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Mons. Miguel Irizar, Obispo Emérito del Callao falleció a los 84 años

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El domingo 19 de agosto, a las 3 a.m., Monseñor Miguel Irizar Campos C.P., Obispo Emérito de la Diócesis del Callao, partió a la Casa del Padre, a los 84 años de edad.


Así lo dio a conocer, a través de un comunicado el Obispado de Bilbao (España). Jurisdicción donde se ubica la residencia de los religiosos pasionistas, y en donde monseñor Miguel vivía desde el año 2015. La Misa de Exequias se realizará el 20 de agosto, a las 5 de la tarde (hora de España), en La Parroquia de La Pasión, Iglesia-Santuario de San Felicísimo de Deusto (Bilbao).  El mismo comunicado señala que en los últimos años la salud de monseñor Miguel se había agudizado, sin embargo, sus hermanos religiosos lo recuerdan como una "persona optimista y cercana", que realizó "una labor pastoral fructífera". 

Monseñor José Luis del Palacio, Obispo del Callao participará en la celebración de la Misa de exequias. Asimismo, comunicó que a su retorno se organizará en la diócesis una celebración especial en la memoria de quien fuera el cuarto obispo en la historia de la Iglesia del Callao.


Monseñor Miguel Irizar nació el 7 de mayo de 1934 en Ormaiztegui - Guipúzcoa (Euskadi), España. A los 17 años ingresa a la Congregación de la Pasión, haciendo estudios de Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Ordenado sacerdote el 16 de marzo de 1957, en el Santuario de la Virgen de Aránzazu, donde años antes su madre lo había consagrado al Señor.


Llegado al Perú, en junio de 1960, inicia su labor pastoral en la Parroquia Virgen del Pilar, en el distrito de San Isidro. A los quince días de su llegada a Lima, muere su señora madre en España.Luego fue profesor de Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú.


Posteriormente, es nombrado Obispo Misionero del Vicariato de Yurimaguas, Provincia de Alto Amazonas, departamento de Loreto, por el Papa Pablo VI, siendo consagrado el 25 de julio de 1972.


Fue miembro del Consejo Pontificio “Cor Unum” durante muchos años por lo que tuvo reiterados encuentros con el Papa Juan Pablo II, quien le nombró Obispo Coadjutor del Callao (Perú) en 1989 y obispo diocesano, en octubre de 1995. Fue Secretario General de la Conferencia Episcopal Peruana en dos períodos y presidente de Cáritas del Perú.


Monseñor Irizar fue también responsable de la Sección de Movimientos Eclesiales del Departamento de Comunión Eclesial y Diálogo del CELAM. Solicitó su renuncia como obispo del Callao al Papa Benedicto XVI tras rebasar la edad de jubilación obligatoria en la Iglesia católica, establecida en 75 años.
Mons. Miguel Irizar, se caracterizaba por personalidad misionera, siempre a donde iba decía que “primero fui charapa y luego chalaco”. Durante los años que estuvo a cargo de la diócesis del Primer Puerto realizó una labor fructífera muy reconocida. Promovió la creación de nuevas parroquias, y CETPROS. Ordenó a más de 100 sacerdotes, aumentando el número de presbíteros en el Callao. Acogió a seminaristas de otras jurisdicciones eclesiásticas para su formación en nuestro Seminario Diocesano “Corazón de Cristo”.


El primer Monasterio Carmelita del Callao, fue también otras de sus obras, y luego un segundo Monasterio de Religiosas Contemplativas de Claraval en Pachacutec. Monseñor Irizar, promovió la misión pastoral de los sacerdotes, enviando a 70 presbíteros a otras jurisdicciones, dentro y fuera del Perú. Otra obra ejemplar de carácter pastoral y social fue la que se realizó, a través de la Fundación Pachacutec, que también promovió. A través de esta institución, se creó el CEDEC (Centro de Estudios y Desarrollo Comunitario), donde en la actualidad miles de niños, jóvenes y familias de escasos recursos se vienen beneficiando en un gran complejo educativo en los niveles de educación inicial, primaria, secundaria; tres Institutos Superiores, un Cetpro, etc. 


El Callao recordará a monseñor Miguel Irizar como un pastor cercano y fiel a la misión, con su lema episcopal “Enviado a dar la Buena Noticia”.
Monseñor José Luis del Palacio, Obispo del Callao, el clero chalaco y los fieles de esta diócesis rezamos por su descanso eterno.