Obispo del Callao realiza visita pastoral a la P. Santo Toribio de Mogrovejo
El día martes de 6 de diciembre, el Obispo del Callao realizó la Misa inaugural, dando inicio a la visita pastoral en la P. Santo Toribio de Mogrovejo; donde fue recibido por la comunidad parroquial congregada.
En esta oportunidad Monseñor José Luis del Palacio, presidió la celebración, acompañado del párroco P. Arnoldo Carranza Olivas, P. y el P. Willy Cruz.
Durante la homilía, el Obispo chalaco exhortó a los presentes vivir en función a Cristo y ver el amor que nos tiene como hijos de Dios:
“La palabra dice, cuando se pierde una oveja, el pastor deja las 99 y va en su rescate. Esto es lo que ha hecho Dios contigo. Te ha ido a buscar porque estabas perdido, angustiado, sin fe. Esto es lo que ha hecho Dios, ha venido en el rescate para que no se pierda ninguno de nosotros. Quiere hacer de nosotros verdaderos cristianos”.
En el segundo día, se realizó la tradicional reunión de grupos y realidades de la parroquia, donde asistieron: Renovación Carismática, Apostolado del Señor de la Divina Misericordia, Coro de adultos, Coro juvenil, Coro de jóvenes y niños, Semillero mariano, Pastoral familiar, Caritas parroquial, comunidades del Camino Neocatecumenal. Asimismo, asistieron las hermandades del Señor de Huanca y San Judas Tadeo; y los catequistas de bautizo, primera comunión y confirmación. También, se congregaron los grupos de la Capilla de la Divina Misericordia, perteneciente a la parroquia.
En esta reunión, el Obispo del Callao dio un mensaje en torno a la importancia de vivir una vida cristiana:
“La radicalidad en nuestras acciones es fundamental en estos días. Podemos vivir en función a los mandamientos de la Iglesia, eso es lo más importante para vivir una vida cristiana. En esta reunión vengo a ver cómo viven es sus comunidades parroquiales”.
En el tercer día, más de 20 jóvenes de la comunidad parroquial recibieron el sagrado sacramento de la confirmación. Estos tuvieron una preparación de dos años, con sus respectivos catequistas para recibir este sacramento, fundamental en la vida cristiana adulta.