Los presbíteros que recibieron la distinción como Prelados de Honor de Su Santidad fueron Mons. Oscar Balcazar, Mons. Antonio Garciandía y Mons. Alfonso Villalobos.
Asimismo, Mons. Jorge Escorcia recibió el mismo título bajo la figura de Capellán de Su Santidad.
Estos títulos pontificios son cargos honoríficos que la Santa Sede otorga a algunos presbíteros como reconocimiento de sus méritos en el ministerio sacerdotal. A partir de este momento el Papa concede el título de Monseñor a los citados sacerdotes y entran a formar parte de la llamada Familia Pontificia. Los clérigos de la Familia Pontificia tienen derecho al tratamiento de monseñor, a vestir sotana con botonadura (filettata), ribetes y fajín morados ya puestos de honor en las ceremonias papales.
También, en reconocimiento a su larga y generosa vida al servicio de la Iglesia, en diversos campos, el Santo Padre ha concedido la Cruz Pro Ecclesia et Pontífice a tres laicos: Los esposos Fiorani, por su trayectoria en el trabajo de la evangelización; Sr. Juan Ochoa, por su destacada labor en bien de la educación y finalmente la Hna. Mercedes López por incansable trabajo pastoral en la cárcel del Callao y en otros centros penitenciarios del Perú.
Por su parte, Monseñor José Luis del Palacio manifestó su alegría por esta ceremonia y destacó la misión del Buen Pastor, que da la vida por sus ovejas.
