•  

Diócesis del Callao inició el Mes Misionero con Misa, pasacalle y festival en la Parroquia Virgen Misionera

  1. Inicio
  2. Noticias
  3.  Diócesis del Callao inició el Mes Misionero con Misa, pasacalle y festival en la Parroquia Virgen Misionera
 Compartir  


La jornada, presidida por Mons. Luis Alberto Barrera, recordó que la misión es un deber de todo bautizado y destacó la labor de las Obras Misionales Pontificias.

(Callao, 27.09.2026) Con gran alegría y espíritu misionero, la Diócesis del Callao dio inicio al Mes Misionero con la celebración de la Santa Misa en la Parroquia Virgen Misionera, presidida por el obispo, Mons. Luis Alberto Barrera, MCCJ.

La Eucaristía fue concelebrada por el P. Elber Suazo, director diocesano de las Obras Misionales Pontificias (OMP) del Callao, y por el P. Roberto Medeiros, párroco de la comunidad.

Una Iglesia que sale al encuentro

La jornada comenzó con un alegre pasacalle misionero, en el que participaron los miembros de las OMP Callao, dando testimonio público de una Iglesia que sale al encuentro y anuncia con alegría el Evangelio. Tras la Santa Misa, la celebración continuó con un Festival Misionero que reunió a la comunidad en un ambiente de fraternidad, alegría y compromiso con la misión.

La misión, un deber de todo bautizado

Durante su homilía, Mons. Barrera recordó que la misión no es tarea de unos pocos, sino un deber de todo bautizado. Cada creyente es enviado a compartir con los demás la experiencia de su encuentro con Cristo Resucitado y a anunciar la Buena Nueva a quienes aún no conocen a Dios.

El rol de las Obras Misionales Pontificias

En este camino, las Obras Misionales Pontificias cumplen una misión fundamental: animar, formar y promover el espíritu misionero en toda la Iglesia, impulsando la cooperación y el compromiso de las comunidades para llevar el Evangelio más allá de sus propias fronteras.

Las OMP son la red oficial de animación misionera de la Iglesia universal, al servicio del Papa y de los obispos. Están presentes en numerosos países y tienen representación en cada diócesis, lo que permite que todos los fieles, desde los niños hasta los adultos, se sientan parte de la misión de la Iglesia. Su labor se apoya en la oración, la formación misionera y la solidaridad: gracias a la colaboración de las comunidades, ayudan a sostener la tarea de misioneros, catequistas y comunidades en territorios donde la Iglesia aún es joven o cuenta con pocos recursos.

Cada octubre, el Mes Misionero invita a toda la Iglesia a renovar este compromiso. Es un tiempo para rezar por los misioneros, conocer su testimonio y recordar que, desde la propia parroquia, el barrio o la familia, todos están llamados a ser discípulos misioneros.

Ver fotos AQUÍ