Sacerdotes chalacos participaron en ejercicios espirituales
Cada año los sacerdotes de la Diócesis del Callao realizan un retiro espiritual que da inicio al año. Son un total de cinco días, que tienen como finalidad el fortalecimiento del espíritu de los presbíteros. Para este año, el retiro se desarrolló del lunes 6 hasta el viernes 10 de marzo y se llevó a cabo en la Casa de convivencias “Juan Pablo II”.
En esta oportunidad, se congregaron acompañados de su Obispo, Monseñor José Luis del Palacio, 136 sacerdotes, de los cuales la mayoría desarrolla su labor pastoral en las parroquias chalacas, asimismo asistieron sacerdotes religiosos y presbíteros incardinados en la diócesis pero que trabajan como misioneros en el interior del país y fuera de este.
Los ejercicios espirituales estuvieron presididos por el P. Antonio César Molinero Espada, Doctor en Teología y Biología, actual Director espiritual del Seminario “Redemptoris Mater” y profesor de la Facultad de Teología del Callao, quien desarrolló varias predicaciones y ponencias durante los cinco días de recogimiento, oración y silencio muy necesarios en la formación de nuestros presbíteros.
El tema central de los ejercicios espirituales se desarrollaron en torno a la Carta Apostólica del Papa Francisco “Misericordia et misera”, en donde el Sumo Pontífice subraya la importancia del inmenso amor de Dios, el cual es capaz de superar el pecado y, cómo el perdón constituye el signo más visible del amor del Padre.
Asimismo, tuvo como segundo tema central, el Sacramento de la Reconciliación que, en palabras del Papa Francisco necesita volver a encontrar su puesto central en la vida cristiana.
El retiro culminó con una celebración eucarística de acción de gracias y luego con un almuerzo de confraternidad, que compartieron todos nuestros sacerdotes.
Como demuestra la larga experiencia espiritual de la Iglesia, los Retiros y los Ejercicios Espirituales son un instrumento idóneo y eficaz para una adecuada formación permanente del clero. Ellos conservan hoy también toda su necesidad y actualidad. Contra una praxis, que tiende a vaciar al hombre de todo lo que sea interioridad, el sacerdote debe encontrar a Dios y a sí mismo haciendo un reposo espiritual para sumergirse en la meditación y en la oración.