Chalacos participaron en Fiesta del Corpus Christi
Decanato IV (6 de junio)
El Obispo del Callao presidió la Santa Misa por la Solemnidad del ?CorpusChristi?. La celebración se llevó a cabo en la Parroquia San Pedro Nolasco, en Ventanilla y asistieron cientos de fieles pertenecientes a las parroquias del Decanato IV. Luego de la Misa, Monseñor encabezó la procesión del Corpus Christi, acompañado de una gran multitud de fieles chalacos.
Fue una verdadera fiesta de fe, donde los fieles rezaron y cantaron al paso del Cuerpo de Cristo. Para ello, desde temprano elaboraron hermosas alfombras florales. Por su parte Monseñor José Luis invitó a los asistentes a pedir una gracia especial a Dios: "El Señor se ha puesto como alfombra para que tu pases sobre él...pídele una gracia que necesites, pídele por tu conversión, por tu matrimonio, por tus hijos para que crean en el Evangelio...", exhortó el obispo chalaco.
En la celebración litúrgica y procesión estuvieron presentes los vicarios generales de la Diócesis, el Padre Oscar Balcazar y el Padre Jorge Escorcia, además de los Sacerdotes pertenecientes a esta zona de Ventanilla.
Decanato I,II y III (7 de junio)
Entre una multitud de personas y alfombras de flores, Monseñor José Luis del Palacio Pérez-Medel celebró la Fiesta del Corpus Christi para los fieles de los decanatos I, II y III.
Importante celebración se realizó en las inmediaciones de la Parroquia “Cristo Liberador”, el domingo 7 de mayo.
“Hoy estamos celebrando una gran fiesta dedicada al cuerpo y la sangre de Cristo. ¿De qué trata la fiesta y por qué hace la procesión? Tanto nos ama Jesús que nos entrega su cuerpo y su sangre para que podamos amar, aceptar a tu pareja e hijos y a tu adversario.
Con este amor infinito. Es decir, comiendo su cuerpo y bebiendo su sangre es el alimento que necesitas para amar al prójimo. No necesitamos más”, comentó Monseñor José Luis al iniciar la homilía.
Más adelante, Obispo Chalaco acotó: “Estamos en una sociedad donde no hay esperanza. Hay competición para hacer dinero. La persona es tan pobre que solo saben hacer dinero. La Eucaristía nos permite coger fuerzas para no disgregarnos, porque es vínculo de comunión, cumplimiento de la Alianza, que es la unión de personas para ser fuertes. Nos aliamos con Dios, que es la señal viva del amor de Dios, que se ha humillado para que seamos unidos”.
Por último, señaló lo siguiente: “La Eucaristía no es un premio para los buenos sino la fuerza para los débiles, los pecadores. Es el perdón, el llanto que nos ayuda a caminar. El pecador que coma el cuerpo de Jesucristo, que se confiese con los presbíteros y Dios los hará fuertes, los hará afrontar la historia...”.
Luego de la Santa Misa comenzó el recorrido a lo largo de ocho cuadras en la avenida Los Dominicos.
Durante el recorrido, Monseñor José Luis pidió por las vocaciones cristianas para que Dios las suscite. También lo hizo por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

