El Callao se prepara para el Corpus Christi 2017
Celebrando la presencia de Jesucristo en la Eucaristía, fieles chalacos de los cuatro decanatos se preparan para la fiesta del Corpus Christi 2017.
Para los fieles del decanato IV es el sábado 17 de junio, a las 4 de la tarde en la Parroquia “San Pedro Nolasco”. Por otro lado, para los fieles de los decanatos I, II y III será el domingo 18 de junio, a las 10 de la mañana en la Parroquia “Cristo Liberador”. Cabe recordar que para una mejor organización de este importante evento diocesano, se ha dividido la fiesta en dos días.
Como es característico de cada año, el Obispo del Callao, Monseñor José Luis del Palacio, junto al presbiterado chalaco, recorrerá las calles del Callao, acompañando en procesión al Santísimo Sacramento.
La misa de Corpus Christi, con la procesión y bendición, es una oportunidad especial para avivar la fe en el amor de Dios, ya que Jesús proclamó como centro de su doctrina que comer su cuerpo y beber su sangre salva a las personas.
Explicación de la fiesta
Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.
Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.
Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.
Recordar en familia lo que es la Eucaristía
¿Qué es la Eucaristía?
La Eucaristía es uno de los siete Sacramentos. Nos recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: "El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día."
¿En qué nos ayuda la Eucaristía?
Todos queremos ser buenos, ser santos y nos damos cuenta de que el camino de la santidad no es fácil, que no bastan nuestras fuerzas humanas para lograrlo. Necesitamos fuerza divina, de Jesús. Esto sólo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, nos podemos sentir otros, ya que Cristo va a vivir en nosotros. Podremos decir, con San Pablo: "Vivo yo, pero ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí."
¿En qué parte de la Misa se realiza la Eucaristía?
Después de rezar el Credo, se llevan a cabo: el ofertorio, la consagración y la comunión.
Ofertorio: Es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que serán convertido en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa.
Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía.
Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma, lo que produce ciertos efectos en nosotros:
1. nos une a Cristo y a su Iglesia,
2. une a los cristianos entre sí,
3. alimenta nuestra alma,
4. aumenta en nosotros la vida de gracia y la amistad con Dios,
5. perdona los pecados veniales,
6. nos fortalece para resistir la tentación y no cometer pecado mortal.