEMPTORIS MATER
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CADETES DE LA MARINA MERCANTE DEL PERÚ RECIBIERON SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
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OBISPO Y SACERDOTES DEL CALLAO REALIZARÁN ENCUENTRO FRATERNO DE NAVIDAD 2006
Incluirá un circuito turístico
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IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CARMEN CONTINÚA RECORRIENDO VENTANILLA

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NAVIDAD: NO ESPERAR UN SALVADOR “BARATO” SINO A CRISTO, EL ÚNICO REDENTOR, DICE EL PAPA

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  Reflexión Semanal:

IV DOMINGO DEL TIEMPO DE ADVIENTO

Mi 5, 1-5; Sal 79: Hb 10, 5-10; Lc 1, 39-45
Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
  DESARROLLO DE LAS NOTICIAS:

TRADICIONAL MISA DE GALLO EN EL CALLAO

Este domingo 24 de diciembre, cientos de chalacos participarán de la tradicional “Misa de Gallo”. La ceremonia eucarística se realizará en la Iglesia Catedral Matriz a las 8 de la noche y será presidida por nuestro Obispo Monseñor Miguel Irizar.

Luego de la Santa Misa, el párroco de Iglesia Catedral Matriz, Padre Martín Saavedra ofrecerá una cena navideña a los más pobres de la zona central del Callao.
 


Para el 25 de diciembre, el Obispo del Callao celebrará a las10 de la mañana, la Misa de Navidad con las hermanas carmelitas, religiosas de clausura del Monasterio de la Sagrada Familia, ubicado en el Ex Fundo Oquendo.

Por otra parte las diferentes parroquias de nuestra Diócesis celebraran la Misa de Noche Buena en su respectivos horarios de 9 y 10 de la noche.

De esta manera el pueblo del Callao pone de manifiesto su fe en esta gran fiesta del Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.

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OBISPO DEL CALLAO CLAUSURO AÑO ACADÉMICO DE LA FACULTAD DE TEOLOGÍA REDEMPTORIS MATER

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Monseñor Miguel Irizar, Obispo del Callao participó en la ceremonia de clausura del Año Académico 2006 de la Facultad de Teología “Redemptoris Mater”.

Este encuentro se llevo a cabo 15 de diciembre y contó con la participación del Rector de la Facultad, Padre Antonio César Molinero y cerca de 130 seminaristas de los dos seminarios diocesanos “Corazón de Cristo” y “Redemptoris Mater y Juan Pablo II”, además de algunos seglares.
 


El encuentro estuvo amenizado por un coro de villancicos entonado por un grupo de alumnos de la Facultad.
 


“Felicitó a los alumnos por la perseverancia en los estudios en esta año académico...sé que cada año el nivel académico en esta facultad va creciendo...Esta diversidad que aquí tenemos, de origen de seminaristas de diferentes diócesis, es también una oportunidad que ustedes tienen de crecer del conocimiento de Dios, de todas las ciencias teológicas y filosóficas, de todo lo que es de la cultura de la Iglesia y de la cultura universal, al mismo tiempo les ayudará a prepararse para los tiempos nuevos...”, señaló el Obispo del Callao.

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CADETES DE LA MARINA MERCANTE DEL PERÚ RECIBIERON SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

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Cerca de 30 jóvenes, la mayoría alumnos cadetes de la Marina Mercante del Perú, recibieron el Sacramento de la Confirmación.

La ceremonia fue presidida por el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y se llevo a cabo el 19 de diciembre, en la Parroquia “Cristo de la Paz”, en chucuito, Callao.

Al inicio de la celebración, el Párroco, Padre Germán Gamero, presentó al Obispo los treinta jóvenes que fueron formados por un grupo de catequistas de la Comunidad Parroquial. Asimismo, señaló que la preparación duro cerca de un año, tiempo en que se instruyó el significado y trascendencia del sacramento en la vida del cristiano. Asimismo de la importancia de los dones que se reciben por parte del Espíritu Santo.
 


Monseñor Miguel animó a los confirmados a ser luz en sus hogares y en los distintos ambientes donde se desenvuelvan. “No sólo hay que anunciar a Dios con la palabra, sino también con la vida misma, con el testimonio...”, señaló el Obispo del Callao.

Al finalizar la ceremonia el Padre Germán Gomero destacó la labor de los catequistas, integrantes de la Pastoral de la Confirmación quienes recibieron la bendición del Obispo del Callao.

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OBISPO Y SACERDOTES DEL CALLAO REALIZARÁN ENCUENTRO FRATERNO DE NAVIDAD 2006
Incluirá un circuito turístico
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El Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar y los sacerdotes del Callao realizarán el viernes 29 de diciembre un encuentro fraterno de Navidad 2006.

Este encuentro de comunión empezará a las 9:30 a.m., en el Seminario Diocesano “Corazón de Cristo”, donde el Obispo y los sacerdotes partirán en una excursión hacía la ciudad de Pachacútec.

El circuito turístico comprende la visita a diferentes lugares y centros parroquiales como: La Parroquia “San Martín de Porres”, ubicada en el Centro Emmanuel de Ventanilla; Capilla “Señor de los Milagros”, camino a Pachacútec AA.HH. José Olaya; Parroquia “San Gabriel de la Dolorosa”; Parroquia “Virgen de Fátima”; Universidad de Pachacútec y finalmente la Parroquia “San Francisco Solano”, donde el Obispo junto con los sacerdotes chalacos compartirán un almuerzo de confraternidad.

Ventanilla, concretamente Pachacútec, es considerada una nueva realidad social y eclesial, que hoy en día significa un reto evangelizador para toda la Iglesia del Callao.

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IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CARMEN CONTINÚA RECORRIENDO VENTANILLA
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En el marco del Año jubilar mariano por el IV Centenario de la Patrona del Callao y continuando con las visitas programadas para este mes, la imagen de la Virgen del Carmen de la Legua está visitando la Parroquia “La Familia de Nazareth”, (Km. 37 Pan Norte, A.H. Villa Los Reyes, Ventanilla).

La imagen llegó el 19 de diciembre y permanecerá cuatro días. Dentro del cronograma de actividades, el Obispo del Callao, Monseñor Miguel Irizar presidió, el 20 de diciembre, una ceremonia eucarística en dicha parroquia.
 

La Misa contó con la presencia de cientos de fieles de las diversas agrupaciones y movimientos parroquiales. Asimismo la ceremonia fue concelebrada por el Párroco, Pbro. Antonio Garciandía y los Vicarios Pbro. Luis Carlos De Sousa y el Pbro. Alexander Vega Flores.

Dentro de su homilía, el Obispo del Callao manifestó su alegría por las gracias concedidas al pueblo del Callao, especialmente por la celebración del Año Jubilar Mariano concedido por Su Santidad Benedicto XVI. Asimismo, Monseñor Irizar señaló que María es por siempre ejemplo de obediencia y servicio.
 


“La historia del Callao siempre ha estado acompañada de la presencia de María...Cuando llegue al Callao, descubrí el rostro amoroso de la Madre de este pueblo del Callao, la Virgen del Carmen de la Legua, y puse en sus manos maternales mi servicio episcopal... Durante mis años como Pastor de esta Diócesis, no he cesado de experimentar su constante compañía y protección...”, señaló el Obispo del Callao.

La ceremonia eucarística concluyó con la quema de castillo en la parte exterior de la parroquia, donde el Obispo junto con niños y adultos disfrutaron de los fuegos artificiales en honor de la Patrona del pueblo del Callao.

El próximo año la imagen continuará las visitas a las otras parroquias del decanato IV, para luego seguir con los otros tres decanatos.

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NAVIDAD: NO ESPERAR UN SALVADOR “BARATO” SINO A CRISTO, EL ÚNICO REDENTOR, DICE EL PAPA
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Durante la catequesis de la audiencia de hoy en el Vaticano, que tuvo como tema central la Navidad, el Papa Benedicto XVI hizo un llamado a no esperar a los “falsos profetas” que “siguen proponiendo una salvación ‘barata’ que acaba siempre generando desilusiones” sino “la llegada de Cristo, el único redentor verdadero del ser humano”.
Tras recordar la espera del pueblo elegido de un Mesías poderoso y victorioso que, sin embargo, culminó en la venida del Salvador nacido “en el silencio y en la pobreza más absoluta", el Santo Padre se preguntó si “¿la humanidad de nuestros tiempos espera todavía al Salvador?” porque “da la impresión de que muchos consideren a Dios como algo ajeno a sus intereses”.

“Aparentemente no lo necesitan: viven como si no existiera o, lo que es peor, como si fuera un obstáculo para la realización propia". Incluso algunos creyentes "se dejan subyugar por quimeras prometedoras y doctrinas desviadas que proponen atajos ilusorios para alcanzar la felicidad”, explicó el Pontífice ante una numerosa audiencia en el Aula Pablo VI.

Y sin embargo, subrayó el Papa, "a pesar de las contradicciones, las angustias y los dramas, o incluso precisamente por eso, hoy la humanidad busca un camino de renovación y salvación, busca un Salvador y espera, a veces sin darse cuenta, la llegada de Cristo, el único redentor verdadero del ser humano”.

Para el Santo Padre, "los falsos profetas siguen proponiendo una salvación ‘barata’ que acaba siempre generando desilusiones. La historia de estos últimos cincuenta años es testigo de la búsqueda de un Salvador ‘barato’ y evidencia todas las desilusiones que de ello han derivado".

Ante ello, Benedicto XVI exhortó a los cristianos a "difundir con el testimonio de su vida, la verdad de la Navidad” que Cristo anuncia a todos. “Naciendo en la pobreza del pesebre, Jesús viene a ofrecer a todos la única alegría y la única paz que colman las expectativas del ser humano”.

Al final de la audiencia, durante los saludos en diversos idiomas, el Papa subrayó la importancia del Nacimiento en los hogares auspiciando que “un elemento tan importante, no solo de nuestra espiritualidad, sino también de nuestra cultura y nuestro arte, siga siendo una forma sencilla y elocuente para recordar a Aquel ‘que vino a habitar entre nosotros’”.
Finalmente, en su saludo en español a los peregrinos de América Latina y España, Benedicto XVI explicó “cómo prepararnos para recibir al Señor que viene”: mediante “la espera vigilante y la oración, que son la actitud fundamental del cristiano.

“Solo vigilando y orando podremos reconocer y acoger la luz del nacimiento de Cristo. En estos días, María y José, que anhelan estrechar en sus brazos al Niño recién nacido, nos ayudarán a vivir el gran misterio de la Navidad con renovado asombro y alegría, y con el don de la paz”, concluyó.

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IV DOMINGO DEL TIEMPO DE ADVIENTO
Mi 5, 1-5; Sal 79: Hb 10, 5-10; Lc 1, 39-45

 
En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirán las cosas que le fueron dichas por parte del Señor!"
 
Lc 1, 39-45
 

El presente domingo nos pone ya en la antesala del Misterio del nacimiento del Salvador. Indudablemente que las figuras de Jesús como de María están orientando toda nuestra liturgia para celebrar el evento del nacimiento del Hijo de Dios. Al respecto la epístola a los Hebreos nos hace presente, indirectamente, la necesidad de la encarnación de Cristo: "... Señor nos has dado un cuerpo para hacer tu voluntad...".

Al respecto, Cristo al tomar el seno virginal de la Virgen María, al tomar morada en ella el día de la noche de Navidad, nos está expresando el inicio del cumplimiento de las promesas del Padre, porque toma un cuerpo como el nuestro sólo para manifestar y dar cumplimiento a la promesa del Padre.

El lugar del nacimiento de Cristo va en congruencia con el hecho de tomar un cuerpo como el nuestro, y esto incluso quiere decir como dice san Pablo: "... Cristo en todo sentido ha querido expresar que ha hecho todo un descendimiento sin reserva para bajarse y asemejarse a los hombres en toda su condición, menos en el pecado..."

El encuentro de María con Isabel también tiene dos momentos muy importantes, que el Papa Juan Pablo II, en su encíclica Redemptoris Mater, hace referencia a la expresión: "Bendita la que ha creído que se cumplirán todas las cosas que fueron anunciadas de parte de Dios." Esto esta queriendo significar, que Isabel ve en María a aquella que es bendita porque sin reserva se ha abierto a los designios de Dios.

Este hecho extraordinario e irrepetible, desde la fe se puede realizar en cada uno de nosotros, pues también nosotros estamos llamados a ser bienaventurados como la Virgen María en la medida en que nos abramos a los designios del Padre, y el único designio del Padre es que podamos acoger a Cristo en nuestra vida; así lo atestigua san Juan en su evangelio: "... la obra del Padre es que crean en Aquel que Él ha enviado..."

La vida cristiana no consiste solamente en un comportamiento filantrópico o ético, sino que la vida cristiana es una bendición de Dios que brota de la acogida de aquel que nace en nuestro corazón, que tome nuestras entrañas y las transforme, como dice la carta a los Hebreos para que realmente nuestro cuerpo sea una expresión de la realización de la obra de Dios en nuestra vida. Por eso cuando Isabel llama a María bienaventurada, inspirada ella también por la gracia de Dios recibida, proclama a María como la bienaventurada, esto significa que entre aquellos que han sido alcanzados por la gracia de Dios no existe la envidia, sino todo lo contrario la armonía y la comunión brotan de la participación del designio de Dios.

Toda la trama del evangelio es para poner de manifiesto estos signos de la intervención de Dios en la vida del hombre que se abre a su gracia, donde no interesa tanto el lugar que nos corresponda dentro del designio de Dios, sino en cuanto a estar dentro de este plan salvífico-redentor.

La liturgia de este domingo es una invitación a que podamos vernos identificados en estas dos mujeres, una anciana estéril y una joven virgen, donde en ambas se contempla esta intervención de Dios. Por la cultura en la cual nos encontramos, pragmática, relativista, agnóstica, pensamos muchas veces que la vida cristiana se labra según nuestro esfuerzo y conocimiento del misterio; pero sólo al escuchar el presente evangelio, humildemente tenemos que aceptar que la vida cristiana es una llamada de Dios a participar de su designio y de su obra. Y así lo dice el evangelio de san Mateo expresamente: "... te doy gracias Padre Señor del cielo y de la tierra porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a los sencillos..."

Según la escritura, los pobres, los sencillos son los creyentes, son aquellos que están abiertos a vivir en la esperanza, y que son conscientes que esta esperanza, en la cual viven, no es esa esperanza que brota de su entendimiento; sino que es una esperanza en la que Dios llama a vivir y a fundamentar nuestra vida y nuestra existencia en este mundo, y que nuestra felicidad estará en cuanto esta esperanza se realice plenamente en nuestra vida. Y esto es lo que cantan Isabel y María en el evangelio, un cántico de gratitud a Dios, por ser testigos en sus propias vidas de la realización de las promesas de Dios y de su cumplimiento. Como no esperar con gozo la celebración del nacimiento de Cristo pues las palabras de San Agustín son muy elocuentes, cuando dice: “el Dios se hace hombre para que el hombre pueda ser Dios”; y como el Papa Benedicto XVI, en su Mensaje por el Día Mundial de la Paz, nos ha hecho recordar: “en Cristo, en la acogida de Cristo, el hombre recobra su dignidad primigenia, esto es el ser imagen y semejanza de su Creador” (Diciembre 15, 2006, Mensaje por la Paz).


Pbro. Oscar Balcázar Balcázar
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FIESTA DE LA NAVIDAD
Is 52, 7-10; Hb 1, 1-6; Jn 1, 1-18

"Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor” , dice el Salmo responsorial; resuena en esta noche, antiguo y siempre nuevo, el anuncio del Nacimiento del Señor. Resuena para quien está en vela, como los pastores de Belén; resuena para quien ha acogido la llamada del Adviento y, vigilante en la espera, está dispuesto a acoger el gozoso mensaje, que se hace canto en la liturgia: “Hoy nos ha nacido un Salvador”. Vela el pueblo cristiano; vela el mundo entero en esta noche de Navidad que se relaciona con la de hace un año, cuando fue la apertura de la Puerta Santa del Gran Jubileo, Puerta de la gracia abierta de par en par para todos.

Este anuncio, lleva consigo un impulso inagotable de renovación, resuena en esta noche santa con singular fuerza: es la Navidad, memoria viva del nacimiento de Cristo, que ha marcado un nuevo inicio de la historia. Hoy “el Verbo se ha hecho carne y ha venido a habitar entre nosotros” (Jn 1, 14). “Hoy”, en esta noche el tiempo se abre a lo eterno, porque Cristo, ha nacido entre nosotros surgiendo de lo alto. Ha irrumpido en la Historia por el regazo de una Mujer bendita entre todas, Tú, el “Hijo del Altísimo”. Tu santidad ha santificado de una vez para siempre nuestro tiempo: los días, los siglos, los milenios. Con tu nacimiento has hecho del tiempo un “hoy” de salvación, que la muerte no tiene poder de poner límites.

Celebramos en esta noche el misterio de Belén, el misterio de una noche singular que, en cierto sentido, está en el tiempo y más allá del tiempo. En el seno de la Virgen ha nacido un Niño, un pesebre ha sido cuna por la Vida inmortal. Navidad es la fiesta de la vida, porque Jesús, viniendo a la luz como todos nosotros, has bendecido la hora del nacimiento: una hora que simbólicamente representa el misterio de la existencia humana, uniendo el padecimiento del parto a la esperanza, el dolor a la alegría. Todo esto ha ocurrido en Belén: una Madre ha dado a luz; “ha nacido un hombre en el mundo” (Jn 16,21), el Hijo del hombre. ¡Misterio de Belén!

El Verbo de Dios, el Dios que se hace hombre, llora en un pesebre: se llama Jesús, que significa “Dios salva”, porque “porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1, 21). No es un palacio real donde nace el Redentor, destinado a establecer el Reino eterno y universal. Nace en un establo y, viniendo entre nosotros, enciende en el mundo el fuego del amor de Dios (cf. Lc 12, 49). Este fuego no se apagará jamás. ¡Que este fuego arda en los corazones como llama de caridad efectiva, que se haga acogida y sostén para muchos hermanos aquejados por la necesidad y el sufrimiento!

Nos postramos ante el Hijo de Dios. Nos unimos espiritualmente a la admiración de María y de José. Adorando a Cristo, nacido en una gruta, asumimos la fe llena de sorpresa de aquellos pastores; experimentemos su misma admiración y su misma alegría. Es difícil no dejarse convencer por la elocuencia de este acontecimiento: nos quedamos embelesados. Somos testigos de aquel instante del amor que une lo eterno a la historia: el "hoy" que abre el tiempo a la esperanza, porque "un hijo se nos ha dado. Sobre sus hombros la señal del principado" (Is 9,5), como leemos en el texto de Isaías. Ante el Verbo encarnado ponemos las alegrías y temores, las lágrimas y esperanzas. Sólo en Cristo, el hombre nuevo, encuentra su verdadera luz el misterio del ser humano.

Con el apóstol Pablo, meditamos que en Belén "ha aparecido la gracia de Dios, portadora de salvación para todos los hombres" (Tt 2,11). Por esta razón, en la noche de Navidad resuenan cantos de alegría en todos los rincones de la tierra y en todas las lenguas.
Esta noche, ante nuestros ojos se realiza lo que el Evangelio proclama: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él...tenga vida" (Jn 3,16). Ésta es la verdad que en esta noche la Iglesia quiere transmitir. Y todos nosotros procuremos acoger esta verdad, que ha cambiado totalmente la historia. Desde la noche de Belén, la humanidad es consciente de que Dios se hizo Hombre: se hizo Hombre para hacer al hombre partícipe de la naturaleza divina.

El Siervo de Dios el Papa Juan Pablo II dijo en al año 2000: “¡Tú, Príncipe de la paz, Tú Salvador nacido hoy por nosotros, camina con tu Iglesia por las veredas que se abren ante ella en el nuevo milenio!”

Emmanuel: sé para nosotros la Puerta que nos introduce en el misterio del Padre. ¡Haz que nadie quede excluido de su abrazo de misericordia y de paz!. Por eso la Iglesia hoy invita a todos sus hijos y no solamente invita, sino quiere guiar a todos sus hijos y a todos los hombres de buena voluntad, como en su tiempo fue la estrella a los pastores, a todos los hombres a contemplar al Dios que se hace hombre donándose por amor a todos los hombres, ya desde pequeño, y por eso dejemos que esta luz que ha disipado la oscuridad de la noche, dejemos que penetre en nuestros corazones, para que disipe la oscuridad y el misterio del hombre, como dice la Constitución Dogmática Gaudium et spes: “en el misterio de Cristo se desvela el misterio del hombre”.

Un fuerte abrazo y unas santas fiestas.

Pbro. Oscar Balcázar Balcázar

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