•  

Diócesis del Callao vivió con profunda fe el Triduo Pascual y la alegría de la Resurrección

  1. Inicio
  2. Noticias
  3.  Diócesis del Callao vivió con profunda fe el Triduo Pascual y la alegría de la Resurrección
 Compartir  


La Diócesis del Callao celebró intensamente los días centrales de la Semana Santa, viviendo con recogimiento, esperanza y alegría el misterio pascual de Cristo, desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección, bajo la guía del obispo chalaco, Luis Alberto Barrera Pacheco.

El Jueves Santo se inició con la Misa Crismal en la parroquia Inmaculada Concepción, en un ambiente de profunda comunión eclesial. Durante esta celebración, el clero chalaco renovó sus promesas sacerdotales, reafirmando su compromiso de servicio fiel a Dios y a su pueblo. En su mensaje, el obispo agradeció la entrega generosa de los sacerdotes, destacando especialmente a quienes realizan su labor en zonas vulnerables como Pachacútec, donde su presencia se convierte en signo de esperanza.

Ese mismo día, por la tarde, la Iglesia recordó la institución de la Eucaristía en la Misa de la Cena del Señor, celebrada en la parroquia San Pedro Nolasco, en Ventanilla. En su homilía, Mons. Barrera subrayó que en la Eucaristía Dios se hace don y permanece en medio de su pueblo, invitando también a los fieles a reconocer su sacerdocio bautismal. Uno de los momentos más significativos fue el lavatorio de los pies, gesto que el obispo replicó con doce fieles, recordando que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio humilde y generoso hacia los demás.

El Viernes Santo estuvo marcado por el silencio, la contemplación y la vivencia del dolor redentor de Cristo. En el Penal Sarita Colonia, el Vía Crucis cobró un sentido profundamente conmovedor, al ser representado por los propios internos, quienes recorrieron las estaciones de la Pasión con cantos y oraciones, transformando cada pabellón en un espacio de encuentro con Dios. El obispo acompañó esta celebración llevando palabras de consuelo y esperanza, recordando a los internos que no están solos.

Más tarde, en la parroquia Catedral Matriz, Mons. Barrera presidió la solemne Liturgia de la Pasión del Señor, una celebración marcada por signos como la proclamación de la Pasión, la adoración de la cruz y la comunión eucarística. En un clima de recogimiento, los fieles fueron invitados a contemplar el amor de Cristo manifestado en su entrega total por la humanidad.

La noche del Sábado Santo, la comunidad chalaca se congregó en la parroquia de la Sagrada Familia, en Bellavista, para celebrar la Vigilia Pascual, considerada la más importante del año litúrgico. La bendición del fuego nuevo y el encendido del Cirio Pascual iluminaron la oscuridad, simbolizando a Cristo como luz del mundo. Durante la liturgia, los fieles renovaron sus promesas bautismales y celebraron con gozo la victoria de la vida sobre la muerte.

En su homilía, el obispo exhortó a vivir una “Pascua personal”, dejando atrás todo aquello que impide caminar en la luz de Cristo. Asimismo, invitó a ser testigos de la Resurrección en medio de un mundo marcado por la violencia y la indiferencia, viviendo con esperanza, alegría y compromiso.

Finalmente, el Domingo de Resurrección se vivió con especial entusiasmo con la Pascua Juvenil 2026, organizada por la Vicaría de la Juventud. Numerosos jóvenes participaron en una jornada llena de fe que incluyó una marcha por la paz, momentos de reflexión y la celebración eucarística. Durante esta actividad, el obispo animó a los jóvenes a ser constructores de paz y testigos valientes del Señor Resucitado, recordando que la verdadera paz nace del encuentro con Cristo.

La jornada culminó con la celebración de la Santa Misa de Resurrección, tanto en el marco de la Pascua Juvenil como en horas de la tarde en la parroquia Cristo Liberador, donde se proclamó con alegría que Cristo ha vencido a la muerte.

De este modo, la Iglesia chalaca vivió un Triduo Pascual marcado por la fe, el servicio y la esperanza, renovando su compromiso de anunciar con la vida que Cristo vive y camina con su pueblo.