Entrevista al P. Javier Nugent S.M., Nuevo Vicario Episcopal de Pastoral
A través del decreto N° 3165, Monseñor Robert Prevost O.S.A., Administrador Apostólico de la Diócesis del Callao, nombró al sacerdote marianista P. Javier Nugent S.M. como nuevo Vicario Episcopal de Pastoral de la diócesis chalaca.
Actualmente, el Padre Nugent es párroco de la parroquia “María Madre del Redentor”. A través de esta entrevista conoceremos un poco más de su trayectoria pastoral y la labor que desempeñará ahora en esta nueva responsabilidad que la Iglesia le ha confiado.
1. ¿Cómo surge su vocación al sacerdocio, de qué manera Dios le manifestó su voluntad de servir a la Iglesia?
Mi vocación tiene un punto de partida; que es mi entorno familiar: he tenido tíos y tías, primos que son religiosos y diría que la religiosidad de mis propios padres contribuyeron y alentaron mi vocación religiosa y más tarde mi vocación sacerdotal.
El rezar juntos como familia, el estar cercano a nuestros parientes me ayudaron a considerar en algún momento de mi vida el deseo de discernir mi vocación. Monseñor Óscar Alzamora Revoredo, S.M.; fue uno de los que más contribuyó en mi etapa universitaria a que viera con más claridad cuál era el camino que Dios quería para mí.
2. ¿Cómo ha sido su experiencia en la formación marianista y de qué manera influye en su misión pastoral como sacerdote?
Como religioso Marianista he recibido una buena formación. Estudié en la universidad de Lima, Ciencias de la Comunicación, me gradué como Comunicador dos años después de terminar el noviciado; estudié Filosofía en Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, posteriormente hice la Teología en la Universidad Católica Santa María de los Buenos Aires de Argentina donde me ordené el 7 de Diciembre, Víspera de la Fiesta de la Inmaculada como Sacerdote. Viajé a Italia donde seguí cursos de Espiritualidad en El Teresianum y años después en La Universidad de Comillas de España.
Fui preparado para dedicarme a la formación de los Hermanos Jóvenes y me nombraron Maestro de Novicios para los jóvenes de América Latina en el año 2008 hasta el 2016.
3. Cuéntenos un poco acerca de su experiencia e importancia que ha tenido la promoción humana en su labor pastoral
Después de haber sido ordenado sacerdote fui destinado al entonces llamado: Pueblo Joven Santa Rosa del Callao, hoy Asentamiento Humano, ahí teníamos una pequeña comunidad y Monseñor Ricardo Durand, S. J.; nos pidió constituirnos en Parroquia. Trabajamos con la gente, formamos pequeñas comunidades, teníamos muy buena relación con los Sacerdotes de las otras Parroquias, nos juntábamos con frecuencia, la Planificación Parroquial era compartida. Fueron los años en que se despierta en mí un interés y compromiso por trabajar con y por lo pobres. Hemos pasado juntos momentos de dolor como el terrorismo, las epidemias del cólera y de la TBC. También momentos de solidaridad; “el Fujimorazo” hizo que llegáramos a tener 34 ollas comunes repartidas en los diferentes comités en los que estábamos organizados, se vivió el compartir, el deseo de ayudarnos, las ganas de organizarnos como por ejemplo el hecho de formar diferentes clubes de madres promocionando el valor de la mujer y descubriendo al mismo tiempo su valentía y coraje para enfrentar los momentos difíciles. También trabajé como profesor en el Colegio Estatal Abraham Valdelomar que me permitió conocer a los profesores, trabajar con las familias y especialmente con los jóvenes quienes constituyeron la fuerza más importante de la Parroquia en ese momento.
4. ¿Cómo tomó la noticia del nombramiento como Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis del Callao? ¿Cuál es la labor específica que hace un vicario de pastoral? ¿Qué primeras acciones se realizarán en nuestra diócesis en medio de la situación en la que estamos viviendo?
- Tome el nombramiento como la oportunidad de servir a la Diócesis y de esa manera colaborar con el Administrador Apostólico Mons. Robert Prevost, OSA, en el esfuerzo por tener un Plan Pastoral que nos ayude a todos a vivir la unidad y comunión.
- Acompaña, anima, visita y está a disposición especialmente de todos los Presbíteros para ayudar al Administrador Apostólico en aquellas cosas que solicita.
- Vivimos en una situación de pandemia difícil, esto hace complicado el poder reunirnos con frecuencia, sobre todo teniendo en cuenta que Mons. Prevost tiene dos Diócesis a su cargo a más de 700km de distancia, nos comunicamos por medios digitales cuando hay alguna tarea pendiente por realizar. Personalmente para mí no es el mejor medio para hacer más efectivo nuestro trabajo pero es la manera que tenemos para que nuestra comunicación sea más fluida. No hemos todavía entrado en un proyecto de planificación sistemática pero hemos conversado sobre la situación del Callao y el futuro de nuestra Diócesis.
5. ¿Cómo ha sido la respuesta de su parroquia en medio de la pandemia? ¿Cómo ha reaccionado la población y de qué manera la Iglesia ha hecho presencia en diversas necesidades?
- En la Parroquia “María Madre del Redentor” comparto la responsabilidad parroquial con el Padre Víctor Torres Vásquez, compañero, amigo, y pastor; ambos fuimos constituidos Párrocos In Solidum y hemos tratado en estos tres últimos años sobre todo de escuchar a la gente, formar el Consejo Parroquial, activar la Tarea Evangelizadora con la formación de pequeñas comunidades y dándole a la Caritas Parroquial un sentido más en consonancia con las necesidades más inmediatas de la gente.
- Con la pandemia lo primero que hicimos es a través del Facebook celebrar la Eucaristía todos los días. Esta iniciativa ha tenido gran acogida por parte de nuestra Parroquia y de otras Iglesias en general. El coronavirus nos está dejando un saldo grande de fallecidos y enfermos, decidimos con el Padre Víctor Torres que las misas serían gratuitas invitando a la gente que lo solicitaba a depositar una donación de acuerdo a sus posibilidades que permitiera resolver el problema del hambre, también hemos recibido ayuda del Despacho de la Primera Dama y del Arzobispo de Lima a través Cáritas Lima. Actualmente tenemos 80 familias que mensualmente reciben alimentos de primera necesidad gracias a la generosidad de la gente que ha entendido el valor de la celebración comunitaria y de que su aporte sirve para dar de comer.
- También tenemos un servicio de escucha que nos permite entrar en contacto con la gente y así poder ayudarlos en los problemas que presentan sobre todo consolando, acogiendo y mostrándonos receptivos a las necesidades espirituales que manifiestan.