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Pregón de Adviento para Jóvenes chalacos 2016

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Cientos de jóvenes que han recibido este año el sacramento de la Confirmación y miembros de grupos juveniles de las parroquias del Callao, participaron en el Pregón Juvenil de Adviento, realizado en la explanada del Monasterio de la Sagrada Familia de las Hermanas Carmelitas Descalzas de Oquendo. 


Este encuentro se llevó a cabo el pasado domingo 27 de noviembre. La celebración fue presidida por el Obispo del Callao, Monseñor José Luis del Palacio y contó también con la presencia de seminaristas del Callao.


El pregón inició con el rezo de las vísperas, luego con la exhortación del obispo a los jóvenes y finalizó con el pedido de vocaciones.

Aquí algunos fragmentos de la exhortación a los jóvenes:

“Muerte, sufrimiento, frustración. ¿Cómo tienes que pasar la frustración y el sufrimiento?  ¿Con droga o bebiendo? Hermanos, ¡basta ya! Eso es del demonio. Revistámonos del Señor. ¿Y qué quiere decir esto? Está hablando esta palabra del adviento. Hay algunas cosas importantes que tienen que saber del año litúrgico. Así que, si les parece, les propongo que, aparte del anuncio de adviento, que hacemos siempre. Tengamos una reunión con ustedes, con motivo del Adviento, Cuaresma y Pascua. ¿Qué les parece?, anunció así el obispo chalaca, comunicando que cada celebración del tiempo litúrgico sostendrá un encuentro con los jóvenes.


“Es importante, dice el evangelio de hoy, Cuando venga el hijo del hombre. ¿Ustedes saben cuándo viene el Hijo del Hombre? Como en tiempos de Noé, puede visitarte con un cáncer o morir este año, quedarte sin casa, sin padres, sin familia...Cuando venga el hijo del Hombre pasará como en tiempos de Noé y ¿Qué pasó en aquel tiempo? La gente comía, bebía, hacían orgías. Se casaban hombres con hombres, mujeres con mujeres. No ven, que eso es lo que pasa hoy. Y cuando menos esperaron llegó el diluvio. Porque Dios, la humanidad de Jesús, no soporta destruir al hombre porque es lo más bonito que ha hecho en la creación. Mejor que la naturaleza, es el hombre. Pero, le ha dado libertad. A ti y a mí. Ese es el problema que tenemos todos. ¿Cómo vivir con libertad, sin destruir? Sin violentar, ni ensuciar con tus afectos al otro. 


Dice, dos mujeres estarán moliendo, a una se le tomará y la otra se le dejará. Lo mismo, dos hombres se hallan en el campo, a uno Dios lo llamará y al otro  lo abandonará. Esto, ¿no lo entendemos, verdad? Mira, en tu casa hay dos, tu hermano se ha quedado, no viene y tú estás acá. Uno será llamado y el otro no. Misterio. Tu hermano que es muy bueno, va camino a la destrucción.


Por eso, se nos invita a estar en vela. Velar es rezar. Pero si es un aburrimiento rezar, así lo dicen ustedes, ¿no? No,  hermanos. ¿Qué es lo que tiene los monasterios, que las chicas menores de 18 años entren al Monasterio de Carmelitas o de Pachacútec? Están llenos. Porque les sacia Dios, más que un hombre, más que una mujer. ¿No te lo crees? Pensamos que la discoteca y el baile, nos da la felicidad. Sólo te produce sed. Como le pasaba a  la samaritana, que le pide a Jesús: “Dame un agua que no tenga que volver a beber”. Un agua permanente, que sea como un manantial. Para que tenga sentido tu vida. 


Estás escogiendo la carrera, en función a la plata. Se les ve en los ojos. Pero, ¿Eres feliz con el dinero? ¿O con la ropa que tienes metida en el armario? Dios ha creado al hombre, no para destruirnos. No para crear violencia. Sino para amar. Pero, ¿Qué es amar?  Negarte a ti mismo, coger nuestra cruz y seguir Cristo. El negarse es dejar de ser un caprichoso o un malcriado, y coger la cruz. Y en esto, pasar un día con la biblia, leyendo un evangelio, escrutándolo. Ahí Dios te hablará al corazón y serás feliz. No tendrás más sed.