Mons. Robert Prevost: “La presencia del Resucitado llena el mundo y hace que las personas tengan vida y la tengan en abundancia”
El domingo, 3 de mayo, IV Domingo de Pascua, Monseñor Robert Prevost O.S.A., Obispo de Chiclayo y Administrador Apostólico de la Diócesis del Callao, presidió la Santa Misa en la Parroquia “Santa María” Catedral de Chiclayo.
Durante la homilía, monseñor Robert enfatizó en la figura de Jesucristo como pastor: “Hoy estamos celebrando el domingo del Buen Pastor, quiero pedir de manera especial por nuestros seminaristas, que también están viviendo este tiempo de distanciamiento social, por los jóvenes que están considerando que quizá el Señor los esté llamando para una vocación de servicio a la Iglesia”.
Por otro lado, en el marco de la jornada mundial de las vocaciones, animó a los fieles a seguir rezando por la promoción de nuevas vocaciones. “Siendo hoy la celebración de la Jornada Mundial de las vocaciones en la Iglesia. Escuchemos a todos el llamado del Señor, que llama a cada uno por su nombre. Queremos pedir al Señor para que siga enviando a jóvenes para que sirvan a toda la comunidad, especialmente en la vida sacerdotal y consagrada. Hoy nos damos cuenta, de cuanto nos hace falta la vida de los sacramentos, la vida de la Iglesia, la vida en comunidad. Queremos estar todos unidos en la oración, confiando en la misericordia y la bondad de Dios”.
En otra parte de su exhortación, monseñor Robert reflexionó acerca del cambio que suscita en el hombre cuando tiene un encuentro verdadero con Dios, y la manera de cómo transforma la visión del mundo: “En el Evangelio, Jesús nos habla del Buen Pastor, y en este pasaje nos cuenta que él es la puerta. Entrar por la puerta que Jesús significa primero encontrarnos con él, dejar que el Señor sea nuestro único Señor y Dios. Conocerlo, significa cambiar la vida de la persona, cambiar su forma de comprender la vida, de comprender el mundo, de relacionarse con el mundo…Tras pasar por la puerta de Jesús, nos damos cuenta que podemos entrar y salir, pero en mundo ya transformado, cambiado, porque hemos conocido al Señor. El mundo ya no es un lugar de peligros. El mundo es un lugar que ha sido transformado y redimido por el Señor. Cuando tenemos a Jesús como pastor, sabemos que podemos salir del corral con confianza, podemos ver la realidad de otra manera, ya sin miedo. La presencia del resucitado llena el mundo y hace que las personas tengan vida y la tengan en abundancia”.
Monseñor Prevost, animó a todos a no perder la fe en esta dura batalla contra la pandemia: “Eso es lo que todos esperamos vivir, superando este tiempo de la pandemia, un tiempo que ha puesto en riesgo la vida de todos nosotros. Por eso es importante seguir obedeciendo a las recomendaciones que las autoridades nos ofrecen para proteger y defender la vida”.
Finalmente, el obispo de Chiclayo, hizo lectura al comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana, titulado «un mensaje de fe y esperanza al pueblo peruano» ante el incremento de la cifra de contagiados y muertos por el COVID-19 en el país, que hasta la fecha (ayer) alcanzó los 45.928 y 1286 víctimas, respectivamente.
El contenido íntegro del mensaje de la CEP lo puede encontrar AQUÍ