Alumnos del CEDEC iniciaron segundo semestre académico
Con motivo de la inauguración del segundo semestre académico del Centro de Estudios y Desarrollo Comunitario (CEDEC), Monseñor José Luis Del Palacio presidió Eucaristía de Acción de Gracias el lunes 10 de agosto en el auditorio de dicho centro de estudios en Pachacútec, donde asistieron los alumnos de las diferentes carreras como cocina, electricidad, administración, entre otros. Asimismo, estuvieron presentes alumnos de la Institución Educativa Luisa Astraín, también perteneciente a ese gran complejo educativo.
“Sin Jesucristo nos encontramos con la muerte todos los días. Un joven que no cree y no lo alaba no está alegre, le falta alimentar su ser, su alma. Tiene que salir el sol así saldrá la alegría que brotará en sus corazones. No olvidemos que lo imposible para ustedes, es posible para Dios”, comentó Monseñor José Luis sobre la importancia de tener a Jesús en la vida del joven.
Luego de la Eucaristía, se realizó un almuerzo de camaradería entre el Presidente de la Fundación Pachacútec, Monseñor José Luis, la subdirectora de la Fundación, Magaly Fuentes, y los trabajadores administrativos del CEDEC.
El CEDEC se constituyó en 2003, con la finalidad de brindar educación y formación humana integral a niños, adolescentes y jóvenes de extrema pobreza, otorgándoles así los medios para pasar a ser agentes de su propio desarrollo sostenido y sostenible.
En el CEDEC funciona la única Escuela de Cocina dirigida por Gastón Acurio; el Instituto de Electrotecnia Industrial, auspiciado por Endesa/Edelnor; el Instituto de Administración de Empresas, por el Grupo ACP – MiBanco; Técnicos en Gas con REPSOL y Servicio en Restaurant y Bar con Telefónica y Backus; Tele operadores con DKV Integralia y Fundación Konecta, entre otras.
Además, cuenta con un Colegio auspiciado por la Fundación Luisa Astrain; un Programa de Crédito Semilla, ofrecido por el Banco Interamericano de Finanzas; un Centro Médico, una Guardería Infantil y un Programa de Forestación, patrocinado por Corporación Lindley y otras empresas.
Gracias a estas alianzas estratégicas y a las aportaciones de diversas personas, empresas e instituciones del Perú y del extranjero, se brinda una educación de alta calidad y formación en valores por un costo al alcance de la precaria economía de las miles de familias beneficiadas, lo que ha hecho posible obtener un 90% de inserción laboral.


