La labor de la Parroquia “San Pablo de la Cruz” en tiempos de pandemia
Continuando con nuestro recorrido por la parroquias de la diócesis del Callao. Visitamos esta vez la parroquia “San Pablo de la Cruz”, ubicado en el AA.HH. “Angamos”, en Ventanilla. Ahí nos recibe el Padre Augusto Humberto Almeyda Aquino, sacerdote que al igual que muchos de la diócesis ha tenido que trabajar duro en este tiempo que nos ha tocado vivir. Son muchas las poblaciones alrededor de esta parroquia, con grandes necesidades.
1. Son meses duros para el país, ¿cuál es el mensaje de la Iglesia Católica para los chalacos?
El mensaje de la iglesia es desde la fe. Yo, como sacerdote, lo que he visto durante la pandemia está ligado a la cuaresma, previa a la Pascua. Yo pienso que el Señor siempre hace las cosas bien, siempre el Señor saca un bien de un mal. De esta pandemia, el Señor ha permitido que el hombre, que estaba muy disperso en su trabajo y en su vida personal, el Señor lo ha vuelto a unir a la familia. Pienso que el Señor ha enseñado a vivir como la familia de Nazaret.
Ha sido una Semana Santa distinta, porque siempre en esa época el mundo celebraba otra cosa como un fin de semana largo en campamento o de fiesta y no vivía en la intimidad seriamente su fe. Lo que ha permitido esta pandemia ha sido fantástico, en medio de todo, que vivamos la Semana Santa en casa. Las redes sociales nos han ayudado muchísimo por eso que, desde la fe, el Señor nos ha vuelto a volver al seno del hogar. Este es el signo que necesita. El Señor nos invita a vivir como hermanos. El mensaje que da la iglesia es la de no perder la pedagogía de Dios, porque hemos vuelto a ser familia.
2. ¿Cómo viven económicamente las personas que viven en los alrededores de la parroquia “San Pablo de la Cruz”?
El territorio parroquial está comprendido por 13 asentamientos humanos donde hay cerca de 35 mil habitantes. Si ha sido una preocupación porque he visto y escuchado las necesidades de las personas, que son básicamente independientes, es decir, que vivían del día a día. ellos son los principales afectados. La gente está bastante necesitada económicamente, han sobrevivido por medio de las ollas comunes. Yo apoyo a algunos asentamientos humanos y he constatado que diez, veinte o treinta manzanas han sobrevivido de esta manera.
3. ¿Cómo ayuda la parroquia a sus fieles?
La primera ayuda que les he llevado es la de evangelizar. Me estoy valiendo de las redes sociales para poder hacer misas diarias. Pienso que la gente al menos ha encontrado un consuelo en la Palabra de Dios, un apoyo o una fortaleza que no todo está acabado.
Con la ayuda de Cáritas del Callao hemos visitado los trece asentamientos. Ahí les hice llegar la donación. La gente ha llegado contenta porque nunca había pasado esto, nunca pensaron vivir eso. Sienten que están acompañados, que no han estado solos.
4. ¿Cuál fue el momento más difícil que le ha tocado vivir durante la pandemia?
Es el no salir a visitar a los enfermos por las precauciones que hemos tenido que obedecer. Mucha gente me llama a mí que me comenta que tienen un familiar con Covid, que quería que yo vaya, pero lamentablemente no se podía. Lo único que he podido hacer es ofrecer una oración en las misas.
Son varios casos en esta zona de personas que han sido víctimas de esta enfermedad. Es duro, pero es una realidad que le ha tocado vivir a mucha gente muy sencilla.
5. ¿Cuál es su nueva rutina del día a día en su parroquia?
Por este tiempo no estamos haciendo misa en la mañana. Solo hacemos la misa por Facebook a las seis de la tarde. En cuanto a la vida comunitaria, estoy trabajando junto al diacono Kevin Menacho. Hacemos la liturgia de las horas, estamos siempre en comunión tratando de llevar la misión que la Iglesia nos ha encomendado.
6. ¿Cómo cree que cambiará la sociedad chalaca con esta crisis?
Espero sinceramente que la sociedad aprenda a obedecer. A mí me pone triste la desobediencia. Hay que rescatar lo mejor que hemos descubierto que es la desobediencia. Así como las autoridades nos llaman a la obediencia, también el Señor lo hace. Hemos experimentado en estos meses un renacer de la familia que espero conservemos, no hay que retroceder. Avancemos ya que hemos ganado la experiencia hermosa de ser familia nuevamente. Espero que la gente entienda ese cambio que nos llama el Señor.
Pidiendo los permisos correspondientes, hemos hecho la procesión del Corpus Christi. Fuimos a todo el sector parroquial llegando a la parte más lejana como el asentamiento “Ampliación Costa Azul”. Bendecimos a todos, quienes esperaban el paso del Señor por las calles. Espero que los cambios que han tenido, que la gente los guarde en su corazón. Estoy convencido que el Señor ha pasado por la vida del pueblo chalaco de una manera hermosa mostrándoles, por medio de la predicación, cuanto nos ama.
7. Hay quienes creen que esta pandemia es un castigo de Dios. ¿Qué opina?
Están equivocados. Dios es amor y no castiga. Cada enfermedad o mal que aparece pensamos que es un castigo divino, pero no. Este pensamiento es propio del demonio que nos quiere robar la fe. Los medios de comunicación han tergiversado las cosas, hay mucho alarmismo, muchas cosas negativas que, en el fondo, quieren negar a Dios, negar ese amor que tiene Dios por sus hijos. Si Dios no nos amara, entonces por qué Cristo murió por nosotros.
8. ¿Cuál es su mensaje a las autoridades para que apoyen a los más necesitados?
Desde el comienzo hemos ayudado a la gente en extrema pobreza quien vive detrás de los cerros, por ello, el mensaje a las autoridades es que caminen un poco, que vean que hay un pueblo que está esperando, que está sufriendo en medio de las limitaciones.
Facebook de la Parroquia: AQUÍ
Congregacion "Hijas de Maria madre de la Iglesia"
Por su parte las hermanas de la Congregación "Hijas de María Madre de la Iglesia", realizan su misión también, en la zona del AA.HH. Angamos, y ellas gracias a la ayuda de Cáritas Lima han socorrido a más de 600 familias necesitadas de la zona.
Con cerca de 28 años de presencia en el Callao, llevan parte de su misión de evangelización, a través de la educación integral cristiana; acogida de niños/as marginados, o desvalidos en Hogares; atención a enfermos, ancianos, pobres; promoción social de niños, jóvenes y adultos; pastoral parroquias y rural; acogida en casas de espiritualidad. Actualmente dirigen Cuna Jardín “Beata Matilde Tellez”.






