Antes más de un centenar de personas, provenientes de las diversas parroquias de los cuatro decanatos de nuestra Iglesia particular, el obispo chalaco presidió la Misa de acción de gracias, la misma que fue concelebrada por 90 presbíteros que residen en la jurisdicción.
En su homilía, la máxima autoridad de la Iglesia del Callao, agradeció la presencia de los fieles y los presbíteros y dijo que el único que nos puede salvar de nuestros problemas es Jesucristo.
Por otro lado, afirmó que “es importante abrir la puerta a los gentiles” es decir, la puerta de la fe y añadió que la respuesta para atraer a los alejados a la iglesia y para infundir las vocaciones cristianas está en La Palabra.
“Un cielo y una tierra nueva, hermanos esto es lo que nos falta en el Callao” manifestó. De igual forma, señaló que Dios está con los que creen, porque la misión de la Iglesia es enjugar las lágrimas de los ojos”. Asimismo, resaltó la importancia de ser cristianos y de vivir la fe.
“Hermanos convirtámonos esta mañana a Jesucristo. Habéis visto al Señor del Mar, ofreciendo su vida por nosotros, eso es lo que nos dice esta imagen santa y nuestra madre ofreciéndonos a Jesús” enfatizó.
En otro momento explicó a los fieles de que si no damos signos de amor entre nosotros como discípulos de Jesucristo no habrá vocaciones cristianas.
“Tienes personas a tu lado que tienes que trasmitirle la fe y tienes que darle los signos de la fe que es el amor”, indicó el Obispo del Callao.
Por otro lado, resaltó la importancia de ser santos y puso como ejemplo al Papa Juan Pablo II, quien canonizó a varias personas que estuvieron en la cárcel, por ello dijo que todos podemos alcanzar la santidad.
Para terminar invitó a todos a entrar en comunión con Jesucristo a través del Sacramento de la Eucaristía. “Comamos y bebamos el cuerpo de Jesucristo para poder tener vida eterna para poder amarnos”. Concluyó.
Por su parte Mons. Oscar Balcázar, Vicario General de la Diócesis del Callao, leyó el decreto que aprueba la administración de las indulgencias plenarias en algunas Parroquias del Callao, con motivo del Año de la fe.
Antes de dar la bendición el Obispo, hizo la invitación a pararse a quiénes sientan el llamado al servicio de iglesia a través del presbiterado, la vida religiosa o la vida contemplativa.


